miércoles, 5 de marzo de 2014

jueves, 28 de febrero de 2013

Cera


Cuando la cabeza duele
hay en la sien
un nudo de tristeza agazapado,
una madeja de lágrimas fuera de sitio,
una canica de horas no soñadas.

Cuando la cabeza duele
se observa el mundo a media luz
con las gafas caídas y los ojos entreabiertos,
mirando bajito,
con miedo al martillazo.

Así hoy,
con dolor de cabeza,
veo al papa de Roma
huyendo hacia el cielo
(en helicóptero),
caer los salarios,
subir los impuestos,
crecer los sobres marrones
en los bolsillos de los trajes
y derretirse la corona
como la cera líquida,
como el Inocencio X
de Francis Bacon.

Pensándolo bien
puede que sea cera
eso que duele dentro en mi cabeza:
cera dura y compacta
pegada al hueso
entre el ojo y la sien.
Cera de cirio.
Cera de asco.
Cera de cubrir estiércol
para que sigamos comiendo
manzanas podridas.

La cera del engaño,
derretida,
y nosotros, comiendo,
a sabiendas,
carne muerta.

miércoles, 8 de agosto de 2012

De cigarras y de hormigas


Dicen los chinos, con gran acierto, que si quieres que algo se lleve a cabo será mejor que lo encargues a alguien ocupado.
En esas estamos. En ocuparnos y reocuparnos y en sacar adelante todo aquello en lo que creemos.
Hay tanto por hacer y tanto que aprender que quedarse parado sería poco menos que un crimen.
Sin embargo, esta naturaleza inquieta ha venido provocando en los últimos tiempos una marea de pataletas, de suspicacias y de envidias, en definitiva, disfrazadas de superioridad moral, que puedo llegar a entender pero que, de ninguna manera, voy a justificar.
Y no hablo de una persona en concreto, sino de tres o de cuatro o de seis incluso. Muchos podéis daros por aludidos al leer esto.
No sé qué os ha pasado este año pero os ha dado por salir del armario y sentaros muy formalitos a verme pasar.
Es halagador. Sinceramente, me abrumáis. A veces me da cierto pudor e incluso miedo sentir vuestro aliento en mi nuca observando mientras creeis no ser vistos.
Supongo que lo que realmente estáis esperando es que tropiece cuanto antes para empezar a reir.
El asunto es que nunca he tenido ningún problema en tropezar.
Lo bueno de vivir a poca distancia del suelo es que, cuando uno cae, tarda poco en levantarse.
Así que nada, muchachas y muchachos, que os dedico estas letras básicamente para contaros que sigo a lo mío a pesar de vuestras zancadillas y que tal vez algún día aprendáis que los éxitos de los demás no implican el fracaso propio.
Y además, ¿qué éxitos?
Como escribió Dolores O'Riordan people everywhere think I something better than I am.
Vamos, que me miráis con buenos ojos y que pensáis que soy mejor de lo que soy y que, cuando os sorprendéis en esa tesitura, por lo visto os escuece.
Así que, lo dicho, mientras los ocupados seamos quienes sigamos creando sueños y nos empeñemos en sacarlos adelante los ociosos seguirán culpándonos de sus fracasos y de sus miserias rellenando con odio un tiempo precioso que podrían emplear para mejorar su vida y, así de paso, dejarnos en paz.
El video del inicio es de Mercedes Sosa cantando Como la cigarra. Una maravillosa canción de Maria Elena Walsh que le va a este post que ni pintada.

jueves, 26 de julio de 2012

Presentación de Strigoi. 25 poemas vampíricos. Un homenaje a Bram Stoker



Nací a mediados de los setenta, por lo que la mayor parte de los programas de mi primera infancia fueron regulados por la censura de los rombos y por el dedo índice de mi madre indicando que había que irse a la cama.
Los rombos no sólo estigmatizaban películas con contenido de tipo erótico sino también otras mucho más interesantes y atractivas para los ojos de una niña fantasiosa: las de terror
Pero hubo un programa emitido en 1984 que consiguió burlar a la temible censura rombística: Mazapán
Bajo el ingenuo celofán infantil con el que Teresa Rabal y Torrebruno envolvían la programación de la época se escondía un espacio para las mañanas de aquellas navidades que intercalaba actuaciones musicales con películas y dibujos animados.
La mentalidad del momento (pongo en duda que la actual haya cambiado tanto) confiaba plenamente en que el contenido de los dibujos animados, sólo por el hecho de serlo, ya era adecuado para el público infantil. Y entre los tigres y los leones de Torrebruno y el veo-veo de Teresa Rabal se les coló un largo animado japonés basado en los cómics de Marvel “La tumba de Drácula” que contemplé con la fascinación y el terror de mis tiernos ojos de niña de ocho años.
Ese fue mi primer vampiro, el que me infectó y el que me llevó a desobedecer a mi madre y a fingir estar en la cama mientras espiaba por la rendija de la puerta paralizada y con absoluta fascinación a los vampiros de El misterio de Salem’s Lot flotando al otro lado de la pantalla.
Luego vinieron las películas de Christopher Lee, el Nosferatu de Murnau, el baile de los vampiros de Polanski o el vampiro que sorbía el texto de los libros en El planeta imaginario.
Pero llegó el momento de poner orden al caos, de buscar la fuente, de localizar el origen del vampiro primigenio, al padre de todos los no muertos, al hijo del dragón: a Drácula
Así cayó en mis manos por primera vez una edición de Anaya de la colección Tus libros destinada al público adolescente que me mostró al personaje en todo su esplendor a través de una novela-collage formada por grabaciones de fonógrafo, por telegramas, por recortes de periódico y por diarios personales.
Y de ahí al cine nuevamente: El Ansia con David Bowie, Bram Stoker’s Dracula de F.F. Coppola, Déjame entrar de Tomas Alfredson, y un larguísimo etc.
Como explico en el prólogo de Strigoi, 25 poemas vampíricos, el 20 de abril de 1912, a la edad de 64 años, Bram Stoker murió a consecuencia de la sífilis en el cuarto de una pensión londinense.
Hay quien cuenta que la muerte le llegó mientras señalaba aterrorizado una pared gritando strigoi, strigoi, una palabra rumana que hace referencia a las almas en pena que salen de sus tumbas para atemorizar a los vivos.
Puede que otros lo hicieran antes que él, puede que otros lo hayan hecho después, pero lo que es cierto es que Stoker fue quien propinó el primer mordisco que contagió de vampirismo a nuestra memoria colectiva.
Esta antología no es sino una reunión de poetas dispuestos a reavivar el mito del vampiro con la excusa del 100º aniversario de Stoker.
Estos versos pretenden desclavar la estaca del corazón al vampiro que descansa en nuestra imaginación. Ése que recordamos más vivamente gracias a los libros, al cine, a la pintura o, desgraciadamente, a las noticias.
Este libro se presenta fragmentado, individual y coral a un tiempo, como el propio Drácula de Stoker: plagado de cartas, recortes de periódicos y diarios personales que fueron capaces de construir uno de los personajes más míticos de la historia de la Literatura.
Un siglo después, Ediciones de 4 de agosto homenajea y recuerda a Stoker a través de las magníficas aportaciones de los autores que aparecen a continuación.
Una antología vampírica que surgió con nocturnidad y con respeto hacia el padre de un vampiro cuya sombra se prolonga y propaga en el tiempo.
Déjense, por tanto, contagiar por estos poetas noctámbulos, mitómanos, cinéfilos, sangrantes, observadores de la vida y de la no-muerte, arraigados a la tierra y al asfalto e inmunes al ajo y a las cruces.

