jueves, 26 de abril de 2007

Roqueros insurgentes, modernos complacientes, poetas, colgados y alguna cenicienta obrera y II

… Desde la mesa veo la puerta de la sala y creo reconocer a gente del foro de Pancho de ver sus fotos trasteando en sus blogs, y creo reconocer a Lalitaa. Salgo a saludarla y en la puerta me encuentro al gran Antonio García de Diego. Hala, ahí es nada. Y me planta un par de besos como si fuera un colega de toda la vida y no un dios de la música que acababa de bajar del cielo. Y no contento con eso me salta que me ha leído, con una naturalidad que me pasma. Ayayayayayyayyyyy….Me dije: Soni, siéntate, que te vas a caer, hazme casito, hala, venga, vete a tu silla…Ea ea eaaa…
La sala se llena, se bajan las luces, bebemos un trago y salen al escenario!!
Aplausos, silbidos, Pepito Grillo diciéndome, no grites aún, que ya estás medio afónica y cuando te toque salir a cantar vas a ser Sabina en tía; y mi amigo Satán tentando mi desenfreno susurrándome al oído izquierdo: grita!!!
Y qué queréis que os diga, pues que le hice caso a Satán, que yo veo todos los domingos al Friker Jiménez y me mola, y grité, sí señor. Vaya si grité, y aplaudí, y canté, y gocé, y me emocioné.
Estaban ahí, y yo en primera fila, sentada en una mesita ridícula, con ganas de saltar con los brazos en alto y cantarlas todas…desde abajo.
Siempre he pensado que escuchar música es como masturbarse y que ir a un concierto es lo mismo que hacer el amor con el artista. Es algo interactivo: las miradas pueden cruzarse, las voces se entrelazan, los dos sudan… El músico amando a su público y el público adorándole a él…Cuántos follan con menos pasión! En fin, paranoias mías que alguna vez he comentado y que han provocado miradas de extrañeza. Como os podéis imaginar me da igual, lo sigo creyendo, si no no lo hubiera escrito aquí.
Pero, a lo que íbamos, alguien sabría decirme qué se supone que se siente cuando uno no sólo está en el concierto sino que sube al escenario a hacer el concierto?
Qué se siente cuando el músico al que admira, respeta y quiere pregunta desde el escenario ¿Ha venido Sonia? Eh? Eh? Eh? Qué se siente? Decídmelo, a ver…Porque ha pasado una semana y aún estoy que si me pinchan no me sale sangre.
Y luego empieza la marcha: me encantó Carbonell, ese De purísima y oro. Olé, olé y olé! Hermosísimo, sí señor. Y el niño Manuel, brutal: Un Harry Potter con camisita de cuadros que a estas horas estará aún cantando Abelardo y Eloísa, y Lalitaa, que ya tiene unas tablas la tía que no veas, y Ana, con ese vozarrón, tremenda y mi hermana e Isabel, que están loquísimas: a ver, zumbadas, cuántas veces hemos cantado Pongamos que hablo de Madrid con la guitarra? Un millón? Dos? Sois la muerte, me reí un montón con vosotras, os quiero mucho, nenas. Y todos los que pasaron por el escenario iban aportando algo. Ninguno te dejaba indiferente. Menuda cuchipanda de gruppies temerarios que estábamos hechos!
Y yo, a lo que iba, sin sangre en las venas (aunque con colesterol, cagüen%&*#!) porque Panchito preguntó por mí en mitad de la sala. Pero quedaba lo más gore: cantar Quién me ha robado el mes de abril.
A medida que iba subiendo la gente, me iban entrando unos calores de impresión. Hubo un momento en que tuve que preguntarle a Isabel cómo empezaba la canción:
En la posada del fracaso…Ay, joder, es verdad, como se me olvide me muero!
Y llegó el momento: miradita de Pancho, gesto con la cabeza y la Soni p’arriba dándose ánimos a sí misma: saca el micro del palitroque ése en el que está metido que no llegas ni de casualidad, no te tiembles, no te moles y no te mueras. Si haces eso, vamos guay. Be water, be water…
Y el Pancho entre tanto, que si soy un encanto, que si soy no sé qué…Ay, ay, ay…Pancho, pero no ves que me estoy muriendo, no me mates más!
Empiezan los primeros acordes de la canción. Ya he comentado alguna vez que me recuerdan, por alguna razón, al comienzo de How I wish you were here de Pink Floyd. Había imaginado la escena desde que en febrero Pancho me dijo: no se hable más, tú cantas conmigo Quién me ha robado el mes de abril. Pero todo era infinitamente superior. Vamos, estaba flotando. Si me ve el Friker, fijo que me graba levitando o algo parecido. Miradita a Pancho de: venga, que sea lo que Dios quiera, y comenzamos.
Se me pasó volando. Quería más. Tantos nervios durante dos meses para que se me pase así. Hubiera cantado todos los discos desde Inventario. No me quería bajar nunca, pero ya se sabe que todos los finales son el mismo repetido. Fue exactamente esa sensación. La de que te arrebatan algo o a alguien en el mejor de los momentos posibles. Abrazo enorme y lleno de cariño a Pancho, besos al gran Antonio y muchas ganas de llorar de alegría al bajar a La Tierra.
Sigue el karaoke, la gente entregada, nadie quería irse, pero es lo que tiene el rock and roll, verdad Héctor? Que no me olvido de ti, que siempre me acompañas a todas mis locuras.
Eso, que sigue el karaoke, la gente entregada, nadie quería irse, pero llegó el final y tocaba cantar Noches de boda e Y nos dieron las diez. Sube un grupo de gente y Pancho vuelve a llamarme. Ni me lo pensé.
Fue precioso. Sin más. Me veo en las fotos y me parto de risa. Totalmente entregada a la causa karaokera.
Acaba la música, se encienden las luces, empujones, todos quieren foto. Todos queremos una foto que diga que estuvimos allí.
La tengo con Antonio,
la tengo con Pancho.
Desde que empezamos esa relación internetera tan especial tenía muchas ganas de tenerla. Pero lo que sí tengo en realidad es la sensación de que los focos del escenario se han convertido en las lámparas de mi oficina, el público lleva mono azul y pide albaranes y canto la misma canción cada día cuando suena el teléfono.
Que me quiten lo bailao o, más bien, lo cantao, podéis pensar, pero qué mal se encuentra una cuando vuelve a la realidad y ve que es tan sólo una cenicienta obrera que un día se coló en el baile de un guitarrista insurgente.
Tendrá que ser así, siempre nos quedará la masturbación del mp3, o del ipod, o de la cadena de música pero, seamos sinceros, no hay como un buen concierto para hacer el amor con el artista o como un buen karaoke sabinero para llegar al clímax como Dios manda...
...O Satán.

