lunes, 16 de mayo de 2016

De la necesidad de la literatura


Últimamente he pensado mucho acerca de la necesidad de la literatura en mi vida en particular y en la vida en general.
Las reflexiones más lúcidas ocurren siempre cuando voy conduciendo. Quizá algún día se cree un programa para descargar directamente los pensamientos a un documento Word pero, mientras eso no ocurra, tendré que esforzarme por traer las palabras a la mesa con mayor o menor fortuna.
Pues eso, les decía que iba conduciendo mientras pasaba junto a la ruina magnífica de un monasterio desamortizado por Mendizábal, cuando recordé la leyenda que originó su construcción: un burro con los restos del santo patrón se negó a dar un paso más y los frailes se vieron obligados a construir el edificio.
Y así con todo: gallos y gallinas que anuncian la vuelta a la vida de peregrinos ahorcados injustamente, acueductos construidos por demonios y no por romanos o cadáveres de apóstoles que viajan en barca desde Palestina hasta Finisterre.
Literatura para dar sentido al sinsentido.
Cayó en mis manos hace poco un artículo que Juan José Millás escribió en 2007 a raíz de la huelga de guionistas en EEUU donde reflexionaba -mejor que yo, evidentemente- si el ser humano sería capaz de vivir sin ficciones. Escribía: 'estamos hechos de pan y de novelas' y pedía respeto para los creadores de historias.

Sin embargo, también leí hace unos días un fragmento sobre 'El informe de Brodeck' de Philippe Claudel donde el protagonista hablaba de poesía y del hombre que se la descubrió: un tal profesor Nösel que había muerto en un campo de concentración: 'la poesía no lo había ayudado a sobrevivir', decía. 'Puede que incluso precipitara su muerte. Los miles de versos en latín, griego y otras lenguas que guardaba en su memoria como el mayor de los tesoros de nada le habían servido'.
Sigo leyendo y encuentro el titular que nos regaló en enero John Banville: 'Dejad la literatura. Haréis daño a vuestras familias, los avergonzaréis' y dan ganas de hacerle caso.
No estoy (aún) en esa tesitura, sino un poco más cerca de Jean Cocteau -salvando las distancias, yo un poco más de pueblo, dónde va a parar- cuando dijo 'yo sé que la poesía es imprescindible pero no sé para qué'.
Y ahí, desde algún punto entre la necesidad y el hartazgo, sigo.

Enlaces mencionados:
http://elpais.com/diario/2007/11/09/ultima/1194562802_850215.html
http://www.elmundo.es/cultura/2016/01/03/568917ceca4741c62c8b4632.html

Imagen extraída de aquí
:
http://files.ctctcdn.com/2c1cfc45001/0de90377-8315-43a2-8477-a2e58af7494e.jpg

jueves, 7 de abril de 2016

Presentación de' El color de la granada' de Carla Badillo Coronado

En este enredo poético de madejas y conexiones y preparando esta presentación he descubierto que tal día como hoy, en 1889, nacía en Chile Gabriela Mistral, poeta que también escribió un poema-cuento titulado ‘Madre Granada’.

Casualidades aparte, el trabajo de Carla Badillo Coronado en ‘El color de la granada’ es una invocación – más que un libro – donde quien nos habla es el poeta, músico y ashik (trovador y místico itinerante) armenio Sayat Nova a través de la pluma de la poeta.

La lectura se inicia, como cualquier peregrinaje, con cuatro advertencias que no debemos pasar por alto en la lectura:
1)Quién fue Sayat Nova
2)’El color de la granada’ como título de una película de Serguei Paradjanov que relata la vida del poeta en clave simbólica.
3) El significado alegórico de la granada.
4) El tiempo de elaboración del libro (el mismo que tardó una granada en descomponerse ante los ojos de la poeta).
Pero estas no son sólo indicaciones superficiales, sino que apreciamos con ellas cuatro niveles diferentes de profundidad en la lectura donde predomina, bajo todos los velos, el peso de los símbolos y la voz de Sayat Nova a través del hondo trabajo de búsqueda, identificación y empatía de Carla Badillo Coronado.
Después comienza el camino lector a través de ocho momentos en la vida de Sayat Nova. Ocho, como si la forma externa de ese número ya estuviera hablándonos del infinito, de una voz poética que no va a callarse y que vencerá al tiempo.

Así, nos adentramos en la niñez del poeta y comprendemos que asumió su destino de forma natural e inevitable.

Se nos dice ‘los símbolos son escrituras sagradas de un futuro inexistente’ y con ello también debemos ser muy conscientes de la importancia que el símbolo tiene en todo el libro.

