viernes, 28 de diciembre de 2007

En enero recuerdo el tequila con Coronita, el Ay, que dolor de Los Chunguitos en mi coche por la calle Sagasta con Kb, Carmen y contigo después de ver el concierto del Cuarto Verde en el Latinos.
Recuerdo la contractura en el cuello la semana siguiente, la llorera que me dio y lo inútil que me sentía.
Ahora lo pienso y me parto de risa.
Febrero fue tan corto que ni me acuerdo. ¿Ha habido febrero este año?
En marzo hubo una petición literaria importante y un deseo curioso de ese pedidor de ponerme cara cantando.
En abril regresé a París (x3), hice el viaje más apocalíptico de mi vida a Madrid el fin de semana de mi 31 cumpleaños, en un autobús de Yanguas con un GPS del Todo a 100 con Bon Jovi a tope en el casete de la conductora, con humo psicotrópico, con intento de entrada en un túnel más pequeño que el techo del vehículo, con la policía escoltándonos por las calles, con Pastís y Alaska y carreras por el metro hasta Lazebracoja y La Casa de los Jacintos con un final de Terror Drag divertidísimo. En abril, unos tipos que me robaban ese mes desde los doce años me lo devolvieron con creces.
Abro este humilde blog.
¿Será la magia de la música o la magia de mi mes?
¿Qué narices hice yo en mayo? Es un secreto que sólo Galileo conoce...Y mis amigos.
Junio llegó con propuesta de David de hacer una revista sobre música. Respuesta de sí quiero por mi parte. Miles de emails, casi un bombardeo.
Abro el blog.
Viaje a Madrid, Lavapiés, Feria del Libro, magia clásica y cerveza post-rastro al sol en la Cava Baja.
Visita de Nacho para presentar Tripulantes y bacanal de rigor por la calle Mayor y aledaños.
Julio es siempre un mes de mucho trabajo, así que, para no variar, currando sin piedad hasta la sorpresa de la última semana donde me hicieron el mejor Revuelto que me he tomado en mi vida (GRACIAS!!!!).
Agosto llenó mi depósito de gasolina y bajé a reencontrarme con Granada, a abrazar a mis amigos a Almería, a decir que (por fin!) no odio el gazpacho (gracias al bar de carretera de Alcaudete donde preparan el mejor del mundo), sufrí un golpe de calor en Córdoba, y subida hasta Zarautz al fresco! (Yehaaa, Fuera con los pájaros, hombre, las ratas del aire). No he podido evitarlo, estoy poseída por Muchachada Nui.
Viaje a Egipto y vuelta al cole.
Septiembre vino raro, raro, raro en plan Papuchi (Q.E.P.D) y se me derrumbaron muchas torres a mi alrededor. No importa, porque siempre me gustó vivir a piso llano.
Octubre con una vuelta al “siempre pasa lo que tiene que pasar” y ánimo inquieto.
Noviembre me llevó a Asturias y me trajo proyectos hermosos de la mano de amigos hermosos.
Diciembre y su niebla ha terminado de derrumbar una de las pocas torres que quedaban en pie. Aún siento la onda expansiva pero ahí están los brazos de los amigos sujetando el tambaleo y ahí están tus brazos, mes a mes, siempre conmigo.
¡A por otro añito!

martes, 25 de diciembre de 2007

Los padres de Luis llevaban juntos desde los dieciséis y se casaron con veinte años. Luis vino con ellos en la barriga de su madre del viaje de novios a Canarias.
No sabían muy bien como tratar a un niño, ni sabían tampoco cómo llevar la convivencia en pareja y ni siquiera qué querían para sí mismos.
La madre de Luis dejó de trabajar para cuidarle, el padre trabajaba en tres sitios distintos.
Cuando Luis empezó la escuela, le dieron un hermanito.
Los educaron básicamente con el "cállate niño", "eso no se toca", "eso no se dice", "eso no se hace", la bofetada, el grito histérico, el zapatillazo en el culo y el "cuando seas padre comerás huevos", como a la mayoría de sus compañeros de curso.
En la adolescencia, Luis y su hermano fueron unos chavales pelín rebotados, pero no se salieron demasiado de madre y consiguieron acabar una carrera que a sus padres les pareció un poco inservible.
El padre de Luis los puso a trabajar con veintiún años en el taller mecánico de un viejo conocido, porque los libros están muy bien, pero la vida es la vida y había que trabajar duro.
Los padres de Luis tenían ya unos ahorrillos a base de tantos años trabajando y se compraron un piso a modo de inversión.
Les costó 15.000.000 millones de las antiguas pesetas y lo vendieron, poco después, por el doble a una parejita de recién casados.
Los padres de Luis hicieron un viajecito al Caribe y el resto lo pusieron a plazo fijo en el banco.
A los cuatro años de aquello, Luis se sintió mayor y quiso comprarse un piso.
Desechó la opción del alquiler por no oír constantemente a sus padres llamarle tonto por tirar el dinero en algo que no iba a ser nunca suyo.
Pero ganaba 900 euros y en los bancos nadie le concedía la hipoteca de 180.000 euros que necesitaba.
Su padre le decía que la vida era eso, que se buscara un trabajo para cuando saliera del taller y Luis se puso a trabajar de camarero los fines de semana.
Así consiguió que le concedieran la hipoteca, pero no podía dejar la casa de sus padres hasta que no reformara totalmente la vivienda y los gastos mensuales fijos fueran mínimos.
Luis cumplió los veintiocho y seguía en casa de sus padres escuchando cada día, a la hora de comer, monsergas como “yo a tu edad ya tenía dos hijos”, “ahora no os vais de casa porque las madres os miman demasiado y os han vuelto inútiles” “la juventud de ahora lo que tiene es mucho vicio” “quién te va a aguantar a ti”...
Por la tarde, después de la comida, el padre de Luis jugaba la partida en el bar del barrio, mientras se regodeaba con sus amigos del gran negocio que había hecho con la venta del piso.
Luis está harto de ser dependiente de sus padres, pero cuando le preguntan en la calle, él siempre responde riendo que la comida de su madre es estupenda.
En el fondo, está hasta las pelotas.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Hoy es Nochebuena.
Ni el padre Berriartúa podrá determe.
Necesito colgar este video.
Hasta mi marido me lo dice:
Sonia San Román, enamorada de Satán.
Gozad, gozad, malditos.

jueves, 20 de diciembre de 2007

YULE (o solsticio de invierno)

Borrachera de luces.
Manos que adornan un árbol
de raíces recias y profundas.
Su vértice mira al cielo.
Surge tembloroso el astro rey
jaleado por voces humanas.
Hogueras lejanas
honran a un sol que nace.
Un niño aún desnudo
que no atina a calentar.
Las canciones despiden a la larga noche.
Es hora del desperece.
Nos aguarda la lumbre.
Arde el mejor cordero
entre las brasas.
El campo yermo y blanco
quiere templanza.
Huyen las tinieblas,
vuelven días lentos
a dorar nuestros tejados.
El muérdago sagrado
da paz a la casa.
El acebo rojea
una estrella de palo con cinco puntas
que enroscan y protegen
la cuna de un dios niño.
El espíritu se llena de melancolía.
Canta el gallo.
¡Volvió la luz!


¡Feliz Yule!

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Llegas a una reunión que tú creías íntima y te encuentras a todo el artisteo de la ciudad y tú, en cazadora deportiva del Decatlón, y ellos con sus crestas, su kohl perfilando la mirada, sus medallas de Viva Satán (Satán existe pero no es, Carmen dixit), sus políticos sonriéndote, una humareda que ni Londres en plena revolución industrial y tus amigos desperdigados por donde pueden o les dejan.
Saludas, con los labios pegados, tímida y pequeña, como eres tú, como has sido siempre, por más que te empeñes, por más que se empeñen, y te llevan y te traen y te presentan y mira, éste es Fulano y este otro Zutano y el de allá Perico el de los Palotes y cerveza va y cerveza viene y una croqueta minúscula flotando en tu estómago entre el lúpulo líquido pidiéndote compañía sólida, estilo jamón o derivados, y sólo ves cacahuetes y palestinos con acné y poco a poco la cosa se va despejando y os ponéis las chaquetas y os vais a un bar tranquilo y llega el bocata y un rato en el que olvidas los momentos en los que los días queman y recuerdas lo absurdo de las cosas y te tronchas y vuelves a casa cansada, con la cazadora deportiva del Decatlón apestando a humo, con las venillas de los ojos formando riachuelos granates hacia el iris y con una sonrisa que sólo se pone en la cara cuando estás con gente que vale la pena.
Y eso ya es decir mucho.

martes, 18 de diciembre de 2007

Lo único que se me ocurre hoy es mi respuesta a un 11 de acróbatas con un pequeño cambio musical.
Me noto espesita.
Será el 2007 que va pesando sobre la chepa...