2012 (año del Dragón)

Strigoi. 25 poemas vampíricos. Un homenaje a Bram Stoker. Ediciones del 4 de agosto, 2012.
Selección y nota: Sonia San Román.
Poetas participantes: Antonio Alfaro, Adriana Bañares, Luis Bagué Quílez, Mar Benegas, Carlos Cabezón, Enrique Cabezón (Kb), Agustín Calvo Galán, Carmen Camacho, Sofía Castañón, Luis Alberto de Cuenca, Joaquín Juan Penalva, Txus García, Octavio Gómez Milián, Nerea Ferrez, Raquel Lanseros, Iván Mariscal, Maria José Marrodán, Iván Mendoza, Vicente Muñoz Álvarez, Ana Pérez Cañamares, Adrián Pérez Castillo, José Luis Pérez Pastor, Joaquín Piqueras, Lucas Rodríguez, Almudena Vidorreta.
Ilustración interior: Aitor Lafuente Benejam

lunes, 19 de diciembre de 2011

Fragmentos del discurso de Elie Wiesel "Los peligros de la indiferencia"

¿Qué es indiferencia? Etimológicamente, la palabra significa “no hay diferencia.” Un estado extraño e innatural en el cual, las líneas entre la luz y la oscuridad, el anochecer y el amanecer, el crimen y el castigo, la crueldad y la compasión, el bien y el mal, se funden.

¿Cuáles son sus cursos y sus inescapables consecuencias? ¿Es una filosofía? ¿Es concebible una filosofía de la indiferencia? ¿Puede uno ver la indiferencia como virtud? ¿Es necesario, de vez en cuando, practicarla, simplemente para conservar nuestra sanidad, vivir normalmente, disfrutar una buena comida y un vaso de vino, mientras el mundo alrededor nuestro experimenta una terrible experiencia.

Por supuesto, la indiferencia puede ser tentadora, más que eso, seductiva. Es mucho más fácil alejarse de las víctimas. Es tan fácil evitar interrupciones tan rudas en nuestro trabajo, nuestros sueños, nuestras esperanzas. Es, después de todo, torpe, problemático, estar envuelto en los dolores y las desesperanzas de otra persona.

[...]

En cierta forma, ser indiferente a ese sufrimiento es lo que hace al ser humano en inhumano. Indiferencia, después de todo, es más peligroso que la ira o el odio. La ira puede ser a veces creativa. Uno escribe un gran poema, una gran sinfonía pero alguien hace algo especial por el bien de la humanidad porque uno está molesto con la injusticia de la que uno es testigo. Aún el odio a veces puede obtener una respuesta. Tú lo luchas, lo denuncias, lo desarmas. Indiferencia no obtiene respuesta. Indiferencia no es una respuesta.

La indiferencia no es el comienzo; es el final. Y por lo tanto, indiferencia es siempre el amigo del enemigo porque se beneficia del agresor, nunca de su víctima, cuyo dolor es magnificado cuando él o ella se sienten olvidados. El prisionero político en su celda, los niños hambrientos, los refugiados sin hogar, se sienten abandonados, no por la respuesta a su súplica, no por el alivio de su soledad sino por que no ofrecerles una chispa de esperanza es como exiliarlos de la memoria humana. Y al negarles su humanidad traicionamos nuestra propia humanidad.

Indiferencia, entonces, no es sólo un pecado, es un castigo. Y es una de las más importantes lecciones de la amplia gama de experimentos del bien y el mal del siglo pasado.

[...]

Lo contrario del amor no es odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. Lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte.

Foto extraída de aquí

domingo, 11 de diciembre de 2011

Felicidad ajena

Decía Bertrand Russell que es menester aprender a convivir con la felicidad del prójimo.
Yo me conformaría con que algunos, simplemente, aprendieran a convivir.

Pintura Envidia de la serie Pecados Capitales de Ignacio Lloret

lunes, 5 de diciembre de 2011

Dime de qué presumes...



Presumir de bondad
es como exhibir canalillo
con un sujetador con relleno.

Al final, todo termina cayendo por su propio peso.