Decía Cirlot en su conocido diccionario que ‘nuestro interés por los símbolos tiene un múltiple origen; en primer lugar, el enfrentamiento con la imagen poética, la intuición de que , detrás de la metáfora, hay algo más que una sustitución ornamental de la realidad’; ‘el misterio es el componente casi continuo’ en el símbolo y en el libro de Carla Badillo Coronado.
Un misterio que Sayat Nova trató de interpretar; un misterio que Serguei Paradjanov intentó revelar en su película; un misterio que Carla Badillo Coronado saca a la luz; un misterio que las palabras no pueden nombrar del todo. Sólo las metáforas se acercan a su significado más hondo como profanadoras de una verdad oculta que sólo, en ocasiones, desvela el silencio.
El acto poético es casi un juego místico que se repite a través de los tiempos:

‘Cantan los abuelos desde otras tierras y otros siglos / en los que también ellos jugaron a ser Dios’

En la segunda parte, nos adentramos en la juventud del poeta. De la pureza inicial donde la música y la poesía fluían con naturalidad y alegría. Un momento en el que la herida llega como si un excesivo contacto con la belleza hiriese tanto como una sobreexposición al sol.

Y nuevamente el símbolo como intérprete:

‘los símbolos hacen posible la existencia’.

En su juventud, el poeta asume su don como un destino que acepta. Es un testigo que recoge, un legado no exento de esfuerzo:

(Pág. 35. Poema 13)

‘A ti te corresponde llevar la pluma
y descifrar los códigos
deja que el viento haga su parte
que transporte polen sobre tumbas
que nadie quiere recordar.
y deja que el agua también haga su parte
que aquí todos llevamos años
sentados sobre esta misma piedra
sin dejar de cantar’.

Y en la juventud comienza a ser consciente del paso del tiempo, del gran teatro del mundo (siguiendo la estela de la tradición platónica o de Calderón), de que la belleza nos hace arrodillarnos ante la posibilidad de lo divino, aunque nos cueste creerlo, y lo nombramos y lo llamamos Dios.

Es en la juventud también cuando llega la consciencia de la muerte.

La tercera parte nos muestra el paso del poeta por la corte donde la madurez le enseña el haz y el envés de la existencia, los ‘caminos erróneos como rótulos caídos que confunden al viajero’; lo salvaje de la existencia, la crueldad dentro de lo ingenuo ‘nunca faltarán payasos que intenten matarte’ y la necesidad de integración en la tribu a base de luchas, desconfianzas y repeticiones.

Nos deja ver la candidez del poeta –de los poetas- que creen que por rozar la belleza la capturan.

En la cuarta parte nos cuenta la expulsión de Sayat Nova y es ahí donde el equilibrio de fuerzas se decanta por términos como ‘abismo’, ‘cadáveres’, ‘Muerte’ (con mayúscula), ‘cenizas’ que no recuerdan el fuego que fueron, ‘vergüenza’, ‘vacío’, ‘miedo’…

Me debo al silencio pero nunca aprenderé a callar’, dice.

La quinta parte nos habla del paso del poeta por un monasterio que fue real pero también el símbolo de crisálida para una metamorfosis.

Y la granada aparece como alegoría de lo múltiple y de la unidad que lo contiene; como alimento que encierra belleza y que nutre el espíritu.

Va surgiendo en el poeta la necesidad de búsqueda solitaria de adorar a sus propios dioses y de emprender un camino personal sin otra guía que la música.

No es el encierro entre muros el que enclaustra al poeta, son los límites del tiempo.

En la sexta parte se nos introduce en el sueño del poeta. En su delirio, Sayat Nova presencia la muerte del niño y el joven que fue. La metamorfosis se ha producido y la acepta:

Sean todos bienvenidos a mi fiesta/excepto la culpa

En la séptima parte llegamos a la muerte del poeta. Esa presencia constante hermanada con la prisión del tiempo que se presenta como una noche resplandeciente.

El teatro anuncia el final de la obra pero el poeta sigue empeñado en cantar porque sabe que su música y sus poemas no son ‘los heraldos negros que nos manda la Muerte’ (que diría César Vallejo) sino una forma de engañar al tiempo y de retrasar el desenlace.

Se aferra a la vida y a sus creencias con raíces de árbol viejo y nos dice que ‘todo lo bello es sagrado/y todo lo sagrado obsceno’.

Pero la muerte llega como ‘un territorio que no lleva nombre’ como ‘otro tipo de exilio’.

Y llegamos así a la octava parte y al final del libro titulada ‘Transfiguración del poeta’.

Sayat Nova es consciente de que ahora vuelve a tener voz y manos a través de Carla Badillo Coronado: ‘todo poema es un anclaje a la condición humana’ y la nueva juglar que le da la palabra, en realidad, ‘traduce los misterios de la noche’ en un ejercicio de revelación donde la única religión es, precisamente, la poesía y su búsqueda, a pesar de que el verdadero poeta sabe desde el principio que ‘la verdadera luz jamás se describe’.

sábado, 26 de marzo de 2016

Los desplazados

Nada más llegar a Dublín me hice con una antología ilustrada de poesía irlandesa y, en una primera lectura rápida me fijé en un cuadro y en un poema:
The last of England, de Ford Madox Brown
El cuadro era 'The last of England' de Ford Madox Brown, que representaba a una familia de emigrantes británicos que se dirigía hacia Australia a mediados del siglo XIX con las manos entrelazadas con las de su bebé, oculto por las ropas de la madre. 