- Desesperación por las vacaciones
- Ha nevado (atasco monumental. Si nos vieran en Noruega se reirían de nosotros).
- Ojalá hubiera podido volver a meterme a la cama...
- Suena y suena Mi enfermedad, de Los Rodriguez.
- Virgen de la Esperanza (patrona de Logroño) a ver si se me pega algo...
- La contabilidad me descuadra 102 € y no sé de qué soooon!!!
- Que den las 6 que den las 6 que den las 6 que den las 6...
- Nominaciones a los Goya: el orfanato no es para tanto. Viva Muchachada Nui, copón!
- Preparativos de la fiesta. Que llegue pronto el sábado, por favor...
- Esta noche me haré un té chai, porque yo lo valgo.
- Cadenas que romper. A ver si tengo huevos...


Por más que os empeñéis este año no noto la Navidad.
Podéis colgar las bombillitas en las farolas,
decorar el arbusto escuálido de la carretera de Logroño con vuestros cables luminosos
de bazar chino.
Poner una estrella absurda en una de tantas grúas que sobrevuelan nuestros tejados día tras día.
Rayarnos con el Ay, del Chiquirritín mientras compramos yogures en el súper.
Avasallarnos con anuncios de perfumes, hechos por modelos de quince años, que ponen morritos a la cámara.
Por más que os empeñéis, este diciembre sólo noto el frío.

Lala, te lo he guindao...

miércoles, 12 de diciembre de 2007


En el dialecto de la Romagna, Amarcord significa algo así como "me acuerdo de".
Eso es lo que algunos podremos hacer mañana gracias a la iniciativa de la Universidad Popular de Logroño.
Amarcord Eduardo.
La veremos contigo.
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sábado, 8 de diciembre de 2007

¿Por qué en este mundo hay que esconderse para hacer el amor pero se puede odiar a plena luz del día?
Jonh Lennon 1940-1980

In memoriam (otro más)
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jueves, 6 de diciembre de 2007

Se necesitan dos años para
aprender a hablar y sesenta
para aprender a callar.

Ernest Hemingway










Mi boca es como un buzón para cartas enormes por donde entran las moscas y forman colonias infinitas, donde mueren todos los peces y beben y beben y vuelven a beber.
Mi boca no es Juniors, es el estadio de Maracaná.
Es una bocanada de palabras que, atrapadas entre los dientes, no salen ni con hilo dental.
Mi boca es un bocadillo que saciaría a Brutus, a Obélix, a treinta luchadores de sumo y a Carpanta.
Mi boca hoy tiene una cremallera recién cosida.
A ver cuánto le dura el remiendo.
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lunes, 3 de diciembre de 2007

¡¡¡AUPA TITIN!!!

Un vaso ancho robado de algún antro en esos sábados en los que me desato.
Botella de JB sin estrenar de la cesta de navidad del año pasado, Coca Cola de dos litros del Mercadona y cuatro hielos.
En ningún bar ponen así los cubatas.
Deberían tomar nota.
También del precio.
Si estuvieras aquí nos beberíamos uno.
Como anoche.
Hoy estoy sola y me siento rara.
Quizás sean las corrientes subterráneas de las que hablábamos ayer.
Ha sido un fin de semana tranquilo y sabes que los necesitamos de vez en cuando.
Pero estoy tan descansada que sé que no conseguiré conciliar el sueño.
Ya sabes que las noches de domingo son noches de insomnio.

lunes, 26 de noviembre de 2007

VIEJAS GLORIAS

Nací
cuando la virgen de Fátima
se apareció a los pastorcitos.
Cuando en Rusia empezó el comunismo.
Cuando en Europa se acabó la guerra.
Nací poeta en esta vida perra.

Gloria Fuertes (Madrid, 28 de julio de 1917 - ídem, 27 de noviembre de 1998)


En 1917 un grupo de soldados alemanes sumergen un submarino en el mar del Norte provocando una sucesión de olas de cuatro metros que acabarán por hundir una pequeña embarcación de pescadores que se encontraba cerca de la costa.
Los tripulantes se salvan milagrosamente de la muerte pero vuelven a casa con signos evidentes de hipotermia.
Algunos sólo tienen el virus de la gripe. El pescador Bert Verstraeten lanza un estornudo que viaja primero por la alcoba en la que está acostado en una vieja casa herencia de su padre cercana a la Mark Plazt de Brujas y luego, por la plomiza atmósfera neerlandesa a una velocidad de 160 kilómetros por hora. Las bacterias molestas, pero prácticamente inofensivas para el señor Verstraeten, llegaron en cinco días y tres horas hasta la cama parisina del pintor Edgar Degas ocasionándole un estornudo y, dos meses más tarde, la muerte.
Justo encima de su tumba, en el cementerio de Montmartre de París, un gorrión picotea las semillas de las flores secas de unos ramos de margaritas. Levanta el vuelo a las doce en punto, asustado por las campanadas de algún reloj cercano que anunciaba el mediodía y se posa, exhausto, en el bordillo de una ventana abarrotada de la prisión de Saint-Lazare donde se entristecía sola una marchita Mata Hari.
Cuando vuelve a marcharse, el gorrión pierde una de sus plumas cerca de uno de los barrotes oxidados y los pensamientos de la bailarina viajan hasta Madrid, donde vistió por última vez su elegantísimo foulard de plumas de marabú mientras espiaba, para una Francia que la acusaba de traidora, al embajador de los alemanes. Cerraba los ojos y veía con todo lujo de detalles las suntuosidades del Hotel Palace, ajeno al mundo convulso donde agarraba sus cimientos. Cuando los abría, contemplaba la mugre que la rodeaba en la prisión, impropia de una cortesana de su altura, y recordaba a los sucios obreros madrileños, a punto de alzarse en huelga general, que la observaban lascivos y admirados, como quien observa un sueño sólo alcanzable para señoritos en el barrio de Lavapiés de la capital de España.
Allí mismo, en Lavapiés, en una humilde buhardilla de la calle de la Espada, el 28 de julio, una matrona robusta empapada en sudor con trazas de elefanta vieja, propinaba un azote más brusco de lo común en las nalgas de una recién nacida, para adiestrarla desde el principio en las crueldades de la vida. El azote, lejos de producir el efecto deseado, desencadenó una serie de prodigios contra natura aún inexplicables según los parámetros del empirismo científico y la pequeña lanzó una sonrisa desdentada y limpia con un ligero gorjeo.
La niña Gloria acababa de convertirse en poeta.
Eliminando los residuos de las alegrías tóxicas a base de zumo de piña y de agua del grifo.
Son curiosos los sábados que se prolongan hasta coincidir con las bicicletas, con las barras de pan y con los perros de paseo.
Son breves los domingos que empiezan con comida a las cinco de la tarde y con un “me quiero morir” cuando los pies aterrizan en el frío suelo del dormitorio.
Y son duros los lunes de nubes grises sobre los tejados de las fábricas en el Polígono.
No funciona la máquina y necesito un café bien cargado.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Después de ver anoche Muchachada Nui (nuuuiii), Héctor y yo hemos decidido por unanimidad que, a partir de este momento, saludaremos a todos nuestros amigos de la siguiente manera:

Confiamos en que el saludo "ojete!" se extienda como un insano y friki reguero de pólvora por toda la geografía patria.
Buen finde a todos.
Ojeteeeeeeerrrrrr!!!!!!!!!!