miércoles, 25 de abril de 2007

Roqueros insurgentes, modernos complacientes, poetas, colgados y alguna Cenicienta obrera.

Crónica personal, sincera, verídica, espontanea, sin fines literarios sino terapéuticos, de una karaokera en apuros.
Villanueva de Gállego, 20 de abril de 2007


Malditas seis de la mañana.
No pienso levantarme esta semana



Bostezas, como cada mañana, y ya ni amenazas al despertador, te pones cualquier vaquero y llegas tarde, como siempre, a tu oficina con las legañas a modo de piercing infame para tus lágrimas de plástico azul.
Archivas, atiendes, imprimes, corriges y tarareas medio afónica una melodía que lleva dos meses seguidos metida en tu cabeza, con sus días, con sus noches, con todos sus segundos martilleándote el cráneo…Cómo pudooooo sucederme a mí…perooo…
…La mañana avanza lenta, recuerdas a Bebe: sie-te-ho-ras corriendoporlaciudá…Y a Manu Chao en No soporto el rap…Tic, tac, tic, tac, tic, tac…allez allez á á á áááááaaaaarggggg!…
Y todo se te amontona entre la frente y la nuca, todo enredado debajo del pelo, todo enmarañado como una red de canciones y de recuerdos.
Dios, ahora SÍ que eres una auténtica petarda faltona, tía!
¿Recuerdas cuando tu hermana y tú se lo llamabais a Miriam por perseguir a tu tío Charles? Saltando los tres en el Penitencia un lunes de San Mateo como tres posesos, sudando a mares y la muchacha mirando a tu tío como una idiota mientras él le decía no sopor, no sopor…Con una cara de burla que, bueno…En fin.
Si te viera tu tío ahora…El desamparo y la humedad…¿Cuántas veces te lo cantó en el año 89 porque Amparo se le fue a París? Miles, millones.
Te la sabes, tranquila, no hables tanto que te vas a quedar afónica de verdad, no tosas, bebe agua.
Joder, me tiemblan los dedos, o tengo parkinson o me va a dar un yuyu…
No sé si debo ir esta noche a Zaragoza…



Escribo sólo por matar las tardes,
por no ponerme a deshacer maletas
por no arrastrarme por las estaciones,
por no andar, como el rey de los cobardes,
mustio, con un ramito de violetas,
en el sepelio de las decepciones



Pero cómo no vas a ir, cobarde, pecadora, por la gloria de tu tío abuelo que se acaba de morir que tienes que bajar!
Hostiaaa…Y mañana entierro a las 12 del mediodía. Vale, ok, Red Bull a tope y gafas de sol a lo Pantoja para disimular el sueño.
Ya sólo queda un rato de nada para las seis. Ains qué putos nervios. Sube a casa, ve a por Isabel, luego a por Héctor…Coño, por cierto, qué ropa me pongo? Ay mi madre, que me va a conocer Panchito y yo con estos pelos!!
Yo no bajo, yo no bajo, yo no bajo, yo no bajooooooo…Socorro!