Foto extraída de aquí

lunes, 7 de noviembre de 2011

Sala de espera



El trajín del hospital es como el traqueteo de un tren que se acerca por el andén contrario.
Todo me es ajeno mientras me sumerjo en mi burbuja amniótica y somnolienta que se sujeta un algodón manchado de sangre y de glucosa.
Y los ojos.
Es difícil saber en qué lugar está el límite en el que uno se deja poseer por la tristeza. Cruzado el umbral, la mirada y los rasgos se hunden conectándose con un cráneo demasiado evidente.
La muerte debajo de la angustia. El hueso debajo de la vida.
La espera obligatoria tensa los músculos.
Las enfermeras sonríen como ángeles que aún no han caído.
El aire huele a comida indefinida, industrial. Por mi estómago oprimido se desliza un almíbar naranja.
El niño está quieto.
Parece flotar de puntillas entre el vibrar de fondo.
Estamos solos.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Un fragmento de Mijaíl Iurevitch Lérmontov



"Es posible que mañana muera, y en la tierra
no quedará nadie que me haya comprendido por completo.
Unos me considerarán peor y otros mejor de lo que soy.
Algunos dirán que era una buena persona;
otros, que era un canalla. Pero las dos opiniones
serán igualmente equivocadas".

-Extraído de su novela Un héroe de nuestro tiempo. Sirve también como cita introductoria de la novela Abaddón el exterminador, de Ernesto Sábato.


-Pintura Un grupo de artistas de Ernst Ludwig Kirchner

viernes, 16 de septiembre de 2011

Una joyita de Isabel Bono


decir árbol en una habitación vacía
decir árbol y esperar, con fe
a que la habitación se llene de árboles

así te espero, diciendo
amor

De su blog: Algunas cosas que leo


Pintura: El árbol de la vida, de Mark Ryden

sábado, 30 de julio de 2011

VII AGOSTO CLANDESTINO



*Jueves 4 de Agosto, IRJ (Logroño) 20 horas:
Karmelo Iribarren presentado por Pablo Casares

*Jueves 11 de Agosto, IRJ (Logroño) 20 horas:
Carmen Camacho y Miguel Ángel García Argüez

*Sábado 13 de Agosto, El Patio del Camino (Navarrete) 20 horas, presentación de Nubes con la mente. Tributo a Love of Lesbian (Editorial Comuniter). Contaremos con la presencia de su editor, Octavio Gómez Milán, y con los autores riojanos que participan en el tributo Odón Serón, Enrique Cabezón y Carmen Beltrán.

*Jueves 18 de Agosto, IRJ (Logroño) 20 horas:
Mar Benegas y Javier Lostalé

*Viernes 19 de Agosto, Bar Riff (Logroño) 20 horas:
Jesús Ge y César Lladó

*Jueves 25 de Agosto, IRJ (Logroño) 20 horas:
Antonio Méndez Rubio y Ángel Paniagua

*Sábado 27 de Agosto, Bar Riff (Logroño) 20 horas, presentación de Ahora. 11 poetas en el 2011, con sus autores:
Lucía Azpeitia, Adriana Bañares Camacho, L.B.S., Gabriela Collado, Aitor Cuervo Taboada, Matilde de las Rivas, Nerea Ferrez, Bosko I., Iván Mendoza Madorrán, Laura Monzón Echevarría e Ignacio Pérez Lasanta.

miércoles, 22 de junio de 2011

Una reflexión sobre el amor y el miedo por Aldous Huxley


El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo el miedo expulsa al amor; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

Aldous Huxley

Imagen extraída de aquí

viernes, 27 de mayo de 2011

Ardemos


Estoy ardiendo como el suelo de San Juan Viejo Parangaricutiro.
Como el hombre de mimbre en la isla de Whithorn
En el frente de la Guerra de las Galaxias, con una bayoneta oxidada marca Acme.
Al acecho del cordón de una bota a medio atar, como un gato doméstico.
Con la torpeza de un hipopótamo entre figuritas de Swarovski.
Inútilmente abrasiva como una anguila eléctrica desenchufada.
Esquiva, como un hurón en el cepo del conejo.
Acariciando el mundo a palmos, como si me faltaran los ojos.
Desnudando los pasos sin saber medir.
Regalando un vestido de domingo a mis ganas de crear
un nuevo sistema métrico decimal.

Y mis ganas me regalan un espejo.

¿Cómo creer?
¿Cómo construir con diez ladrillos y doscientas rosas?

Defenderé el adobe antes de hacer el edificio.
Cada guijarro cuenta.

Arrójalo.
Lánzalo.

Pero no intentes construir con nubes.
Nos lloverán encima.

Las mías no escampan esta noche
y repiquetean en los cristales de mis gafas:
los-re-yes-son-los-pa-dres.
Son-los-pa-dres.
Los-pa-dres.
Pa-dres.

Aunque siempre nos quedará el Olentzero
o Papá Noel
o Santa Claus
o la Bruja Befana
para tener un poco de carbón dulce en los zapatos
y seguir soñando con un sol bien repartido
que nos haga arder
como el suelo de San Juan Viejo Parangaricutiro,
como el hombre de mimbre.


Fotograma de la película The Wicker Man de Robin Hardy

martes, 10 de mayo de 2011

Sol




Soy el término de una preposición
sobre la que escalo una cumbre pelada.

Allí quiero ver atardecer.

Comprobar que el sol da luz hasta en las cuevas.

Que las sombras son elecciones
y no debes.

Sol para todos.
Sol para aquél que quiera sol.
Hay sol de sobra esta mañana.

Los ojos, como galaxias recién nacidas.

El cañón, abierto en dos.
Las manzanas, en compota.

Que mis amigos se arranquen las sanguijuelas del pecho
y lloren de risa.

Y que al león, dormido, le ardan,
con la cabeza del revés,
habones de palabras dentro del espejo
para que aprenda a rascarse.

lunes, 2 de mayo de 2011

Llueve




Los telediarios retransmiten cuentos de princesas, publicidad, películas de acción con guiones escritos en el Pentágono, en el octógono o en el triángulo de las Bermudas de algún poderoso inversor con irritación inguinal.


Los telediarios dedicaron el día de los 5.000.000 de españoles sin trabajo a comentar la escasez de sol en las playas de Levante durante el puente y a la beatificación de Juan Pablo II.


Los telediarios ya no sacan fútbol sino las declaraciones de los entrenadores convirtiendo el deporte no sólo en opio para el pueblo sino en el debate de Gran Hermano.