martes, 20 de noviembre de 2007

Nevaba esta noche hace ocho años.
Recuerdo estar viendo al Orfeón Calasancio en Escolapios y buscar tu foto entre las orlas más altas.
Y veo a Luisa dándome manotazos para que no comiera pinchos de cebolla con atún porque ella sabía que te encontraría.
Yo no estaba tan segura.
Me pasé un buen rato cantando a voces por Caballero de la Rosa Al Alba de Aute, mientras intentaba encontrarte tras haber malinterpretado tus apellidos y tu calle.
Nevaba copiosamente.
En el Polo de Luisa sonaron las canciones que debían sonar para que todo fuera perfecto.
No hubo martillos ni cinceles que fueran en tu busca, ni hubo frío.
Aunque nevaba.
Te busqué en tus bares espantando moscones que en otro tiempo no se hubieran arrimado, pero la alegría se palpa de lejos, atrae como un imán de carne y pecho y embellece la mirada con su brillo de azúcar.
Dejé de buscarte.
Y te encontré.
Me esperabas en mi bar como una hoja temblorosa e insolente.
Cogiste mi libertad de la mano y la sacaste en brazos bajo el frío.
Mientras calentábamos la nieve, otros se dedicaban a recordar a dictadores muertos.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Ana me ha recordado esta noche la película El gran dictador, de Chaplin.
Os dejo aquí con un maravilloso discurso del actor que aún tiene vigencia.
Juzgad por vosotros mismos.
Que lo disfrutéis.
Esta mañana, en mitad del atasco, escuchaba cómo preguntaban en la radio cuál era la mejor forma de castigar a un niño sin parecer que nos estamos vengando de él, de tal manera que, cuando éste creciera, recordara la moraleja extraída con una sonrisa. Sin traumas.
Me pregunto cuántos de nosotros han recibido sólo educación y cero traumas. ¿Cuántos? Sin engaños. Sinceramente.
Es facilísimo decir lo felices que fuimos de niños tan sólo viendo las fotos de los cumpleaños con los amiguitos, las sonrisas desdentadas y los calcetines caídos.
Es cómodo idealizar épocas y personas porque nos hace más fácil seguir hacia adelante.
Pero hay dolores que se enquistan en el olvido y que crecen en el cuerpo. Cicatrices que debemos señalar con el dedo índice, o ponerles un letrero luminoso donde diga: mira, aquí te dolió. Crece. Cuidado, aquí no te supieron querer: Ámate. Observa, aquí no te dejaron andar: Avanza.
Una vez leí: No menosprecies el llanto de un niño. Todos los dolores son iguales.
Algunos caminamos con el disfraz de adultos con nuestro niño eterno escondido en el pecho llorando a moco tendido.
Quizás el camino para llegar a ser un adulto pleno, equilibrado y sin traumas sea que cada cual sea valiente, se mire dentro, coja a su niño en brazos y lo proteja.

martes, 13 de noviembre de 2007

La técnica Ludovico

Me arde un dolor de cobardía en la parte derecha del vientre.
Tan cobarde que no se atreve a convertirse ni en el silencio de mis teclas.
Él sabe que yo sé cuál es su nombre pero también sabe que no me atreveré a pronunciarlo.
Al menos de momento.
El dolor es listo y se agarra con uñas sucias a las paredes de mi hígado.
Sabe que si intento arrancarlo también me arrancaré las vísceras.
Es un riesgo que debo asumir porque se enquista y engorda y lo voy notando noche tras noche.
Y aprieto los dientes cuando se clava como un anzuelo al invadirme el odio pero me lo callo.
Y siento cómo se infla cuando tengo rabia pero sólo sonrío.
Como si ese dolor redondo y viscoso tuviera el terrible poder de reprimir mi lado oscuro.
Pronto diré tu nombre en voz alta y empezarás a sentir quién manda entre mis tripas.


lunes, 12 de noviembre de 2007

jueves, 8 de noviembre de 2007

En el país de los ciegos...



Os dejo aquí una conversación que copié en mi cuaderno este verano, durante mi viaje a Egipto.
La mantuvieron tres españolitos de unos treinta años en el autobús que nos trasladaba desde el templo de Karnak al de Luxor mientras contemplaban el Nilo.
Juzguen ustedes mismos:
Lumbreras namber guan: Oye tío, en este río fue donde apareció Romuloiremo en una cesta, no?
Lumbreras namber chu: Ah, pues sí...
Lumbreras namber zri: No joder, mira que sois burros, si fue Moisés.
Lumbreras namber guan y namber chu al unísono: Aaaah! Es verdad!
(Silencio)
Lumbreras namber chu: Pero ese Moisés era el de Arca y los animales, no?
Lumbreras namber zri: Claro, hizo el Arca por la crecida del Nilo.
Lumbreras namber guan y namber chu al unísono: Es verdad, es verdad...

martes, 6 de noviembre de 2007

El mar en invierno me serena un corazón siempre en campaña.
Con Asturias al cuadrado, con Llanes al cubo y contigo, yo, sumada, dividida, quebrada, multiplicada, restada por el tiempo que no nos queda, por las carreteras que no recorreremos y por los páramos que no tendremos enfrente.
Dejándome atrapar por el cansancio del que intentamos huir. Al fin y al cabo soy débil y siempre caigo en la tentación de ser cada día un poco menos dichosa aunque un poco más serena.

Me gusta el mar en invierno porque es fiero y hermoso, porque ahuyenta las toallas y las hamacas y porque trae a los niños, a las parejas solitarias y a los viejos con sus bastones a los bancos soleados llenos de arena fina.
Me gusta que me despeine su viento gris oscuro y quedar a su merced porque, quien manda en el mar son las mareas y no nuestros corazones de guerrilla.

martes, 30 de octubre de 2007


El molinero cansado quiere volver a su casa.
Se le acercan en silencio
una hilera de gentes con velas encendidas.

-Écheme una mano, amigo, que no puedo con la carga.
-Detrás vendrá quien te ayudará.
-Compañero, ten piedad, que no puedo con mi saco.
-Detrás vendrá quien te ayudará.

-Da flores a los muertos.
-¿Por qué, madre? ¿Les gustan?
-Calla, ponlas sin chistar
y tápate el cuello con la bufanda.
-¿Por qué pones velas, madre?
-Ay! Hijo, si supieras
que ni yo misma lo sé.

Retumba el campanario de la aldea.
Los dos pastores se acurrucan
debajo de un árbol en la dehesa.
Se estremecen, tiemblan.
El perro aúlla a la luna.
Bajo una manta de cuadros,
rendidos, duermen.

Las calabazas destripadas
con sonrisas a navaja
llevadas por los niños.

El esqueleto tumbado
en la vieja iglesia.

Las campanas tocan a difuntos.

-¿¡Truco o trato!?
Se echa la niebla entre caramelos.

Antiguos hombres
celebran el año nuevo
y honran a la noche.

-Detrás vendrá quien te ayudará.
-Yo te ayudaré, tranquilo.
-¿Por qué todos llevan vela menos tú?
-Soy tu padre muerto,
es noche de difuntos
y aún no me la has encendido.

Feliz año nuevo celta. Feliz Samain


lunes, 29 de octubre de 2007

Dos poemas de Vicente Aleixandre

I

¿Para quién escribo?, me preguntaba el cronista,
el periodista o simplemente el curioso.

No escribo para el señor de la estirada chaqueta, ni para
su bigote enfadado, ni siquiera para su alzado índice
admonitorio entre las tristes ondas de música.

Tampoco para el carruaje, ni para su oculta señora
(entre vidrios, como un rayo frío, el brillo de los impertinentes).

Escribo acaso para los que no me leen. Esa mujer que
corre por la calle como si fuera abrir las puertas a la aurora.
O ese viejo que se duerme en el banco de esa plaza
chiquita, mientras el sol poniente con amor le toma,
le rodea y le deslíe suavemente en sus luces.

Para todos los que no me leen, los que no se cuidan
de mí, pero de mí se cuidan (aunque me ignoran).

Esa niña que al pasar me mira, compañera de mi aventura,
viviendo en el mundo.

Y esa vieja que sentada a su puerta ha visto vida,
paridora de muchas vidas, y manos cansadas.

Escribo para el enamorado; para el que pasó con su
angustia en los ojos; para el que le oyó; para el que
al pasar no miró; para el que finalmente cayó cuando
preguntó y no le oyeron.

Para todos escribo. Para los que no me leen, sobre todo,
escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los
pechos y para las bocas y para los oídos donde, sin
Oírme,
está mi palabra.

