domingo, 6 de mayo de 2007

Be water

Hoy he escuchado el agua
como un estruendo entre los árboles.
Caía por los barrancos,
cruzaba la carretera,
inundaba cauces eternamente secos.
Agua que manaba de la hierba,
agua que brotaba oculta entre ovejas
y entre vacas recién paridas.

Agua que hacía brillar al sol
las lastras de pizarra
de las orillas del camino.
Agua turbia de las nieves altas
rota por las piedras de las laderas.
Agua marrón encharcada
rodeada de potros.
Agua escurriendo de los pinos.
Agua al ras de los pantanos,
agua saliendo a través de ellos.
Agua mojando mis zapatillas.
Agua fría regando mi garganta.
Vapor de agua en las nubes grises.
Agua cayendo en las atalayas.
Agua que volverá a los barrancos,
a los cauces viejos, a las piedras.
Agua que llegará a los ríos
a renovar el ciclo.
Agua, bendita seas.

6 comentarios:

lunallena dijo...

Con tu permiso y el de tu novio... ¿puedo besarte?. Apasionadamente, digo...

;¬)

Toño

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Transcribo algunos poema de mi libro:
Acuario Plateado por la Luna.

/Es la historia de amor entre "la mujer de agua" -una mujer incorpórea- y "el hombre de plata"- un concreto bibliotecario de Barracas, Buenos Aires.



La mujer de agua es sólo contenido,
no tiene continente
ni islas ni lechos de océanos submarinos.

La mujer de agua no es agua.

Es mujer presente y poderosa.
Ni pulpo ni estatua,
ni algas ni laguna
ni lava de volcanes.

Es pasado indefinido, remoto
sin querer ser nenúfar ni duende.
Moja y se acomoda a los perfiles del viento,
desencarcela olores,
interviene en la pintura del mundo,
hace eco de la voz, en los oídos.

Es amorfa e incorporal,
vitamínica pero nunca imaginada.
Existe en la mente de su creador.
Se aleja del humo y de las carestías.
Lleva el futuro ondeando a su paso,
bailando en las tinieblas
y espera una señal.




Otro:



AZAFRÁN.


Tiene la garganta seca y la mirada húmeda.
Sabe que esperar es una platillo mal cocido.
No siente sed aunque se muere de sed.
Va por más. Va por todos.

Son sus lágrimas torrente espeso.
Mariposas entre las lilas.

Suave el silencio, no la cristaliza.
Rechaza los tragos de las tascas oscuras
y saborea las cucharaditas de almíbar
como en un alud de presencia elemental.
Ama.

La envidia tiene la pátina de palabras de hembras de corcho.
Alcornoques ufanos y huequitos.
Ella es descomunal oquedad y, sin embargo,
fluye y permanece.

La mujer de agua va girando sobre los charcos
y emerge casi sirena, etérea,
abismal.
No conoce los pecados capitales.
Sólo está orillando.

Planta dudas, como remolachas,
que alientan los tributos a la deidad
y de eso se trata su vida.

Nunca se soñó una “Water woman”.
Superhéroe aguatera de los cuentos.
Quiere ser lo que es purísima “Watered woman”,
acuosa y transparente;
resbaladiza, sensitiva, imprescindible
aliada en plata.

La llevan, a barlovento,
las hebras de azafrán
sin teñirla de amarillo.

Ella insiste y huele a poesía
recién cultivada de la tierra.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

poemas, quise decir.


Tus definiciones sobre el agua son muy líricas y esmeradas.

Justo dijo...

Joe! que sed me ha dado Sonia! muy, muy bonito..

Besitos con sal

Justo

MartaLalitaa dijo...

Qué razón tienes, bendita sea el agua!!! y cómo la malgastamos, ojalá todos la aprovecháramos más, como has hecho tú con estas palabras por ejemplo, un beso Sonia

vicent camps dijo...

me gusta tu poesía Sonia y no es ninguna novedad, es una gozada entrar en tu blog y poder beber de tu poesía, cuidate

vicent camps

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