Y mientras tanto yo pienso en Eduardo Galeano (últimamente no hay día en que no lo tenga en la cabeza) cuando dice que las paredes son las imprentas de los pobres. Y pienso también en esa pared que él vio un día en Buenos Aires en la que ponía:


Nos mean y los diarios dicen "llueve".


Y ahí andamos, sin paraguas.

viernes, 29 de abril de 2011

El martes pasado en Diario La Rioja



Aunque el ritmo de publicación en La Rioja se ha visto reducido, eso no ha supuesto que los escritores estén parados. Numerosos libros, antologías y libros recopilatorios y colectivos a nivel nacional recogen los textos de jóvenes escritores riojanos. El ejemplo más claro es el de 'Beatitud' (Ediciones Baladí, 2011), un homenaje a la Generación Beat (Keruac, Burroughs, Ginsberg...) en la que participan Sonia San Román, Pepe Pereza, Carmen Beltrán y Lucas Rodríguez. «Esto indica que la literatura en La Rioja goza de una salud excelente», afirma Sonia San Román, que reconoce que «las influencias de la Generación Beat me llegan tamizadas a través del movimiento grunge, que es el que a mí me tocó vivir en los 90. Yo soy de la Generación X, y hemos heredado cierto pesimismo, descreimiento, evasión y rechazo de los valores tradicionales», explica la escritora.
Pepe Pereza, actor que en los últimos meses está inmerso en la literatura (y que ya ha publicado un e-libro), declara que su participación con el relato 'Eligiendo un camino' «habla de un viaje improvisado que hice en mi juventud, motivado por la lectura de libros como 'En el camino' de Jack Kerouac». Los participantes de este tipo de libros colectivos que proliferan en los últimos años se repiten en muchos casos y recuerdan a otros, como es el caso de 'Hank over' o la reciente edición de 'Vinalia Trippers'. El propio Vicente Muñoz Álvarez ha reactivado este popular fanzine de los 90 y, con portada del dibujante Miguel Ángel Martín, le ha procurado una edición de lujo. En ella colaboran los riojanos Pepe Pereza, Lucas Rodríguez, Enrique Cabezón, Adriana Bañares Camacho y Sonia San Román.
Es ésta última, junto a los logroñeses Cabezón y Nuria Ruiz de Viñaspre, la que repite, de nuevo, en otro libro más. Se trata de la antología 'Puta poesía' (Luces de Gálibo, 2010), «una modesta forma de solidaridad con las prostitutas y en particular con Hetaria», colectivo al que la editorial donará la totalidad de los beneficios obtenidos por la venta de este libro. Un total de 81 poetas se incluyen en esta obra, entre ellos, Karmelo C. Iribarren y Roger Wolfe. Pero aún hay más. 'Aldea Poética V. Poesía infantil. Dadaísmo en verso' (Opera Prima, 2011), que reúne a autores como Aute, Ouka Leele y Jesús Munárriz, también cuenta con San Román y Cabezón en sus páginas, y que ya participaron en la entrega anterior, la cuarta, dedicada al sexo.
http://www.larioja.com/v/20110426/cultura/jovenes-golpean-fuerte-literatura-20110426.html

martes, 19 de abril de 2011

Beatitud. Visiones de la Generación Beat en Qué Leer

El escritor y poeta Vicente Muñoz Álvarez y el escritor Ignacio Escuín Borao han reunido en Beatitud 33 relatos en los que autores como Nacho Abad, Sergio Gaspar, Almudena Vidorreta, Inma Luna, Pablo Casares, Eloy Fernández Porta o Sonia San Román aportan referencias, citas, experiencias personales y un generoso testimonio de cómo la cultura beat llegó a sus vidas y cómo influyó en su abordaje a la literatura, el cine, la música, etc. Beatitud representa un homenaje, pues, a la generación legendaria que compredió a los Kerouac, Burroughs, Ginsberg, Di Prima o Cassady, voces que contribuyeron con sus creaciones a presentar una nueva manera de entender el mundo.

martes, 12 de abril de 2011

Campaña electoral. Ilustración de Quino


No puedo evitar recordar estas viñetas de Quino cada vez que llega la campaña electoral.


Extraído de: Quino, Potentes, prepotentes e impotentes. Ed. Lumen

jueves, 7 de abril de 2011

Arena

La vigilia es una playa larga donde raspar las córneas con la lija de de este jueves áspero. Mis ojos, dos dunas que se derraman en un bulbo de vidrio repleto de luz. Y el exceso de consciencia, tras un árbol, fusilando sonrisas.

martes, 5 de abril de 2011

Recordando a Twin Peaks en www.nosgustacomer.com



Las primeras cosas que recuerdo de la serie Twin Peaks de David Lynch y Mark Frost son la fotografía de una Laura Palmer sonriente; los bosques y la cascada; el ulular de las lechuzas; la mirada enloquecida de Bob en el espejo; la seductora inconsciencia de Audrey; los larguísimos puros de su padre; la triste e intrigante ambivalencia de Josie Packard; la mezcla entre asco y miedo de Leo Johnson; la insolencia de Bobby Brings; la vocecilla insulsa de Diane; la tristeza de las canciones en el club nocturno; el rojo de las telas de Jack el tuerto; las canas del Sr. Palmer; el parche en el ojo de Nadine Hurley; los freudianos sueños del teniente Cooper y su gusto por los donuts, el café y, sobre todo, por la tarta de cerezas del Double R Diner.


Para ver la receta de la tarta pasa por aquí

viernes, 25 de marzo de 2011

Beatnight en Logroño


-Presentamos Beatitud, visiones de la generación Beat.

-Será a las 21:00 en el Bar Riff C/Carnicerías 7, Logroño
-Leeremos:
Sonia San Román
y todos aquellos que se atrevan a leer algún poema beat.
-Habrá algo para picar, libros para comprar y muchos amigos.
¡No faltéis!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Josefina Aldecoa


Se nos acaba de ir Josefina Aldecoa.

Desde aquí hasta donde estés te mando un abrazo lleno de gratitud por todo lo que aprendí y disfruté con Historia de una maestra con Mujeres de negro y con La fuerza del destino.