©Vicente Aleixandre
De: En un vasto dominio

II


Pero escribo también para el asesino. Para el que con
los ojos cerrados se arrojó sobre un pecho y comió
muerte y se alimentó, y se levantó enloquecido.

Para el que se irguió como torre de indignación, y se
desplomó sobre el mundo.

Y para las mujeres muertas y para los niños muertos, y
para los hombres agonizantes.

Y para el que sigilosamente abrió las llaves del gas y la
ciudad entera pereció, y amaneció un montón de cadáveres.

Y para la muchacha inocente, con su sonrisa, su corazón,
su tierna medalla, y por allí pasó un ejército de
depredadores.

Y para el ejército de depredadores, que en una golpeada
final fue a hundirse en las aguas.
Y para esas aguas, para el mar infinito.

Oh, no para el infinito. Para el finito mar, con su limitación
casi humana, como un pecho vivido.

(Un niño ahora entra, un niño se baña, y el mar,
el corazón del mar, está en ese pulso.)

Y para la mirada final, para la limitadísima Mirada Final,
en cuyo seno alguien duerme.

Todos duermen. El asesino y el injusticiado, el regulador
y el naciente, el finado y el húmedo, el seco
de voluntad y el híspido como torre.

Para el amenazador y el amenazado, para el bueno
y el triste, para la voz sin materia
y para toda la materia del mundo.

Para ti, hombre sin deificación que, sin quererlas mirar,
estás leyendo estas letras.

Para ti y todo lo que en ti vive,
yo estoy escribiendo.

©Vicente Aleixandre
De: En un vasto dominio

domingo, 28 de octubre de 2007

CAMINANTE NO HAY CAMINO
Y eso que cuando entras por la Rúa Vieja todo te parece idílico y vas escuchando tus pasos entre el empedrado y recuerdas la jota de Pepe Blanco al pasar por la puerta del edificio donde un día estuvo la casa en la que nació. Miras enfrente entonces y ves, chiquitita, chiquitita, la ermita de San Gregorio y, más adelante, la puerta trasera de la iglesia de Palacio con su aguja imperial apuntando al cielo.
Entras al albergue del peregrino en busca de alojamiento, pero descubres que ya está lleno y te sugieren que camines un poquito más hasta la parroquia de Santiago donde probablemente puedas pernoctar.
Entonces la Rúa Vieja te va enseñando que en Logroño, el Casco Antiguo es eso, un casco, un trozo, un fragmento de historia apenas visible entre los montones de escombros de los solares abiertos por el derrumbe de los edificios.
Se erigen en el centro insolentes postes de chapa resaltando, con letras gigantes, la labor que las promotoras inmobiliarias llevarán a cabo en los próximos meses.
Observas antiguos letreros renegridos por el paso del tiempo, casi invisibles, sobre los dinteles de las puertas, anunciando negocios que un día fueron prósperos,
Echas un vistazo al interior de La Reja Dorada para compensar la visión del deterioro de la Casa de la Virgen.
Sigues andando con tu mochila, tu bastón y tu vieira y hueles inevitablemente la pestilencia a orines de la Calle Cerrada.
Cruzas la Calle Sagasta, con su Casino de diseño a pie de carretera. Con la cara recién lavada para que no pueda adivinarse lo que tiene detrás. Como un hombre sin ducharse que viste ropa de domingo.
A los pies de Barriocepo, el juego de la oca que decora las baldosas de la plaza junto a la Fuente del Peregrino está viejo y desconchado pero te consuela la visión de la Iglesia de Santiago, en cuyo albergue tendrás tu merecido descanso.
Pero está lleno y tu ánimo se ve reflejado en los edificios apuntalados que tienes ante tus ojos y te sientes tan hundido como las casas que un día debieron ocupar todos los solares que te vas encontrando.
A ver si en el albergue de Navarrete tienes más suerte.

Foto extraida de http://www.jorgetutor.com/

Artículo aparecido en el número 946 de la revista De Buena Fuente. 19 de octubre de 2007



miércoles, 24 de octubre de 2007

Según esa fotografía de las estrellas en el momento del nacimiento de uno llamada Carta Astral, el día en el que nací tenía el sol en Aries y la luna en Escorpio.
Esta noche he visto mi luna número 31 enorme y desafiando los nubarrones y me ha gustado.
Hoy, como dice Marian, soy esta canción.

martes, 23 de octubre de 2007

Reincido y me muerdo las uñas como hacía años.
Las he dejado rasas, al filo del dedo.
Incluso más adentro.
Me muerdo también la piel de alrededor y contemplo mi extremidad treintañera con aspecto de mano adolescente.
¡Reincido en tanto!
Uno de mis primos comentó un día que teníamos personalidad adictiva y que por eso nunca deberíamos probar ciertas cosas.
Creo que nunca debería haber probado la tristeza.


domingo, 21 de octubre de 2007

Una copa con...Carmen Beltrán


Siempre es una gozada verla, charlar y tomar copas con ella.
Una excelente escritora y, ante todo, una gran persona.
Pasad por www.unacopacon.blogspot.com y comprobadlo por vosotros mismos.

viernes, 19 de octubre de 2007

Porque sigo siendo una Blancanieves enana
a la que siguen dando de comer
manzanas con veneno al mediodía
y las come sin protestar
por si, con el ayuno,
merma el cariño.
Y a veces levanto la voz
para que la droga
sea menos mortífera
y la madrastra menos bella
y el espejo menos viejo
y el corazón menos seco.
Por todo eso lloro,
a veces sin que me veas,
cada vez más en público,
porque los afectos ya no me encogen
y el pudor ya no me vence.
Y me sé pequeña
pero me sé valiente
y el llanto me hace humana
y tú te ríes,
pero nunca falta
quien lo hace suyo
y no me abraza,
pero me enciende el cigarro
o me cuenta un chiste
o me habla del tiempo que hizo anoche
y entonces el llanto cesa
y la sonrisa se expande
y el poema se escribe
con letras de fiesta.
Y yo sigo teniendo madrastra
y manzanas con veneno,
sigo siendo una Blancanieves enana
con los ojos miopes
pero soy dueña de mis segundos,
de mis llantos vespertinos,
de mis sonrisas ajadas
y de mis orgasmos.

jueves, 18 de octubre de 2007

Tengo una pared de cal
algún espejo
roto, un tizón desgastado
algunas dudas
razonables, tengo sumas
y saldos que pagar
cuentas de vieja
antiguas telarañas
en penumbra.

Tengo un boli de bic
tengo papeles
en blanco que rellenar
tengo narices
de decir lo que pienso
algunas veces,
tengo agallas cobardes
y varices.

Tengo discos rayados,
dos guitarras
que suenan a la humedad
de un cuarto oscuro.
Un trabajo alienante.
No tengo un duro
y tengo ganas de echarle
un buen polvo al futuro.

Tengo sueño a las ocho,
insomnio cuando duermes,
tengo ganas de hablar
cuando te callas,
tengo una boca roja
llena de dientes
para comerme la vida
a dentelladas.

Tengo tres ovejas
en una cabaña.
Comen como limas
y no me dan lana
ni para un ovillo,
ni para una manta.
Tengo, tengo, tengo,
tú no tienes nada
que hacer esta noche
lo veo en tu cara.

Tengo un par de zapatos
un billete doblado
con ganas de cambiarse
por cerveza,
tengo un coche alquilado,
tengo tristeza
a borbotones
pero tengo ganas
de bailar
en algún antro
donde alguno aún pinche
a los Estones

miércoles, 17 de octubre de 2007

Es increíble lo difícil que a algunos les resulta ser naturales.

Por eso, cada vez valoro más el sentido del humor en las personas (en las zarigüeyas ya no lo valoro tanto, fíjate tú).

Lo gracioso es que mucha gente confunde el sentido del humor con echarse unas risas, pero los detectas en cuanto les haces un juego de palabras ingenioso y se te quedan mirando como las vacas al tren, porque no lo pillan ni después de estar trescientos años empollándose todos los videos de nochevieja de Martes y Trece y, por no reconocerlo, porque les has herido en su orgullo más profundo, te saltan algo como:

-Chica, te da por decir unas cosas. Estás más colgadaaaa...Desde que vas con esa gente...Uff!