El poema era 'A Lament for the Potato' de Lady Jane Wilde (1821-1896) de la que llegué a leer en otra parte: 'nuestros hijos se desmayan delante de nosotros pero no les podemos dar pan
Hacía referencia, obviamente, a la Gran Hambruna que afectó a Irlanda de 1845 a 1849.

Los británicos eran los propietarios de las explotaciones agrícolas irlandesas. Los campesinos de Irlanda que trabajaban para ellos se alimentaban de lo que cultivaban en sus huertos familiares, fundamentalmente de patatas. El problema vino cuando la patata enfermó de mildiu y los campesinos no pudieron alimentarse del trigo que cultivaban para los ingleses, además de que seguían siendo obligados a pagar el arriendo a pesar del desastre. 
Las medidas adoptadas por los británicos para paliar la hambruna irlandesa no pasaron de meros parches basados en la caridad

El propio Karl Marx escribía esto al respecto en 1859 en el New York Daily Tribune:

'Los terratenientes ingleses de Irlanda están confederados para una guerra perversa de exterminio contra los campesinos; se combinan para el experimento económico de limpiar las tierras de bocas inútiles. Hay que acabar con los pequeños hacendados locales sin mayores fatigas que lo hace una criada con un bicho. Aquellos desdichados, desesperados, por su parte, intentan una débil resistencia a través de la formación de sociedades secretas, diseminadas por todo el territorio e impotentes para llevar a cabo nada que sobrepase a manifestaciones de venganza individual'

La consecuencia evidente fue la muerte de más de dos millones de personas y la famosa diáspora irlandesa además de que marcó un antes y un después, desde el punto de vista político, entre las relaciones de Irlanda e Inglaterra.

En la Galería Nacional de Irlanda se ofrece hasta diciembre una exposición titulada 'Pathos of Distance' de cuarenta y dos imágenes mezcladas con mobiliario doméstico e intercaladas con diferentes citas literarias y prensa que repasan el dolor de la diáspora y que invitan a cuestionar el significado del desplazamiento, la forma en la que el emigrante reproduce sus estereotipos nacionales allá donde va, los sentimientos de pérdida y arraigo, el punto de vista que de ellos tienen quienes se quedan, el punto de vista que de ellos tienen en el lugar a donde llegan, la forma en que vemos a quienes siguen necesitando irse.




Para saber más:
http://www.nationalgallery.ie/en/Research/Pathos_Distance.aspx

viernes, 25 de marzo de 2016

Dublinesas

Publicidad sobre la línea de autobuses número 16 en Dublín
Pasear por Dublín ha sido como caminar por un álbum de recuerdos del Alzamiento de Pascua contra la autoridad sobre Irlanda del Reino Unido y es que este año conmemoran su centenario.
Para los irlandeses fue el comienzo de su independencia aunque también el inicio de sus divisiones internas que, años más tarde, terminarían en una guerra civil.
El Alzamiento no contó con demasiados adeptos entre la población. Incluso fue interpretado como una posible interferencia para conseguir la independencia de los ingleses pero las ejecuciones de los cabecillas hicieron cambiar el punto de vista de la gente. Hay algunos que incluso ven en este momento histórico 'la primera revolución socialista de Europa'.
Muchas veces leí por toda la ciudad los nombres de los quince ejecutados tras el Alzamiento:
Patrick Pearse, Roger Casemente, William Pearse, Thomas MacDonaght, Thomas Clarke, Edward Daly, Joseph Plunkett, Jonhn MacBride, Michael Mallin, Michael O'Hanrahan, Éamonn Ceannt, Sean MacDermott, Sean Heuston, Thomas Kent y Cornelius Colbert.
Pero llamaron mi atención la presencia de tres mujeres:

Grace Glifford-Plunkkett, Margaret Pearse y la Condesa Markievicz.

Grace Glifford fue una dibujante que contrajo matrimonio con su novio -el editor, poeta y activista por el Alzamiento, Joseph Plunkett- solo unas horas antes de que este fuera ejecutado en la prisión de Kilmainham en 1916.
A pesar de que, ante todo, la ciudad la muestra como la viuda de una historia de amor con final trágico y romántico, Grace fue además de una reconocida artista, trabajadora en las organizaciones Inghinidhe na hÉireann (Hijas de Irlanda), que trataba de mejorar las condiciones de vida de las personas más desfavorecidas de Dublín; y en la Irish Women's Franchise League (organización por el sufragio femenino).

Capilla de la prisión de Kilmainham donde contrajeron matrimonio Grace Glifford y Joseph Plunkett
Margaret Pearse era la madre de dos de los cabecillas ejecutados: Patrick y William Pearse.
Posteriormente pasó a ser elegida como parlamentaria del Sinn Féinn por Dublín.