Mientras tenga gasolina tu motor
pisa el acelerador



-Oye, Isa, que sí, que puedes fumar en el coche, qué narices, y me vas dando caladas.
-Pero si tú habías dejado de fumar!
-Sí, pero es por una buena causa, trae p’acá ese filter.
-Tengo que echar gasolina.
-Ah, qué decís? Que ninguno sabemos llegar a Villanueva de Gállego?! Pues estamos buenos. Venga, que da igual, de momento tiramos hasta Zaragoza y luego para Huesca fijo, que el Gállego nace por los Pirineos, que me acuerdo yo de la geografía de octavo de don Amando.
-Oye, que si eso, pongo la emeochenta, vale? Que estoy saturada de oír El hombre del traje gris desde febrero.
-Vale, tía, no te estreses, y no tomes tantas pastillas para la garganta que te van a dormir las cuerdas vocales, joder!
-Dios, Dios, Dios, Dios, quién me mandaría a mí meterme en obras.


¿Qué demonios andas
haciendo en Vigo?


Ya estamos en Villanueva, y ahora dónde leches estará la discoteca? Ay, que con los nervios se me ha olvidado el nombre.
-Era por “C”, verdad… Caracol? Castañón? Corazón?
-Capitol, Capitol! Sigue a ese taxi, que parece que sabe a dónde va.
-You talkin’ to me?
-Pero si es mi hermana que llega ahora mismo de Madrid. Esto sí que está sincronizado y no la natación.
-Que tenéis hambre?! Están locos estos romanos. Con el nudo que yo tengo en el estómago y se me van a poner ahora a comer longaniza maña.
-Yo me voy a sacar las entradas.
-Pero si está cerrado.
-Me da igual, pues ya abrirán, me voy para allá y dame otro cigarro para el camino.

-Acompañame, Anita.


Y mientras yo le contaba mi vida en verso a todos los que me iba encontrando a mi paso, le daba la vara a mi hermana y me comía las uñas hasta los codos; a Isabel y a Héctor les dieron las diez y las once esperando una longaniza maña que, a estas horas, aún andará en algún secadero de embutido de la ribera del Gállego:
tuvieron que marcharse sin bocata porque no les atendían y empezaba el concierto.
Cenaron una bolsa de Riskettos y a mí me encontraron sentada en una mesa, en primera fila, con media cerveza y cara de póquer en la sala Capitol de Villanueva.

Continuará........

El camellito de Badalona

Qué mal está el mercao, muchachos. Ya no sabe uno que hacer con tanta competencia y tanta gaita. Y como el que no se anuncia no vende, este camellito de Badalona ha repartido estas octavillas en su barrio para anunciar sus productos.
Los mossos de escuadra no daban crédito.
Juzgad vosotros mismos:

martes, 24 de abril de 2007

Arqueología y etnografía del vino en La Rioja. Pasado, presente y futuro.

Hace ya un par de meses fui invitada a hacer un recital sobre el vino a la clausura del módulo I del Máster de turismo enológico en la Universidad de La Rioja.
Escribí tres o cuatro poemas para la ocasión que, por circunstancias de la vida, acabaron siendo un poemario más extenso titulado Nunc est bibendum (Y ahora, bebamos) que presenté en Ribafrecha gracias a la historiadora Carmen Herreros.
Nuevamente, y gracias a Carmen, regreso a la Universidad, donde volveré a leerlo completo.
Os paso el enlace del tarjetón informativo de las jornadas, por si alguno quiere asistir.
http://www.unirioja.es/apnoticias/servlet/Archivo?C_BINARIO=326&tipofich=AGENDA
Ah! Y para hacer boca, os copio uno de los poemas que leeré.
Besos para tod@s.

Fue brillante,
limpio,
con toques púrpura
y cereza,
de alta intensidad.

Olía frutal y a regaliz amargo.
Ligeramente ahumado
y con recuerdos a especias
de madera francesa.

Sabía suave y vigoroso,
delicado y cálido.
Casi dulce.

¿Su persistencia?
Larga:
ya hace más de diez años
y aún siento aquel beso.

Bienvenidos

Queridos amigos:
Después de mucho tiempo visitando vuestras casas, vuestros blogs, vuestras webs, casi a diario, ya es hora de que os abra las puertas de la mía.
Sed bienvenidos, poneos cómodos, tomad lo que os plazca y charlad conmigo a todas horas, con respeto, alegría y buen rollito.
Nire etxe zuria.
Estáis en mi casa, que es la vuestra.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...