Luego están los que se ríen de todo.
Joder, me ponen de los nervios!
Esa risilla de hiena sonando como un martillo:

-Buenos días
-Bueeenaaas, jiji jiji jiji jiji jiji.
-Me pone cuarto y mitad de jamón de york, por favor.
-Sí, jijijijijijiji.
-Se le ha caído una loncha al suelo y me la está envolviendo con el resto.
-Ay, sí, jijiijiji, qué despiste!
-Pues me voy a cagar en su p... m....
-Fíjese qué bien, jijijijijiji...

En fin. La historia termina con una charcutera decapitada por la máquina de cortar salami.
Los "risitas" son tan dolorosos como los que no se ríen nunca, francamente.
Aunque los pobres lo hacen por agradar, no encuentro nada más desagradable...Bueno, sí, las uñas contra la pizarra, pero quitando eso, los "risitas".


El sentido del humor, como la maldad, implica inteligencia. Palabro difícil, donde los haya, que suele confundirse con cultura y no! Porque hay mil y un cerebritos con el craneo lleno de datos que no pillan ni un chiste de Jaimito.

Aunque parezca un topicazo, para tener sentido del humor hay que echarle narices y ser capaz de reírse del reflejo de uno mismo en el espejo.

Desternillarnos del patetismo propio y bajar al suelo con todo el cuerpo para rodar de risa por él porque somos, sin excepción, ridículamente divertidos.

Todos.

Hasta tú.

domingo, 14 de octubre de 2007

Esta mañana emulando a Bricomanía
nos hemos dado cuenta de que estamos a medio camino entre la pareja joven de Escenas de Matrimonios y la de en medio.








Menos mal que sólo teníamos que colgar dos cuadros porque si no hubiéramos acabado peor que los de Gran Hermano en cualquiera de sus ediciones, con un “tía, te quiero mogollónen el programa uno y un “o te vas tú o me voy yo” en la final.


¿Qué tendrán los taladros y los martillos que nos sacan todo el veneno?

No quiero ni pensar qué sería de nosotros trabajando juntos en una carpintería.

Mejor volvemos a nuestros libros y a nuestros ordenadores para que vuelva la calma.

Por cierto, los cuadros han quedado estupendos y nosotros no somos nada de lo que nos hemos dicho esta mañana.

Menos mal que nos reímos de todo.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Ayer vi Cinema Paradiso.

Una de las películas más conmovedoras que he podido ver.

Me preguntaba después cómo he podido pasar todos estos años sin verla aunque, quizás, ha sido mejor hacerlo ahora porque el tiempo, es lo que tiene, nos hace viejo el cuerpo, pero nos llena la mente de perspectiva para saber interpretar las múltiples lecturas que pueda tener una obra de arte.

Quiero volver a verla.

Eso seguro.

Que no se me escape ningún detalle.

Quiero que me martillee su melodía, que se me grabe en las retinas su cuidada fotografía, que resuenen en mis oídos los pasos de un Totó niño por los adoquines de Giancaldo, quiero volver a ver el polvo deslizarse entre el chorro de luz de la boca del león del Cinema Paradiso, sonreir con los rostros de los espectadores que ríen viendo a Chaplin, desear ver los besos censurados en blanco y negro y que un Alfredo ciego me toque la cara y me invite a abandonar Sicilia, como Ulises abandonó Ítaca, y regresar para morir de nostalgia y de recuerdos y reconocer el rostro ya arrugado de gente que un día fue cotidiana y que, ahora, me trata con un respeto distante y volver a abrazar a una madre que teje y desteje, como una Penélope abnegada, un jersey de años de isla, y sufrir mientras contemplo el derribo del Paradiso, como si con él se viniera abajo toda una época o la vida entera, y que el polvo de sus escombros me cubra por completo y se pegue a mi cara con la humedad de las lágrimas, como cenizas frías de un gran cadáver de películas eternas.

martes, 9 de octubre de 2007

Cuando uno contempla el mundo desde el asiento de un avión puede optar por elegir diferentes formas de comprender lo que tiene ante los ojos.

Puede abrir la mano mirando por la ventanilla y creer que los paisajes y las gentes que hay debajo le caben en la palma, o entre el pulgar y el índice, y que sólo su misericordia infinita puede librarles de verse aplastados entre sus yemas.

O puede optar también por hacer un esfuerzo y percatarse de lo insignificante de los mapas políticos, de lo absurdo de las fronteras y de lo minúsculos e idénticos que resultan los problemas cotidianos de cualquier lugar cambiando la perspectiva.

Yo ya he volado un poco y he vivido un ratito pero ahora siento que necesito tiempo para contemplar las líneas blancas de los aviones desde el suelo.

Será el otoño…

domingo, 7 de octubre de 2007

Un clavo en la sien, algunos vasos sucios, olor a tabaco y restos de comida en la cocina.
Tres camas deshechas, huellas de amigos, huellas propias que poner en orden.
Lavadora, aroma a suavizante, a detergente en polvo, a agua fresca.
Sábanas tendidas al sol del otoño, pasos silenciosos y manta en el sofá.
Tarde de domingo.
Canciones desafinadas, risas, besos en pijama, jamón serrano y Coca Cola Zero.
Alguna película llena de píxeles y sonido enlatado.
Llamadas de teléfono cargadas de alegría.
Estas son mis pilas.
Las que recargarán esta semana repleta de esperanza.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Ayer
preguntas,
sueños,
hipo,
callos,
cerveza,
símbolos,
letras,
videos horteras,
vino,
licor chino,
confesiones,
pacharán de guindas,
tabaco,
abuelos octogenarios,
proyectos,
libros
y buenos amigos.

Hoy
Coca Cola,
café,
agua fría,
tacones,
lluvia,
trabajo,
contención,
silencios,
disimulos,
cierta resaca,
teléfono,
pelo limpio
y cansancio sereno.

Mañana
jueves.

lunes, 1 de octubre de 2007

Odio las adulaciones gratuitas,
las palabras livianas de un cariño
falso y vacío como un pozo seco
que pretenden un no sé qué de mí.
Un no sé cuánto.
Pido a mis ojos que sigan alerta,
a mis oídos que estén despiertos,
a mi tacto que deje de serlo
cuando corresponda
y a mi olfato verles venir
con sus halagos.
Y caminar entre sus argucias
con la cabeza erguida
y la sonrisa franca.
Que si quieren venir,
vengan conmigo
pero que eviten cabalgar
sobre mis hombros
porque hallarán
mi desboque y mi carrera
y comerán mi polvo
mientras huyo.

domingo, 30 de septiembre de 2007

1 de octubre

Ya han pasado dos años de aquel día en que decidimos legalizar nuestra situación y en vez de un trámite legal a secas montamos una fiesta de campeonato.

Ya hace dos años de ese primero de octubre que tú elegiste, por redondo, por colorido, por templado y por ser tu estación del año favorita.

Y vinieron muchos con nosotros y otros no quisieron venir.

Algunos lo hicieron solos otros, en pareja.

Algunas de ellas se deshicieron, otras se formaron allí y otros, poco después, se fueron para siempre.

Pero los que quisieron acompañarnos estuvieron ahí, con nosotros, ese día en que quisimos contarles que esto iba en serio y que era para largo y que necesitábamos a nuestro lado su compañía.

Ya han pasado dos y los que nos quedan!
Feliz aniversario, cariño, aunque lo pasemos trabajando.




viernes, 28 de septiembre de 2007

Thinking blogger awards

Estoy muy contenta.
Ana me ha dado un premio al blog que luciré con mucho orgullo porque una emplea mucho tiempo en esta pizarrita virtual y sabe a gloria verse recompensado.
Ahora me toca a mí devanarme los sesos y premiar a los cinco blogs que me hacen pensar.
Allá voy:
Kb, te ha tocado. Porque fue uno de los primeros blogs que visité, por tenerlo permanentemente actualizado, por deleitarnos con tu creatividad y con tu sentido del humor y porque eres un buen amigo.
Pedro, por tu acequia y sus ventanas y por tus reflexiones profundas e impecables.
Javier, porque con tu blog sigo tus devaneos y te he empezado a conocer. Y porque soy absolutamente fan tuya. Ayer lo pasé genial.
Iñigo, porque tu mosquito y tu poesía se complementan y porque también te conozco un poquito mejor a través del universo que describes.
Diego, porque el tuyo fue el primer blog que visité en mi vida aunque te doy una colleja virtual: actualízalo más, plis!
Y si fuera posible un accésit, se lo daría al foro de Nausícaa de mi querido José Luis que contempló una huída en desbandada de su página por “culpa” de la blogosfera (video kills the radio star…).