Mural conmemorativo del artista Gearoid O'Dea en la dublinesa George's St. y que representa a Margaret Pearse, a la Condesa Markievicz y a Grace Glifford.
Y mi favorita, la condesa Constance Markievicz, revolucionaria y nacionalista irlandesa que, a pesar de ser aristócrata, recibió una educación que no le hizo ajena a los problemas sociales de su tiempo. Así pronto apoyó al movimiento sufragista de las mujeres inglesas (National Union of Women's Suffrage Societies) y, más tarde, al grupo irlandés nacionalista y feminista por el que también trabajó Grace Glifford, el Inghinidhe na hÉireann, así como al Sinn Féinn.
Escaparate frente a St. Stephen's Green
La condesa Markievicz fue subcomandante del ejército durante el Alzamiento de Pascua del 16 y encarcelada en Kilmainham gaol desde donde pudo ver la ejecución de sus quince compañeros.
Ella salvó la vida porque la pena de muerte solo podía ser aplicada a los hombres.



Mujeres presas en Kilmainham gaol.

Panel informativo en la prisión de Kilmainham sobre la situación de las mujeres en la política

Mujeres, ideales y nación. Una obra de la condesa Markievicz

Panel informativo en la prisión de Kilmainham


Celda de la condesa Marquievicz en Kimainham gaol

jueves, 24 de marzo de 2016


George Bernard Shaw nació un par de calles detrás de mi apartamento en Dublín un 26 de junio de 1856.
De familia pobre y protestante, escribió ya en Londres cinco novelas y las cinco fueron rechazadas.
Fue socialista, vegetariano y pacifista y, por ese motivo, declarado antipatriota por los ingleses; sociedad esta en la que se sintió por fin 'integrado' (parafraseando sus palabras) cuando su ejercicio de estricto autocontrol durante años combinado con el deterioro físico producido por la edad, le hicieron lo suficientemente aburrido para ser aceptado por la sociedad inglesa.
Pero, como buen irlandés, lo imagino deslenguado y brillante, con la carcajada a punto, pronunciando maravillas como 'los espejos se emplean para verse la cara, el arte para verse el alma' o 'cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza siempre dice que cumple con su deber'.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Sandman y Caperucita

Entre mis últimas obsesiones se esconden los lobos con toda su carga simbólica y salvaje.
Ha sido un hallazgo encontrar en el número 2 de Sandman, de Neil Gaiman, titulado 'La casa de muñecas', la verdadera historia de Caperucita Roja:

Rose Walker le dice a Gilbert que si quiere contarle un cuento, que mejor que sea un cuento de hadas.
Gilbert le pregunta si se sabe el cuento de Caperucita Roja a lo que ella le responde que claro.
Él le cuenta que la versión que ella conoce fue una invención de Charles Perrault, que ordenó las historias populares francesas para consumo de las masas en el siglo XVIII y que otros cambios, como el final feliz, son posteriores.
Por ese motivo, Gilbert cuenta a Rose la versión original:
A una niña le encargaron que llevase pan y leche a su abuelita. Mientras cruzaba el bosque, se le acercó un lobo y le preguntó adónde iba.
'A casa de mi abuelita'
El lobo salió corriendo y llegó primero a la casa, mató a la abuelita, vertió su sangre en una botella y cortó su carne en tajadas sobre un plato. Luego se puso su camisón y se metió en la cama a esperar.
Toc, toc. 'Pasa querida' 'Te traigo pan y leche, abuelita'. 'Come algo, querida, hay carne y vino en la despensa'.
La niña comió lo que le ofreció.
Al hacerlo, un gatito le dijo: '¡Zorra! '¡Mira que comerte la carne y beberte la sangre de tu abuelita!'
Y el lobo le dijo: '¡Desvístete y métete conmigo en la cama!'
'¿Dónde dejo la falda?'
'Tírala al fuego, ya no vas a necesitarla'.
Por cada prenda, enaguas, corpiño y medias, la niña hizo la misma pregunta y el lobo respondió:
'Tírala al fuego, ya no vas a necesitarla'.
Cuando la niña se metió en la cama, dijo:
'Abuelita, qué peluda eres'.
'Es para no pasar frío, querida'.
'Abuelita, qué uñas tan largas tienes'.
'Son para rascarme mejor, querida'
'Abuelita, qué dientes tan grandes tienes'
'Son para comerte mejor, querida'.
Y se la comió.
Rose le dijo a Gilbert que aquella historia era horrible.
Y él le contestó:
'Me temo que sí, hay versiones anteriores que son aún peores. Escuche el viento'.


Relato extraído de:
Sandman nº2 'La casa de muñecas', Neil Gaiman, ECC Ediciones. Páginas 143, 144 y 145.


lunes, 14 de marzo de 2016

Delmira Agustini


A pesar de que muchas veces las clases obligan a repetir los mismos temas de siempre, hay días en que me asaltan nombres o datos desconocidos.
Así, esta mañana, en mi primera sesión del día se ha asomado entre los apuntes de Literatura universal la siguiente sentencia:
Delmira Agustini (1886-1914), uruguaya, fue asesinada por su esposo.