Gracias también por mantener viva la llama del arte, del humanismo y de la literatura en la enseñanza.

Las semillas que has plantado algún día serán árboles hermosos y libres.
Seguiremos tu estela.

Hasta siempre, maestra.

martes, 15 de marzo de 2011

So tired


El alma es la parte más cansada del cuerpo.

Texto de Paul Bowles en El cielo protector
Fotografía de Natalie Bothur, serie People, Ruchsight.

lunes, 28 de febrero de 2011

Orden y desorden

La angustiosa belleza de la autodestrucción nos conduce a la orilla del caos para contemplar el cosmos en todo su esplendor.
Hasta que perdamos el equilibrio.

lunes, 21 de febrero de 2011

In hac lacrimarum valle

Lágrima que no se derrama pudre el ojo.

Cartel: Cream Eye Alert de Frank Shepard Fairey (Obey the Giant).

jueves, 17 de febrero de 2011

Hey, teacher, leave the kids alone...


Cada día me dan más asco los discursos políticamente correctos y si me sorprendo a mí misma con uno en la boca francamente me repugna.

No soporto que a los gordos se les llame rellenitos o de hueso ancho; ni que a los pequeños se nos llame bajitos; ni que a las personas negras se les llame de color, afroamericanos o subsaharianos; ni que a los presos de guerra de Guantánamo se les llame combatientes enemigos ilegales; ni que a las cárceles se les llame instituciones penitenciarias; ni que a las drogas se les llame sustancias; ni que a la tortura se le llame persuasión; ni que a ir a cagar se le llame el momento All Bran; ni que los discursos políticos estén infestados de alusiones y alusionas a los oyentes y oyentas.

No soporto que Facebook cierre perfiles de personas que suben fotos de desnudos aunque estos sean artísticos, no soporto la falta de sentido del humor ni las estrictas varas de medir (censura, llamémoslo por su nombre) en nombre de nuestro bienestar y de nuestra civilización.

No soporto que en los telediarios supuestamente serios mezclen la información meteorológica con publicidad, ni que silencien noticias importantes con perogrulladas insulsas de relleno.

Porque todo esto es síntoma de que quienes nos gobiernan nos observan como un rebaño indefenso que no sabe ni de dónde viene ni hacia dónde se dirige y lo peor es que probablemente nos hayamos convertido en eso a base de tener un sistema educativo marca Playmobil a años luz del mundo real que vomita al mundo dos tipos de alumnos:
Unos que, cuando se etiquetan en una foto en el Tuenti abriendo un paquete que contiene un libro escriben:
no penséis mal, que no me gusta leer!!
Otros que sí leen y que son aleccionados debidamente por el resto de compañeros en el patio o a la salida.

(Y los políticos se relamen en su sillón).

Pero hay pequeñas y sabrosas venganzas que a veces los niños más pequeños se toman por nosotros. No hace mucho le pedí a uno de seis años que escribiera palabras que empezaran por ca por cu y por co y me respondió sin dudar y sin ánimo de hacer la gracia:
caca, culo y colilla.

En ese momento sentí que juntos le estábamos haciendo una peineta en nuestro cuaderno de caligrafía a todos los politicastros y periodistos eufemismofílicos y gilipolléticos de este país hasta que me sorprendí corrigiéndole y escribiendo con él:
casa, cubo y cohete.

Y me di un asco, qué asco me di...


Imagen de la escuela en la película The wall de Pink Floyd.

domingo, 13 de febrero de 2011

Lineas, baño, decoro.



LINEAS

La vida, inmensa tenería en la que se modelan nuestros cuerpos-libro.
Los surcos, palabras que nos acercan a los elementos perdidos:
cuero, tierra, hueso, ascua, tormenta.
Un sudario blanco lavado en el río nos protegerá de la humedad.

La piel es tierra, agua, fuego y bosque.
Es ocre terso que explosiona en color, es sudor fresco que empapa los vestidos, es sangre de vida y muerte que fecunda el vientre y la esperanza de alegría.
Cuando caminas tu cuerpo resuena como un inmenso Om.

Los trazos diagonales no logran cubrir las suaves llanuras tras los partos.
La vida se resigna y va palideciendo en un equilibrio de texturas arcillosas que aún no logran apagar el fuego.

La misma carne que engendra hijos a la tierra también la labra y la alimenta.
En el agua sagrada lavamos las ropas manchadas para que el sembrado llegue al río en un torbellino de besos polvorientos de guijarros.

Codo con codo avanzamos en círculo mostrando las marcas que nos recuerdan el destino al que estamos atadas.
Las argollas decoradas siguen siendo argollas.
La piel supura tinta. La tinta habla.
Y dice: siempre.

BAÑO

Ayúdame a despojarme del olor a cúrcuma, del olor a sudor, del olor a trabajo, del olor a humo, del olor a aceite de cacahuete, del olor a sangre, del olor a cilantro, del olor a clavo, del olor a aguas estancadas, del olor a nuez moscada y a canela.

Y yo te despojaré del olor a sándalo, del olor a incienso, del olor a orín, del olor a leche fermentada, del olor a mango y a azahar, del olor a pescado viejo, del olor a madera y a pimienta, del olor a pachuli, a sol y a naranja.

Tú y yo oleremos a piel fresca, a nosotras, sin más rastro ajeno que el agua ascendiéndonos de la piel a las nubes.

Y antes de volver a impregnarnos de nuevos olores, con nuestra nueva piel, observaremos la cúrcuma, el sudor, el trabajo, el humo, el cacahuete, la sangre, el cilantro, la nuez moscada, la canela, el sándalo, el incienso, el orín, la leche fermentada, el mango, el azahar, el pescado, la madera, la pimienta, el pachuli, el sol y la naranja mezclarse en la corriente río abajo.
Y perfumar el sol.

DECORO

Con nuestros brazos extrajimos del vientre de la tierra los metales antiguos que ayer nos conectaban con el universo y se los ofrecimos a otros para que adornaran su codicia y vanidad.
Bien nos seguirá valiendo el plástico como oráculo cósmico.