Aquellos que decidan aceptar el premio deberán hacer lo siguiente:
1ª - Escribir un post citando (premiando) a cinco blogs que les hagan pensar.
2ª - Enlazar el post original, para que se pueda encontrar el origen del premio.
3ª - Mostrar la imagen del premio en su propio blog.
¡Enhorabuena a los premiados!

martes, 25 de septiembre de 2007

Nosotras parimos

Una cree que lo ha oído todo y que ya ha aprendido a hacer que ciertas cosas le resbalen.
Sin embargo confieso que no soporto, me sacan de quicio, me exasperan y me joden comentarios del tipo se rompe España o han destrozado el concepto de familia que vienen de la repetición que hacen iluminados hombres de bien, ejemplos de todo y guardianes de la moral como loros acatarrados, de consignas carpetovetónicas que algunos terroristas del periodismo vomitan a diario desde sus púlpitos.
Sin embargo, cuando una vive una vida normal a diario, con sus grisuras, sus modestas alegrías y sus planes, se da cuenta de que los verdaderos problemas se nos enmascaran para que no los veamos, con una fina niebla, y se nos dicta qué debe y qué no debe preocuparnos. Estoy casi segura de que se alegran del fracaso escolar porque manejan mejor nuestros deseos. Pero resulta que una es muy respondona y no le gusta que le dicten doctrinas y va con su santo a la sucursal bancaria y resulta que más que con la supuesta división de España se nos encoge el píloro cuando vamos a pedir un préstamo y vemos que nadie nos ha hablado en los noticiosos de la usura desmedida de los bancos (quizás porque nos hemos acostumbrado) o de lo que afecta a nuestro bolsillo que cierto gobernante de cierto país se (nos) metiera en una guerra absurda y se endeudara hasta las cejas y que ahora, para no perder (porque él nunca pierde) tengamos que ir costeándole su juego de soldaditos en busca de la gasolina perdida.
Pero ya digo que una se esfuerza en que eso no le afecte, que bastante mal rollo da el despertador cada mañana a las seis y media y decide ir con optimismo y piensa en avanzar despacito por el futuro y mira a su pareja y se plantean ser padres y se ponen tontorrones y se montan películas de esas en las que suenan violines y los niños dicen “te quiero papá” y, de repente, despiertan y ven que están aquí, en la España que se divide, sin familias ni fe, y una ya empieza a replantearse su función como mamífera porque ve que entre tanto español de bien que se rasga las vestiduras por conceptos absurdos las únicas rasgadas son nuestras vaginas en beneficio de la comodidad médica.
Como siempre, vamos de cojones.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Mabón

Estamos cansados.

La cosecha fue buena.

El verano, violento, cayó
en nuestro hombros
con la furia de Lugh.

Ya remite.

Ofrecemos espigas a la Diosa,
frutos maduros
y dulces.

Fuimos fértiles y jugosos.

El vino se derrama
en nuestras jarras.

La sonrisa es franca,
el rostro, cansado y cetrino.

Las manos
son los oráculos
de un ciclo que vendrá
a castigarlas de nuevo.

Algo invita
a empezar a recogernos.

Cortamos el último racimo
antes de esperar Samhain.

Volverá el frío
y el fuego a las cocinas
a renovar un ciclo
que nos hace eternos.

Con unos días de retraso pero... Feliz equinocio!

viernes, 21 de septiembre de 2007

Esta semana...

...Me ha servido para pensar, para reconciliarme con el sitio en el que vivo, para ver los fuegos artificiales con mi querido acento con sabor a pueblo y emocionarme con las rumbas desafinadas entre amigos, con las jotas, con los disfraces de los niños y con las charangas.
Y llorar, y sangrar por la nariz y coger el coche y conducir durante horas y sufrir por el daño que, a veces, nos hacen los que nos quieren y entender cómo afectan a nuestra vida decisiones que toman, en lugares que no conozco, tipos a los que desprecio y a los que tampoco conozco, como descomunales efectos mariposa que me harán trabajar aún más duro por unos sueños que a punto han estado de convertirse en pesadillas.
Una semana para repudiar falsos halagos, para hacerme respetar ante mí misma, para ir asumiendo roles, para sumar palabras antes incomprensibles y hoy terriblemente habituales.
Para multiplicar afectos y dividirlos entre dos, para abrir heridas nuevas que tardarán en curar y que, en el futuro, nos marcarán el camino como señales eternas.
Tú me pides que me ría y lo haré, porque tienes esa rara capacidad de convertir los problemas en pequeños escollos cómicos.
También hemos descubierto esta semana que hay gente sin sentido del humor, como hay gente sin otros sentidos.
Lástima!
Yo soy inmensamente miope, a veces hago oídos sordos o hablo sin tacto o con mal gusto o soy incapaz de oler los problemas que se avecinan, pero estás conmigo y contigo siempre es fiesta.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Tibi dabo

Yo te doy mis ánimos.

Son gratis.

Yo te doy mi tiempo.

Me sobra para ti.

Yo te doy mi casa.

Es tuya.

Yo te doy mi cuerpo.

Es cálido.

Te muestro mi miedo.
y encuentro tu frío.

Te pido refugio
y estás cerrado.

Dame un segundo.

Silencio.

Súbeme la moral.

Son mil euros.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Meme

Pues eso, que me encuentro con la sorpresa de que me han pasado un Meme y yo, como dice mi amiga Ana, con estos pelos y sin saber qué leches es esto.

Creo que al fin lo he pillado y las normas son las siguientes:

-Tienes que escribir cinco aspectos (aunque Pedro ha puesto ocho porque es muy generoso) que crees que la mayor parte de la gente no conoce sobre ti.
-Tienes que escribirlos en el blog exponiendo las reglas del meme como estoy haciendo yo ahora.
-Y tienes que pasarle la pelota a otro cinco que estén dispuestos a hacer lo propio en sus bitácoras.

Empiezo. Lo he dividido en diferentes apartados para no liarme...(y al final me he liado, pero bien liada y os he contado mi vida...En fin...):

1. Secretos alimenticios:
Me encanta sacarle el gas a la Coca Cola de dos litros y bebérmela a morro.
Soy adicta a las pipas de girasol (Facundo y extra largas, por favor).
Mi hermana y yo fuimos campeonas infantiles de degustación de banderillas picantes en el pueblo de mi madre.
Tengo hipercolesterolemia y por culpa de esto estoy a dieta.

2. Me gusta...:
Me gusta lavarme el pelo por la mañana y ducharme por la noche.
Me gusta dormir boca abajo.
Me encanta conducir siempre a mí.

3. No me gusta...:
No me gusta el sonido de las zapatillas de deporte en la cancha de baloncesto.
Odio que la gente mastique haciendo ruido con la boca y cuando no lo soporto más empiezo a hacerlo yo para fastidiar.
Odio tener buena educación cuando me lanzan un comentario envidioso y no me atrevo a entrar al trapo.
No me gustan las conversaciones de ascensor o de portera.
No me gusta que no me respondan a las cartas (quien dice cartas, dice emails, sms o señales de humo) porque me preocupo mucho.
No me gustan los halagos facilones ni que me utilicen para conseguir cosas.
No me gusta que no me miren a los ojos para hablarme o que me den la mano floja.

4.Me gusta...:
Me encanta mirarme las uñas. Si me las miro demasiado me las acabo comiendo.
Me gusta el olor a suavizante en casa de mis padres y el olor a rosquillas en casa de mi abuela.
Me encanta desaparecer como el Guadiana y volver como si no me hubiera ido.

5. Otras cosillas:
Tengo dos tarots, una bola de cristal y un péndulo de amatista.
Aunque parezca mentira, sé qué es un fuera de juego.
De niña recitaba en público los poemas de mi bisabuela.
Si hay una pulga o un mosquito, tranquilos, me picará a mí.
Pronto tendré una gatita y se llamará Julieta.

Les paso el meme a...Ana, Myriam, Marta, Vanessa y a Javier Herce, por ejemplo.