Lo he anotado con ganas de seguir indagando y me he dado de bruces con una de las poetas más representativas de la poesía hispanoamericana del siglo XX.
Modernista, icono de la revolución sexual, se divorció de un marido que le duró cuarenta y un días y que la mató a tiros antes de suicidarse.

Leo también las palabras de María José Bruña, profesora titular del departamento de Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Salamanca y experta en Agustini: sus contemporáneos no podían entender que fuera polifacética, así que la encasillaron como esquizofrénica.

Me recuerda que hace pocos días, en un artículo sobre Gabriela Mistral, se afirmaba que en Chile la preferían loca a lesbiana.

La locura parece ser el diagnóstico más acertado de los doctores cortos de vista.

Hubo expertos que, incluso, llegaron a asegurar que Agustini, por su edad y por su sexo, era una pitonisa que escribía en raptos de inspiración, porque no era posible que escribiera aquellas poesías tan complicadas y menos aún que las pudiera entender.

Os copio aquí su poema 'Los retratos':

Si os asomarais a mi alma como a una estancia profunda veríais cuánto la entenebrece e ilumina la intrincada galería de los Desconocidos... Figuras incógnitas que, acaso, una sola vez en la vida pasaron por mi lado sin mirarme y están fijas allá dentro como clavadas con astros...

Enlaces de referencia:
http://amediavoz.com/agustini.htm
http://cvc.cervantes.es/Literatura/escritores/agustini/default.htm
http://www.elmundo.es/cultura/2015/11/04/563a292f268e3e8e598b465f.html

Imagen extraída de aquí:
https://novedadesbiblioteca.files.wordpress.com/2014/07/d-89.jpg

lunes, 28 de diciembre de 2015

Mi lista de libros de poesía, 2015

No soy muy aficionada a hacer listas pero he sacado un rato para repasar mis lecturas de este año y me he propuesto elegir un libro de poesía por mes, sin ningún criterio específico, salvo el de la emoción que aún permanece a pesar del tiempo transcurrido.
He sido incapaz de quedarme con doce (he tenido que añadir uno de propina).
Pero son más, muchos más, ya lo creo...

Mente animal, Pilar Adón, La bella Varsovia.
Este cuento se ha acabado, Luis Miguel Rabanal, Ed. Renacimiento.
No tan joven (2005-2015), Martha Asunción Alonso, Ed. del 4 de agosto
Di, realidad, Rafael Fombellida, Ed. Renacimiento
La selva dentro, Isabel García Mellado, Ed. del 4 de agosto
Poemas de la nevera, Antonio Rigo, Ed. del 4 de agosto
Viceversos, José María Parreño, Ed. del 4 de agosto
La gramática de las cigarras, Sara Otero, Ed. Círculo Rojo
Niebla fronteriza, Hasier Larretxea, El Gaviero Ed.
Dentro del animal, la voz, Olvido García Valdés, Ed. del 4 de agosto.
El corazón y los helechos, Sara Castelar, Ed. de la Isla de Siltola
La isla que prefieren los pájaros, Vanesa Pérez Sauquillo, Calambur
Desórdenes, David Eloy Rodríguez, Amargord.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Miguel D'Ors. Anotaciones durante un recital.



El pasado 25 de noviembre asistí a un recital de poesía de Miguel D'Ors, padrino del número treinta y siete de la revista Fábula.

Últimamente me veo poseída por cierto espíritu cronista y no paro de tomar notas allá donde creo ver algo interesante.
Si hubiera algún dato inexacto o incorrecto, les ruego que me lo indiquen ya que todos los apuntes fueron tomados a vuela pluma.

El poeta se definió, nada más empezar, como un ruiseñor provincial y expresó su alegría de estar en Logroño, entre otros motivos, por tener lazos familiares con La Rioja.

Aseguró no tener interés por enfoques excesivamente filosóficos del estilo de Heidegger o Holderlin.
Los enfoques lingüísticos del Formalismo Ruso o del Círculo de Praga le interesaron en los años 70 pero por poco tiempo.

Hacia el año 79, se dio cuenta de que casi cualquier teoría es válida para escribir tanto los mejores como los peores poemas del mundo porque todo depende del talento del poeta.

También se dio cuenta de que basta que codifiquemos la poesía para que esta aparezca por los lugares más insospechados.

Le interesa más la poesía como objeto, como artesanía poética. Afirma no tener una teoría al respecto y tampoco quererla.

Su libro Átomos y galaxias (Ed. Renacimiento, 2013) pretende ser un catálogo del Universo. Un inventario del mundo desde las grandes cuestiones cósmicas hasta el comportamiento de los gatos o las pelusas bajo los muebles, a las que él llama 'bolirronchos'.
Todo el libro está ordenado alfabéticamente como un diccionario desde 'abejas' hasta 'Zacarías'.
Con él también quiso hacer un muestrario de métrica.