En ángulo recto, la tela y los brazaletes cobijan al brazo-rama cuyos anillos concéntricos se expanden desde el centro de la creación hasta el segundo mismo presente. Ya pasado. Éste.

El color de los saris se alza al viento como un torbellino de mariposas que migran antes del monzón en un mar de dominantes pantalones y kurtas blancas.

Los pasos cautivos arañan el suelo y lo marcan con las huellas de un deambular de siglos.

Y la ilusión del caminar liviano por la costumbre de llevar grilletes.
Sonrisas concéntricas de plata al sur del cuerpo.

Los dioses nos protegerán de nosotros mismos honrándolos en el pequeño altar de nuestro pecho.

La certeza de saberse sola entre el fervor de la multitud y observar con ansia y recelo su bullicio.

Sola, adornada por telas que son lienzos.
Sola, atada por cadenas que son joyas.
Sola, labrada por el arado de los días.

Estos textos fueron elaborados para acompañar la serie de fotografías de Benjamín Larrea Lineas, Baño, Decoro dentro de la actividad "El río Sensible" en el museo Würth La Rioja el 12 de febrero de 2011.

Imagen: detalle de una pintura hindú de Chris Mellor

lunes, 31 de enero de 2011

La hermandad



Como decía Ignacio Escolar en su blog la semana pasada, tengo 35 años y podría ser peor. Podría tener 25, ó 20, y así entrar de cabeza en esa generación estafada a la que le han cambiado el derecho a una vivienda digna y un empleo estable por la Playstation III.

Y ahí estaba yo anoche, asumiendo mi destino con la Play, saltando tejados, robando a los obispos gordos del distrito del Vaticano y nadando feliz por el Tíber gracias al Assassins Creed 3 y a este nivel de frikismo que Dios me ha dado.

Decidí terminar la última de mis misiones y me adentré con mis seis llaves en busca del tesoro de Rómulo. Salí de los pasadizos orgullosamente vestida con la armadura y la daga de Junio Bruto a toda velocidad, buscando la luz y saltando de aquellos túneles sobre lo alto de una columna derruida.

Contemplé la ciudad de Roma desde el monte Palatino, magníficamente recreada, revisé el mapa y observé con tristeza que ya no me quedaba ninguna misión.

Era la muerte del protagonista, el fin del juego y la certeza de que lo pendiente por hacer es lo que hace que uno se aferre a la vida.

Así que generación estafada, sí; adormecida, quizás; y resignada, por suerte para algunos si es que otros no podemos impedirlo.

Tarea difícil la de tratar de sembrar la incómoda semilla del pensamiento autónomo en el bostezo evasivo de alumnos de 17 años.

Sé con certeza que muchos están deseando despertar pero no son capaces de encontrar el botón triangular que les indique en el mapa un nuevo objetivo que les haga sentirse tan vivos como lo está Ezio Auditore a punto de saltar con su cuchilla oculta sobre César Borgia en la ciudad de Viana.

Estos chicos han crecido en una burbuja aún más inflada y aún más sobreprotectora e irreal que la que tuvimos en décadas pasadas.

Están acostumbrados a que sus padres piensen por ellos hasta la marca de sus calzoncillos. Por eso, cuando aparece la sensación propia de su edad de que nadie se ha tomado la molestia de darles la bienvenida al mundo real tratan de refugiarse en las islas que les hemos dejado libres los demás, incluidos sus padres que evitan explicarles -mirando el fútbol o el Sálvame Delux- de dónde proviene ese desasosiego o esa tristeza que les llena de granos las entrañas. Y no sólo no les cuentan sino que les penalizan que salgan a buscar respuestas a la calle y hasta que traten de no pensar en ellas con la Playstation en nombre de su seguridad.

Les obligan a estudiar porque un hijo con un título es un trofeo familiar pero les prohiben pensar porque lo ven inútil y peligroso: los chavales cuestionarían el poder y, el poder en ese instante, son sus padres.

Así nos van llegando a clase hordas de zombies a punto de entrar en la veintena con el cordón umbilical intacto oliendo a corrompido.

Y entre sujeto y complemento predicativo yo les suelo acercar unas tijeras.

Imagen extraída de aquí

jueves, 27 de enero de 2011

Caminando (por el lado salvaje)

Lo peor de andar por senderos poco transitados es que uno también termina por allanarles el camino a las alimañas y a los idiotas.

Pintura: Brook Watson y el tiburón de John Singleton Copley

lunes, 24 de enero de 2011

Linea del destino



Mi gato me ha arañado en la linea del destino de la mano derecha.
De no haber sido por este suceso nunca habría sabido qué linea era ésa ni tampoco habría descubierto una pequeña estrella bajo mi dedo corazón:

-Has sido elegida para tener éxito tras años de duro trabajo - dice Google disfrazado de quirólogo.

Supongo que para entonces la estrellita será un callo amarillento y el éxito se resumirá al hecho de haber sido capaz de sobrevivir con dignidad a los arañazos y a los falsos elogios.
(With a little help of my friends).


Imagen tomada de aquí

martes, 18 de enero de 2011

Haití


Muchos recordamos con claridad que el 12 de enero de 2010 Haití sufrió un terremoto de 6,9 grados en la escala Richter llevándose por delante a 300.000 personas y más de un millón de damnificados.

Muchos comprobamos con espanto que un año más tarde Haití no sólo no ha conseguido remontar aquello sino que ha multiplicado sus ya de por sí enormes problemas.

Por extraer una mínima parte positiva entre tanto caos, todo aquello pudo servir para mostrarnos en prime time el rostro del país más castigado y olvidado de América desde antes de que la tierra temblara.

Y si Haití estaba recibiendo un castigo sería porque cometió alguna culpa.

Eduardo Galeando me refrescó anoche la memoria releyendo dos de sus Espejos.

Aquí os dejo su reflejo:


LA MALDICIÓN BLANCA

Los esclavos negros de Haití propinaron tremenda paliza al ejército de Napoleón Bonaparte; y en 1804 la bandera de los libres se alzó sobre las ruinas.

Pero Haití fue, desde el pique, un país arrasado. En los altares de las plantaciones francesas de azúcar se habían inmolado tierras y brazos, y las calamidades de la guerra habían exterminado a la tercera parte de la población.

