jueves, 6 de diciembre de 2007

Se necesitan dos años para
aprender a hablar y sesenta
para aprender a callar.

Ernest Hemingway










Mi boca es como un buzón para cartas enormes por donde entran las moscas y forman colonias infinitas, donde mueren todos los peces y beben y beben y vuelven a beber.
Mi boca no es Juniors, es el estadio de Maracaná.
Es una bocanada de palabras que, atrapadas entre los dientes, no salen ni con hilo dental.
Mi boca es un bocadillo que saciaría a Brutus, a Obélix, a treinta luchadores de sumo y a Carpanta.
Mi boca hoy tiene una cremallera recién cosida.
A ver cuánto le dura el remiendo.
Posted by Picasa

2 comentarios:

guevofrito dijo...

lo que has escrito me ha recordado a esto. yo tb soy de boca y de titin. el otro dia uno gano y otro perdio la liga en el ultimo partido. no se puede ganar siempre.


Dentro de un tiempito

Lo peor es que, dentro de un tiempito,
cuando estrene Dieguitos y Mafaldas
en el Gran Rex, y vuelva borrachito
al hotel, no te harán de guardaespaldas

los lunares que cuente, mientras cuento
los dientes de una nueva cremallera,
ni será tan bostera la pollera
que levante María del tormento.

Lo peor es que, mal que a vos os pese,
seguiré siendo, si el pulmón aguanta,
zurdo como el gallego ese que canta,

hincha de Boca, de boca que bese,
del Boca que empataba los partidos
que daban nuestras bocas por perdidos.

Labegue dijo...

Seguro que la cremallera se rompe pronto. Nos pasa a las bocabuzones, nos pasa, que no nos instalamos cerraduras de seguridad, y a las primeras de cambio se abren sin saltar la alarma ni nada. ¿Se ha abierto ya?

Y que conste que no pretendo llamarte bocazas, jejejej, si es que me explico fatal

Besos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...