D'Ors leyó once poemas de Átomos y galaxias:

Perdón, introducido por una cita de J. Whistler que dice 'Sólo el trabajo borra las huellas del trabajo' refiriéndose, ante todo, a que los poemas fáciles de entender esconden detrás abundante trabajo;
Homenaje, a las flores de las cunetas, esas que nunca salen en los poemas (nos cuenta que sus mejores amigos pertenecen al mundo vegetal y nos confiesa su misantropía); Tojo; Avecedario, una décima que va con uve porque es un homenaje a las aves; Arrugas, uno de sus escasos poemas de amor, encarnado en la realidad cotidiana; Bolirronchos, al que define como poema menor; Adioses; Elecciones, donde se pregunta si alguien vive las vidas potenciales que fuimos dejando en la cuneta; Floristería; Francisco Lois, antepasado carpintero con el que siente conexión por su gusto por lo artesanal y Miércoles de ceniza.

A partir de este punto, comenzó con su lectura de poemas antiguos:

De Chrónica (Diputación provincial de Granada, 1982) recitó Esposa (alguien/acaricia mi vida con tus manos y pone/en cada beso tuyo su latido).

De Curso superior de ignorancia (Editum. Ediciones de la Universidad de Murcia, 1987), leyó los siguientes:

Pequeño testamento, cuyo título nos dice que fue robado a François Villon y mezclado con greguerías de Gómez de la Serna. Tras la lectura de este poema contó en tono jocoso que hay que procurar no ser original, que lo original le lleva a uno a despeñarse y que, aquí en concreto, solo los 'de' y los 'que' son suyos.

Contraste, donde normaliza la infelicidad humana:

Ellos que viven bajo los focos clamorosos
del éxito y poseen
suaves descapotables y piscinas
de plácido turquesa con rosales
y perros importantes
y ríen entre rubias satinadas
bellas como el champán,
                                    pero no son felices,

y yo que no teniendo nada más que estas calles
gregarias y un horario 
oscuro y mis domingos baratos junto al río
con una esposa y niños que me quieren
                                    tampoco soy feliz;
Otro poema de amor (y estar aquí contigo, respirándote, viéndo la lámpara del techo reflejada en tus ojos)

o Carta (a ti, retrospectiva, condicional, perdida,/dondequiera que estés,/este poema).

De Hacia otra luz más pura (Ed. Renacimiento, 1999) leyó Por favor (se van muriendo uno tras otro/como en las películas de náufragos/o de aviones estrellados en neveros incógnitos).

De Sociedad Limitada (Renacimiento, 2010): Amapola (contenta/como el canto de un mirlo en un cerezo).

De sus poemas incluidos en antologías leyó Aniversario, con un final muy exitoso en Brasil, según aseguró divertido (la felicidad consiste/ en no ser feliz/ y que no te importe) o Media vida, (Qué tristeza:/me sobra media noche,/ me sobra media luna/ y medio mar: la parte/ que te tocaba a ti de aquel nosotros).

Y para concluir el acto, pasó a recitar una serie de poemas inéditos para probar la reacción del público ante ellos:

Así, en Naturaleza confiesa cómo lo trascendente o lo metafísico se le revelan a través de ella.

En Nocturno en La Caeira, nos habla del espacio de encuentro con la propia interioridad a través de la noche en su lugar de residencia actual.

También Aguas estancadas, Sabiduría del ciruelo, Nevada, Silencios predilectos, Ser o no ser o Extraños caminos (allí donde hay un hombre/ hay un misterio).

sábado, 28 de noviembre de 2015

Festival Eñe

El pasado sábado 21 de noviembre se entregaron los premios a la ganadora y a los finalistas del premio Cosecha Eñe 2015, entre los que se encuentra mi relato 'N-232'.
Dejo aquí algunas imágenes de la mesa redonda que se desarrolló en torno al estado actual del cuento en español en el Círculo de Bellas Artes.
Las fotografías las he descargado de la web oficial del Festival Eñe y fueron tomadas por Maira Villela.


 Pablo Mazo, Elena Medel y Camino Brasa
 Giovanna Rivero recibiendo el premio Cosecha Eñe 2015
Elena Medel modera la mesa redonda en torno al cuento en español 
 Elena Medel modera la mesa redonda en torno al cuento en español
 Intervención de Emily Roberts
  Intervención de Emily Roberts
  Intervención de Emily Roberts
 Un momento de mi lectura con la atenta mirada de Giovanna Rivero y la mano que me da voz de Emily Roberts
 Parte del público asistente
 Lectura de Giovanna Rivero
 Durante la charla se sirvieron unos vinos
 Intervención de Emily Roberts
 Intervención de Giovanna Rivero
  Intervención de Emily Roberts
 Intervención mía
Intervención de Giovanna Rivero mientras le doy al vino 