Hale, muchachitos, ahora os toca exponer vuestros secretos a vosotros.

lunes, 3 de septiembre de 2007

GOOGLE

Ayer escribí en uno
de esos buscadores
de Internet:

todo el mundo
me decepciona


esperando encontrar
una respuesta
u otros seres
decepcionantes
a los que decepcionar.

Entrecomillé mi frase,
di al Intro
y no hubo respuesta.

Lo escribí en pasiva:

me siento decepcionada
por todo el mundo


haciéndome así
sujeto de mi frustración.

Nada:

Su búsqueda no produjo
ningún documento.


Internet acabó así
por incluirme
en su lista
de solitarios individuos
que buscan respuestas
en el vacío
de sus cables,
y por ofrecerme,
como todo el mundo,
una solución
decepcionante.

jueves, 30 de agosto de 2007

LINARES, 1947-2007

A Joaquín Sabina

Manolete brindó al cielo
la corrida aquel agosto.
Espera templado al miura
entre una nube de polvo.
Después teñía la plaza
de rosa palo, de oro
bañado de un rojo muerte
que le cerraba los ojos.

José Tomás te brindaba
la tarde para ti solo.
Poeta que se derrama
en todos sus versos roncos.
Querían rodarte lágrimas
y te tapabas el rostro.

Linares volvió a mancharse
de azul purísima y oro
envuelta de rojo sangre
y de azabache de toro.
Enmudecían las bocas
con un silencio de plomo.

En la sierra de Baeza
se heló la tierra en agosto.
El aire lleva presagios
de otros tiempos remotos.
Graznaban los cuervos muertos
y relinchaban los potros.
El espíritu de Islero
iba secando los pozos.

El murmullo de la plaza
tenía ruegos y lloros
y gargantas encogidas
rezaban a San Antonio.

Feliz Fortuna que lidia
un combate doloroso
con una Muerte altanera
que huye entre los escombros.

Una corbata en el muslo
cierra el torrente aceitoso.
El toro cae en el ruedo
y en la grada se alza un coro.
Digno enemigo atezado
con un bidente de oro.
Torero galapagueño
poeta de tronco hondo.
En la plaza de Linares
escribió versos gloriosos
a las cinco de la tarde.

Manolete lo vio todo.

lunes, 27 de agosto de 2007

JEOPARDY

ANTENA 3 estrena HOY, JEOPARDY, un formato de concurso quiz show que presentará Carlos Sobera de lunes a viernes, a partir de las 20:15 horas. JEOPARDY, producido para la cadena por Martingala, llega a España avalado por el éxito cosechado en 42 países de todo el mundo. En Europa ha sido un éxito en Suecia, Polonia, Alemania, Dinamarca y Rusia. Desde su estreno, en 1964, ha recibido 27 Premios Emmys y más de 40 nominaciones en distintas categorías, lo que le convierte en el concurso más premiado de la televisión mundial. En Estados Unidos es el concurso de preguntas líder, superando a todos los demás programas similares según los datos de Nielsen. Además, es el segundo programa en número de espectadores en sindicación, sintonizado diariamente por 14 millones de espectadores y actualmente llega al 98,76% de los hogares de Estados Unidos, a través de 199 estaciones de televisión. JEOPARDY, producción de Columbia Tristar Television (una división de Sony Pictures Entertainment), se une a partir de ahora a los concursos más importantes del mercado televisivo mundial que emite ANTENA 3: ¿QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO?, LA RULETA DE LA SUERTE, 1 CONTRA CIEN y EL DESTAPE.


La mecánica del concurso:
JEOPARDY es un quiz show en el que tres concursantes compiten por un premio en metálico y enfrentados a un gran panel de 30 monitores de televisión. El concurso gira en torno a una serie de cuestiones basadas en diversas materias tales como historia, literatura, cultura, ciencia... Para acertar cada cuestión, los concursantes tienen que formular la pregunta correcta que debe corresponder a la respuesta que aparece en la pantalla elegida por el concursante.


Y LO MEJOR ES QUE PARTICIPA HÉCTOR!!!!!!!!!

NO OS LO PERDÁIS.
Información extraída de http://www.antena3tv.com/

viernes, 24 de agosto de 2007

Egipto, día 2 (segunda parte)

El calor nos acompañó hasta La Esfinge.

La vista de todo el conjunto es grandiosa.

A nuestro alrededor, los niños vendedores de escarabajos y de pañuelos estilo saudita colaban sus escuálidos brazos entre la verja destartalada al grito de: un Euro, un Euro. Grito que se convertiría en la letra machacona de la canción de nuestro verano particular.

La policía turística con sus camellos desdentados echando a jóvenes que se acercaban a lomos de jamelgos escuálidos.

Vendedores de agua fría y de sombreros hablando mil idiomas y analizando nuestra fisonomía sudorosa para caernos simpáticos con frases como: hola Pantoja o viva España.

Y La Esfinge, con su mirada ausente y altiva y su nariz amputada, como un perro enorme y apacible que observa, sin inmutarse, tumbado al sol, cómo continúan con su vida los insectos del jardín.

Después, un té frío en una tienda de papiros, con una breve clase sobre su fabricación. Y un vendedor al que tratábamos de dar esquinazo, pegado a nuestro cogote recorriendo la tienda, por la que íbamos buscando las rejillas del aire acondicionado.

Mientras el muecín llamaba a la oración, montábamos en la furgoneta rumbo a Memfis y a la necrópolis de Sakkara por una carretera imposible llena de coches y carros en sentido contrario, paralela a un ramal infectado del Nilo, donde los niños se bañaban ajenos a la basura y a los cadáveres del ganado ya inservible.

El río, sucio; el valle, fértil; los pueblos, destartalados; más allá, el desierto.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Egipto, día 2 (primera parte)

A diferencia de la ciudad de El Cairo, en la meseta de Gizeh sopla un viento caliente y engañoso y pronto se siente el calor con toda su fuerza.

Aunque parezca un tópico, cuando uno se coloca junto a la pirámide de Keops –la única de las maravillas de mundo antiguo que aún se encuentra en pie- se siente una hormiga. Una hormiga que forma parte de un desenfrenado hormiguero de autobuses, camellos, policía turística, taxis, visitantes a pie, flashes y vendedores ambulantes.

Desde la terraza del hotel parece como si El Cairo, su contaminación, su prisa y su dejadez fuera a terminar engullendo las pirámides pero, una vez a su lado, cuesta trabajo pensar que, si los siglos y la arena no han podido, algo pueda engullirlas.

Son construcciones tan descomunales que el propio Napoleón afirmó que con las piedras de las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos habría material suficiente para construir una muralla de tres metros que rodeara toda Francia.

A pesar de que nos recomendaron no hacerlo, porque no hay absolutamente nada, entramos al interior de la pirámide de Kefrén.

La sensación es claustrofóbica e insoportable por el calor y la humedad.

Primero hay una pendiente bastante pronunciada que se hace con mucha ilusión a pesar de lo estrecho del camino, hasta que se llega a una especie de descansillo de donde parte otra rampa ascendente que se hace ya con la ropa empapada en sudor y una gran sensación de agobio.
Todo el mundo bromeaba con la escena de Indiana Jones en la que huyen de una piedra enorme.

La verdad es que hubiera sido el colmo.

En la cámara del sarcófago, nada.

Sólo la satisfacción de haber llegado al corazón de la pirámide.

Para salir a la calle hay que desandar el camino y el calor y el sudor son tan terribles que la sensación, una vez fuera, es de frescura.

Allí, en la puerta, con la lengua fuera y la ropa pegada, un vendedor quiso divertirnos con el mito de negociar con Héctor mi cambio por unos cuantos camellos.

Estaba tan agotada y sudorosa que con un hamster hubiera sido suficiente.

martes, 21 de agosto de 2007

Egipto, día 1.

El Cairo es la tercera ciudad más poblada del mundo.

Tiene 18.000.000 de habitantes por la noche y unos 21.000.000 por la mañana y todos conducen a toda velocidad y hacia todas las direcciones.



Una vez oí a Michael Palin, uno de los actores de Monty Python, cuando llegaba a Alejandría con su serie de viajes La vuelta al mundo en 80 días, que tenía la sensación de que los coches egipcios llevaban el claxon conectado al acelerador.