El nacimiento de la independencia y la muerte de la esclavitud, hazañas negras, fueron humillaciones imperdonables para los blancos dueños del mundo.

Dieciocho generales de Napoleón habían sido enterrados en la isla rebelde. La nueva nación, parida en sangre, nació condenada al bloqueo y a la soledad: nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.

Por haber sido infiel al amo colonial, Haití fue obligada a pagar a Francia una indemnización gigantesca. Esa expiación del pecado de la dignidad, que estuvo pagando durante cerca de un siglo y medio, fue el precio que Francia le impuso para su reconocimiento diplomático.

Nadie más la reconoció. Tampoco la Gran Colombia de Simón Bolívar, aunque él le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Después, cuando Bolívar triunfó en su guerra de independencia, se negó a invitar a Haití al congreso de las nuevas naciones americanas.

Haití siguió siendo la leprosa de las Américas.

Thomas Jefferson había advertido, desde el principio, que había que confinar la peste en esa isla, porque de allí provenía el mal ejemplo.

La peste, el mal ejemplo: desobediencia, caos, violencia. En Carolina del Sur, la ley permitía encarcelar a cualquier marinero negro, mientras su barco estuviera en puerto, por el riesgo de que pudiera contagiar la fiebre antiesclavista que amenazaba a todas las Américas. En Brasil, esa fiebre se llamaba haitianismo.

MUCHAS VECES MURIÓ LA ESCLAVITUD

Consulte cualquier enciclopedia. Pregunte cuál fue el primer país que abolió la esclavitud. La enciclopedia responderá: Inglaterra.

Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio británico, campeón mundial del tráfico negrero, cuando haciendo números advirtió que ya no era tan rentable la venta de carne humana. Pero Londres descubrió que la esclavitud era mala en 1807, y tan poco convincente resultó la noticia, que treinta años después tuvo que repetirla dos veces.

También es verdad que la revolución francesa había liberado a los esclavos de las colonias, pero el decreto libertador, que se llamó inmortal, murió poco después, asesinado por Napoleón Bonaparte.

El primer país libre, de veras libre, fue Haití. Abolió la esclavitud tres años antes que Inglaterra, en una noche iluminada por el sol de las hogueras, mientras celebraba su recién ganada independencia y recuperaba su olvidado nombre indígena.


Textos extraídos del libro Espejos, una historia casi universal de Eduardo Galeano (Siglo XXI Editores)
Pintura Hungry de Jean Fontecchio Perley sacada de aquí

sábado, 15 de enero de 2011

Olvidos y recuerdos


Mi abuela nunca olvida levantarse a las siete en punto, ni ventilar para que el oxígeno irrigue cada una de las células-objeto que mantienen viva esa casa desde siempre.

No olvida comprar el pan temprano; no olvida ir a misa; no olvida traer el periódico para sus vecinas; no olvida dárselo con diligencia y amabilidad; no olvida ni un sólo segundo a su difunto marido; no olvida limpiar cualquier mota de polvo; no olvida planchar hasta los calcetines; no olvida coser incluso en penumbra; no olvida acudir cada fin de semana a la cita con su pueblo; no olvida a sus hijas, no olvida a sus yernos, no olvida a sus nietos, no olvida a sus padres, ni a sus hermanos muertos ni, por supuesto, a su hermano vivo; no olvida ni una sola historia de cuando era niña; no olvida el nombre de cada cura, de cada maestra, de cada practicante, de cada alguacil, de cada charlatán, de cada músico que tocaba en fiestas, de cada emigrante que cuando regresaba con sombrero blanco de Panamá y bigotito a lo Clark Gable ya no la recordaba a ella.

Tampoco olvida las canciones; no olvida los refranes; no olvida las palabras antiguas ni los conjuros de pinzas y tenazas bajo la chimenea; no olvida las hierbas que curan; recuerda con claridad a las que matan; conserva heridas que aún le escuecen; no olvida qué luna es la propicia para plantar los ajos; no olvida cuándo el agua del río San Juan quita las verrugas ni cuándo un sueño o un aura traen consigo vida o muerte.

Pero, de un tiempo a esta parte, olvida las llaves dentro de su casa varias veces al día.

Como si quisiera callarnos algo.

Fotografía de un bando echado en 1934 en Vadillos de Cameros (La Rioja).

miércoles, 12 de enero de 2011

Las tres


Veo colgado del respaldo de la silla el ridículo disfraz de optimismo parlanchín que me visto cuando sale el sol.
El silencio de las tres de la mañana de un martes cualquiera me obliga a ver mis verdaderos vestidos.
Invisibles. Como el traje nuevo del emperador.

Y con los ojos bien abiertos.

viernes, 7 de enero de 2011

Arañas y serpientes


Nuestras plagas de arañas y serpientes habitan, sin dolernos, la pantalla.
Las pupilas se protegen entre una cortina de dedos hasta decidir si matarlas, si sucumbir a su veneno o si crear un antídoto.
Virgilio acertó al decir que agitemos el mundo subterraneo para mover el suelo.
En el remolino, un frenesí de cabezas de muñecas viejas con brillantes ojos de alfiler.
Mi infancia y el desove se funden en la cola de un cometa de plástico amarillo y me regalan el brillo solar de una pasta de conchas tras la ola.

Pintura: Jack Vettriano, An imperfect holding.

miércoles, 5 de enero de 2011

Palabras

Las palabras me despiertan y me persiguen durante el día.
Esta semana no logro librarme de ponzoña.
Y antes fueron chisgarabís, lloramigas o depravación (lease marcando bien la erre).
Se me llena la boca de sonidos que me quitan el hambre pero no las ganas de decir.

Fotografía: Words of wisdom encontrada en Flickr aquí.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Este año que pasa...