Intervención de Giovanna Rivero

domingo, 1 de noviembre de 2015

La Santa Compaña de Vadillos de Cameros

Me escribe esta mañana Javier Asensio para recordarme que en abril de 2006 lo llamé con urgencia (a través de Helena) para que tomara testimonio de las historias de mis abuelos maternos.
A mi abuelo le quedaba menos de un mes de vida pero aún tenía muchas ganas de contar y yo tenía miedo de que todos sus relatos se desvanecieran con él.
Y llegó Javier con su grabadora.
Y mi abuelo habló.
Y mi abuela también contó.
Después, mi abuelo se fue pero no del todo.
Nunca del todo.
Imposible del todo.
Y llega Javier esta mañana para recordarme que existe esta grabación que habla de un remoto día de difuntos en Vadillos de Cameros, el pueblo de mi madre y mis abuelos.
Y escucho su voz y tiemblo.
Y no es de miedo.
http://www.riojarchivo.com/audio/la-santa-compana-de-vadillos

sábado, 31 de octubre de 2015

El español como vehículo de creación #fee2015




 Carlos Granés (Antropólogo colombiano. Premio de ensayo Isabel Polanco).

No hay diferencia entre lo que se dice en función de la lengua. En el plano de las ideas no afecta, pero sí en la repercusión internacional.
Si el mismo ensayo está escrito en español o en francés, triunfará en francés. Si el mismo ensayo está escrito en español o en inglés, triunfará en inglés.
Se considera al español una herramienta literaria, de ficción, para bailar o enamorarse pero no como un vehículo para el pensamiento.
Si Ortega hubiera escrito en francés sería más famoso que Sartre.
Las ideas y los valores son contagiosos. Si tienen fuerza y tienen impacto comenzarán a ser adoptados por otros.
En la misma calle de Zurich vivieron Lenin y Tristan Tzara. Lenin captó todos los focos pero, ¿qué pasó con Tzara? Pues que contagió a toda una base social que terminó por manifestarse en mayo del 68.

Domenico Chiappe (escritor y periodista peruano y venezolano).

La creación es un arte líquido.
En la red, los monopolios se consolidan aún más que en el mundo real.
En la actualidad se ha producido una tercera revolución de la lectura:
la primera surgió con el paso de la oralidad a la escritura; la segunda, cuando la lectura se convierte en entretenimiento (y las mujeres se introducen como lectoras) y, la tercera, con la revolución digital.

Santiago Auserón (Juan Perro. Cantante y compositor español, doctor en Filosofía).

En España se cree que no hay pensamiento filosófico. Cada lengua se especializa en manejar las condiciones que ella misma crea con su cosmovisión. Así hablamos del Idealismo alemán, del Empirismo anglosajón o del Racionalismo cartesiano francés.
En España encontramos la dualidad entre la exaltación mística y el realismo vulgar del Quijote. No encontramos la filosofía como escuela o pensamiento academizado. Hay que buscarla en el Quijote o en el Cántico espiritual de San Juan de la Cruz, independientemente de que uno se adhiera o no al pensamiento cristiano.
El pensamiento español está en estado latente y debe reconocer a los suyos. No sólo a Ortega, hay que atender los conceptos propios de nuestra lengua.
Las instituciones son creaciones artísticas de la humanidad, por lo tanto, variables.
Iba para letras desde niño y acabé en la música. Agradezco ese giro. La canción, su oficio, me dio un taller de primera mano para reflexionar. Tras tres décadas de trabajo me di cuenta de que la música incitaba a un disfrute hedonista pero también al diálogo. Un vehículo musical que venía en otra lengua nos llegaba directamente al corazón. ¿Por qué esa fascinación rítmica que hizo que pasara a mi lengua los pulsos de la lengua internacional?
El hechizo polirrítmico había estado en Iberia siglos antes por varias vías: la música litúrgica latina, los influjos orientales de Grecia y Bizancio y ocho siglos de presencia musulmana.
La población negra tuvo más influjo de lo que revelan los estudios sociológicos, la música (ritmo) y la lengua (deforma el español que suena a ambientes del hampa). Los versos de Quevedo, Lope o Góngora a veces imitan el habla de los negros de Iberia.
Las nuevas tecnologías suponen algo parecido a lo que fue la aparición de la imprenta. Implican un cambio de paradigma y, por ellas, corremos el riesgo del sometimiento pero también de la libertad.
El acceso a Internet desde el teléfono móvil ha individualizado la tecnología como objeto de consumo. Yo asisto a lo que venga con una sonrisa escéptica. No hay que adoptar una actitud reactiva ante la evolución tecnológica.

¿Las pantallas banalizan los contenidos o generan ideas nuevas?
El bien y el mal están conviviendo espalda contra espalda en las redes (por expresarlo en términos de moral sencillos).
El verdadero influjo del conocimiento se produce de persona a persona. Ni siquiera de persona a multitud.