No exageró nada.

El Cairo es una ciudad de ciudades. Como las muñecas rusas.

La primera sensación que me llevé desde el taxi, de camino hacia el hotel en Ghiza, fue el contraste entre la zona de Heliópolis, donde vive la crème de la crème de la ciudad y Qarafa, o la Ciudad de los muertos: cementerio musulmán cuyos mausoleos están habitados por familias de escasos recursos.
Es sorprendente ver asomar una parabólica de un panteón funerario.



Egipto siempre tan acostumbrado a convivir con la muerte.

Los minaretes de las mezquitas se mezclan con edificios de ladrillo a medio terminar y deslumbran por su decoración de luces de neón con un verde luminoso casi obsceno.



Desde la habitación del hotel puedo adivinar la punta de la pirámide de Keops detrás de unos edificios de rascacielos.


Bajo la ventana, un pequeño ramal del Nilo lleno de escombros, de ovejas muertas y de plásticos flotando.

En la piscina, familias musulmanas adineradas celebran una boda con sus mejores galas.

Suena desafinado y altísimo un órgano electrónico intentando modernizar la música tradicional árabe y resulta ensordecedor.

Una mujer madura y entrada en carnes atraviesa la puerta del hall del hotel luciendo un chador negro con un enorme tigre bordado con lentejuelas.

El polvo y la contaminación del aire me producen desasosiego y algo de asma.

Las sirenas de los coches siguen sonando sin cesar.

Recuerdan a las atracciones de la feria.

Da igual que el coche sea de lujo o que se trate de un Supermirafiori de hace veinticinco años.

Todos compiten por llevar el sonido más original.

Un camión pita con la música de El Padrino y no doy crédito.

El aire acondicionado está a tres grados bajo cero.

Trato de dormir entre tanto ruido.

Al día siguiente me levantaré a las 6 de la mañana.

sábado, 18 de agosto de 2007

Otra vez en casa!

Agotada.
Con las maletas sin deshacer.
Con la regla (hoy soy impura, verdad, Mudi, majo?)
Con la maldición de Tutankamon que, por suerte, sólo ha empezado a ser efectiva al volver a casa.
Con las uñas de los pies a medio despintar como un mini uniforme del Logroñés.
Con un picotazo de mosquito que me lleva durando una semana (y lo que te rondaré morena!).
Con algo más de conocimiento sobre una civilización impresionante.
Con amigos nuevos y con algo de arena aún entre la ropa.
Agotada, digo, pero satisfecha.
Ya lo creo.

lunes, 6 de agosto de 2007

Vuelvo (paréntesis)

Vuelvo, y me agarro a este tronco a la deriva, a este intermedio de viajes.

Y abro el buzón y lo encuentro repleto de facturas, y abro el correo electrónico y leo sesenta y seis mensajes.

Después revisito algunos blogs y muchos me hacen sonreír porque compruebo que la gente sigue creando, avanzando y también vuelvo a recordar que me conmueven los bloggers que se responden a sí mismos con la misma fuerza con la que me compadezco de un transeúnte con mirada de loco que habla solo por la calle.

Vuelvo, digo, y la casa huele a madera, como si no fuera la mía, como si fuéramos intrusos y entrar a este lugar de persianas bajadas fuera una habitación más de otro hotel.

El frigorífico como único lugar iluminado, deslumbrante y vacío.

El ordenador al que no he echado de menos, cerrado a cal y canto, informándonos de que hemos ganado nuestra primera subasta en Ebay.

Ahí estamos, cayendo en las redes de todo aquello que nos pasa por delante, como un banco de peces bobos.

Hoy he vuelto a casa, pero también he vuelto a Granada.

Después de ocho años.

Tan igual y tan distinta, como yo misma.

Leía esto mismo en Calderería Nueva en una baldosa con caligrafía árabe:

no vemos las cosas como son, sino como somos.

Así de simple y así de complicado.

Por eso, entonces Granada me daba miedo aunque me abrió las ventanas del mundo.

Yo era un proyecto de mujer agazapada en una habitación oscura a la que la luz del día le hacía daño en las retinas.

Pero pronto me acostumbré al sol.

Ahora la ciudad me ha parecido más ordenada y diferente siendo la misma.

Han limpiado la estatua del Chorrohumo y la del morito de la entrada a Realejo y están arreglando la fachada de la Corrala de Santiago.


Han desaparecido algunas teterías, han abierto otras nuevas.

Todo fluye con otro orden ahora.

Sin embargo, volví a llorar en Sacromonte.

domingo, 29 de julio de 2007

Zombie

Este fin de semana he probado el vodka negro y la carnita.

No he comido ni cenado en casa ningún día.

He visto la peli de Los Simpsons sin asesinar a los adolescentes de las butacas de atrás que se reían como hienas mientras hacían ruido con las chucherías.

El Stars de los Cranberries ha vuelto a mi coche y, si Héctor no lo impide, volverá a sonar otros tres años seguidos.

Es tiempo de pensar en hacer maletas, bajar las persianas y cerrar puertas.

Todo huele a verano.

jueves, 26 de julio de 2007

Cuernos, cuernos, cuernos...Siempre tan modernos.

Pese a lo que pueda parecer el día a día en el trabajo, las conversaciones de oficina son, a veces, de lo más jugosas.

Esta mañana en pleno debate cotilla entre compañeros hablábamos de infidelidades conyugales y de si contar o no al cornudo que su pareja le es infiel.

Había opiniones para todos los gustos.

La mía, como buena rebotada harta de ir salvando vidas y de volver a casa con dos tortas era, como diría Pérez-Reverte, la de que cada perro se lama su pija.

Otro compañero decía que no, que él iría inmediatamente al amigo a contarle la traición para que dejara de estar engañado.

¿Qué hacer? No es fácil, la verdad.

En dos ocasiones he intentado quitar la venda al engañado (engañada más concretamente) y me he llevado tal guantazo emocional por entrometida que me dije: una y no más, San Román.

Todo esto ha venido por una historieta con todos los ingredientes de leyenda urbana, pero que a una le gusta creerse, por lo morbosa, por lo canalla y por lo vengadora.

Os cuento, cotillas míos:

Resulta que me han dicho, que en una iglesia importante de aquí de mi tierra, una pareja la mar de mona y de arreglada se disponía a casarse Dios, cura e invitados mediante.

Estaba el sacerdote diciendo las palabrejas mágicas, de si tú, fulanita, prometes serle fiel, patatín y patatán, y la novia contestó, como está mandado, que sí.

Llega el turno del novio y le sueltan el mismo discursito. Y el muchacho responde con un rotundo no.

Imaginen las caras de pasmo de los allí congregados. Por lo visto, el cura, estupefacto, le preguntó al muchacho la razón de tamaña respuesta, y el tío le salta: porque mi novia lleva no sé cuánto tiempo poniéndome los cuernos con ése (señalando a un señor cerca de ellos) que es su jefe.

Me han contado que hubo algún desmayo.

Después de aquello el novio se llevó al convite a sus invitados para celebrarlo.

Y colorín colorado...

Si todos fueran como él...! ¿Pero cuántos y cuántas prefieren seguir con la venda?

Por si acaso, no seré yo quien vuelva a quitar ninguna.

viernes, 20 de julio de 2007

El jueves

“Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” (Artículo 14 de la Constitución Española).



Juan del Olmo, juez de la Audiencia Nacional, ha retirado hoy de los quioscos el último número de la revista El Jueves por aparecer en ella un dibujo que satirizaba al príncipe Felipe y a su mujer en una postura sexual bastante explícita por lo que parece.


Por lo visto la viñeta hacía referencia a las últimas ayudas de 2.500 € a la maternidad que dará el Gobierno.


En la revista el príncipe le decía a la princesa algo así como:


"¿Te das cuenta si te quedas preñada?


Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida".

martes, 17 de julio de 2007

Chanante!!!!

Eso es lo que nos ha pasado esta tarde.

Chanante.


Si hay una palabra que pueda definirlo es ésa.


¿¿¿¿¿¿¿Qué coño estaba haciendo Ernesto Sevilla en mi pueblo?????????


Luego habrá quien va a Madrid a ver famosos.

Siesque....

lunes, 16 de julio de 2007

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