...me retiré a pensar y pensé.
Cerré la puerta de esta casa, puse los poemas a remojo y los dejé secar al aire.
Los gurmets aún dicen que les faltan un par de tardes de sol entre cristales.
Demasiada humedad, supongo, aunque ya hay días en que me sorprendo dándoles la espalda un poco.
Y no lo veo necesariamente malo, soy yo que ando sin mover los pies.
La vida es una gigantesca cinta transportadora.
Y cumplí uno de esos sueños que siempre creí inalcanzables sin darme apenas importancia.
Quizá por eso se me concedió, porque me di permiso para aterrizar en él con la naturalidad suficiente para no sentirme demasiado fuera de lugar.
Demasiado, digo, porque algo siempre queda.
Esa sensación de desencajar de forma constante. De ser un siete de copas de hogar del jubilado, cortesía de Pacharán Zoco, arrugado y sin esquinas, en mitad de una baraja de poker sin estrenar del casino de Estoril.
Supongo que esa es la marca de la casa, mi eterno sello de indentidad.
¿Y por qué esquivarlo?
Asumiéndolo avancé, soñé, desperté y el dinosaurio seguía allí.
Y yo aquí, en la víspera de la víspera de este año que viene, con ganas de seguir cumpliendo sueños sin dejar este camino de baldosas amarillas, rojas, blancas y verdes que me sigue dando abrigo cada invierno.

Feliz año nuevo, queridos.
Me siento afortunada por teneros cerca.

Cartel: Vino de Rioja Fino Rubí de Ramón Casas

martes, 28 de diciembre de 2010

Boca



Te llamo,
la perfilo,
la pinto,
la mordisqueo,
la hiero,
la aprieto,
la limpio,
la arrugo,
la estiro,
la ladeo,
la tapo,
la enseño,
sorbo,
suspiro,
sonrío,
la humedezco,
silbo,
la cierro,
callo,
la dejo besar,
beso.

Pintura: Monna Lisa de Rafal Olbinski

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Yule

Feliz Yule, compañeros.
Es un placer que la rueda de la vida siga dándonos la oportunidad de volver a ver el nacimiento del sol juntos otra vez.
Que así sea y por mucho tiempo.

martes, 21 de diciembre de 2010

Escapismo


Lo bueno del existir diario con los grilletes puestos es la liviana ilusión al caminar.
¿Las llaves?
En el fondo del mar.
(Matarilerilerón, chispón).

lunes, 20 de diciembre de 2010

Persépolis de Marjane Satrapi


Lo mejor que uno puede escuchar cuando termina de ver en un cine confortable y caliente una película como Persépolis no es que lo que uno acaba de ver sea bonito o feo, no es si nos ha resultado largo o corto, no es si nos ha gustado o no.
Lo mejor es ver a un hombre de mediana edad, bien vestido y con ínfulas de ciudadano leído y escribido revolverse en su asiento molesto porque esperaba ver una cinta más amable bajo la apariencia naif de los dibujos de Marjane Satrapi.
La realidad es incómoda, caballero, y para mí es un placer que a gente como usted le pertube su agitado día.
Probablemente sea lo único que se le agite hoy.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Inauguración de El espejo de Venus en Logroño con poemas de Gioconda Belli y Yolanda Sáenz de Tejada

Hoy he tenido el privilegio de participar en la inauguración de la escultura "El espejo de Venus" en mi ciudad.
Está ubicada en la intersección de las calles Chile y Duques de Nájera de Logroño y homenajea a las mujeres.
He seleccionado para la ocasión estos dos poemas:


Y Dios me hizo mujer de Gioconda Belli

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.


Yo me crié entre chicos de Yolanda Sáenz de Tejada

Yo me crié entre
chicos.
Hombresniños
de vello naciente
en la voz.
Y jugué a indios y
vaqueros
(en lugar de ligarme
al novio de la
Nancy).
Aprendí a conducir
con mi primera
menstruación.
-Aquel R6 atravesaba
(sin freno)
el mar de olivos
en las ardientes tardes
de verano-.
Mi piel huele aún
a aceituna
caliente
y al beso de aquel
chico moreno
que se me escurrió
(años más tarde)
de la vida.
Yo me crié entre
chicos y
robé con ellos
en las casas
abandonadas de mi pueblo;
escondí postales
de mujeres desnudas
que se tocaban
los pechos
y caminé sin miedo
por los tejados de
mi barrio.
Con mi gran parte
masculina,
adoro a las mujeres
que son así.
Y con la inmensa
femenina,
adoro a los
hombres
que aman a esas
mujeres.

Pintura: El espejo de Venus de Edward Burne-Jones

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Espera

Con los huesos heridos de invierno
y de palabras huecas
te espero entre el hielo
para que tus manos amasen un África ocre
en el azul boreal de mi garganta.

Pintura: Esperando del Dr. Hugo Heyrman

martes, 14 de diciembre de 2010

Money money

Entre el dinero y la fe, la fe en el dinero con misa diaria e insomnio obligatorios.
¿Cómo pudimos caer en la trampa?


Pintura: El cambista y su mujer de Quentin Massis

sábado, 11 de diciembre de 2010

Reacción


A A.

Lo que no ha sido capaz de destruirnos en todo este tiempo nos ha hecho más nosotras que nunca.
Y seguimos en silencio.
A nadie le importa cuánta gasolina nos queda en el depósito antes de que estalle.
Porque lo hará.
Sólo tú y yo sabremos quién puso siempre las cerillas.

Pintura: Autorretrato de Tamara de Lempicka

jueves, 9 de diciembre de 2010

Acción


A A.
Demasiados años siendo espectadoras de la misma tragicomedia en la que terminamos decapitadas por los actores.
Ese guión ardió anoche a 451 grados Fahrenheit.
Hoy nos toca actuar y venimos preparadas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Voyeurs


Escasos pero pululantes veo brillar los ojos de quien vigila y celebra que no se cumplen los planes que trazo para mí.
No hay problema.
Puede seguir cotejando mis milímetros con sus medidores de precisión matemática en lugar de crear dimensiones propias.
Puede celebrar mis fracasos si eso le hace la vida más agradable.
Lo veo mirar y excitarse con mis pérdidas.
Fingiré dolor si eso le place.
El problema es que, últimamente, también suelo ser asquerosamente feliz improvisando.


Pintura: Envy de Edvard Munch
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