[Notas recogidas durante la intervención en la ponencia 'El español como vehículo de creación' de Santiago Auserón, Domenico Chiappe y Carlos Granés. Fueron moderados por Ricardo Corredor Cure en las jornadas Futuro en español].

viernes, 30 de octubre de 2015

Intervención de Jorge Edwards en #fee2015


EL PERIODISMO Y LA CREACIÓN LITERARIA EN ESPAÑOL
La unidad del idioma es milagrosa pero no es un milagro sino el resultado de una acción humana inteligente y una voluntad sólida.
Cuando las repúblicas hispanoamericanas se independizaron, el idioma comenzó a degenerar.

Andrés Bello fue profesor de Simón Bolívar y se propuso hacer una gramática y una acción lingüística común. Mientras las naciones se separaban, la lengua trataba de unirse.
El diario 'El Mercurio' perteneció a mi familia y en él proliferaron los críticos literarios curas.
Hay que reivindicar el género de la crónica. El propósito de la literatura es inventar, crear un lenguaje con autonomía y belleza propia. El del periodismo es informar. La crónica es la articulación perfecta entre periodismo y literatura.
Las claves para escribir crónica son paciencia, lectura (hay demasiados escritores que no leen) de los grandes clásicos y de los contemporáneos, escritura, estudio del idioma (normas, gramática...) y vocación.

En los territorios limítrofes entre el español y el inglés se producen variantes muy extrañas del castellano, como por ejemplo la expresión: 'voy a vacuar la carpeta' en vez de 'voy a pasar el aspirador por la alfombra'.
Los latinos somos indiscretos en la conversación pero púdicos en la escritura. Somos capaces de hablar de enfermedades con impudicia pero, al escribir, somos demasiado cuidadosos para no herir. La escritura exige verdades molestas, indiscretas, evocadoras.

En la escritura hay que desmelenarse y desahogarse.

[Notas recogidas el jueves 29 de octubre durante su charla en Logroño con José Luis Prusén en las jornadas de Futuro en español 2015].

miércoles, 28 de octubre de 2015

Finalista del 'Cosecha eñe' 2015


Bueno, pues parece que ya es oficial y que os lo puedo contar:
Mi relato 'N-232' ha resultado finalista del 'Cosecha Eñe' 2015 y ha sido publicado en el número 43 de 'Revista para leer' que sale hoy a la venta.
Mi enhorabuena a la ganadora y al resto de finalistas.
Gracias al jurado por elegir mi relato entre 4.000 participantes de 40 países.
Gracias a todas las personas que os alegráis de corazón por mí.
Y gracias a mi abuela Isi, que se nos apagó en mayo pero que, un poquito antes, me regaló un rayo de luz para escribir este relato.
http://revistaparaleer.com/cosecha/giovanna-rivero-ganadora-de-cosecha-ene-2015/

martes, 30 de junio de 2015

Di, realidad. Rafael Fombellida. Ed. Renacimiento. 2015


Leer a Rafael Fombellida en plena ola de calor es como encontrar un arroyo sombrío después de andar al sol. Es norte y escribe desde ese punto cardinal asumiendo todas sus implicaciones y simbología.
En esa estética septentrional hay algo serio y cortante cercano a la verdad. Cuando menos, Rafael provoca tras su lectura la necesidad de escribir, de acariciar las llagas sin demasiados dramas pero sin negar que supuran y que muchas no empeorarán gracias al frío. Porque hay un frío implacable en "Di, realidad" que sobrevuela y horada, que no admite concesiones. Con el frío queda el replegarse sin más estruendos que la voz de uno mismo.
El frío es real y es afilado y rumia y distingue a la primera los fuegos artificiales porque sabe de sigilos y de nubes espesas y sus versos se incomodan con las miradas ajenas aunque estén lanzados hacia ellas. Son letras de un animal solitario que caza para sí mismo.
Su norte huele al Báltico, a yeso azul de Prusia, a treinta y uno de diciembre, a hojas que caen, a vaho, a embozos, a lanas y a lenguas de la Gran Guerra. En sus versos salpicó el barro de las trincheras y se hizo vasija.
Leo "Di, realidad" como si me liara un cigarro con las manos azuladas en febrero.
Los colores cálidos los dan la sangre o los leños.
"Me contengo en exceso. Estoy helado", dice, y cada letra se vuelve un animal albino.
Leo a Rafael con un papel y un bolígrafo cerca porque me provoca necesidad de contar y porque me dice que "el calor se retira de las cosas" y yo quiero que el calor se vaya y que el silencio vuelva y que llueva.
"No llames a esta puerta. Soy sin sol", dice, y solo nos quedará la ley del río.
Los hijos se muestran al trasluz, la familia. Son los otros que más se nos parecen o, al menos, los que no huyen de la escarcha que dejamos.
Hay una víscera que palpita en este libro y también gratitud, alegría y honor al ver mi nombre en las dedicatorias.
Tan minúscula yo.
Como la pisada de un armiño en un invierno de la tundra.
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