Revisando textos en el ordenador he encontrado este poema que nació para ser canción pero que, de momento, es eso: un poema, sin más, que quiero compartir con vosotros.
He votado a un partido sin escaños,
he cerrado la puerta a la vecina,
no he reído las bromas a mi jefe,
les he prendido fuego a las cortinas.
He tirado los tiestos por la borda,
me he rapado al cero las cosquillas,
he cortado los cables de ese tiempo
que pierdo con gente de mentira.
Me he fumado un paquete que vendía
Fortuna al mejor postor, me he ventilado
las alas con tu aliento en el tejado
pero ha salido volando la alegría.
Y miro la ciudad desde aquí arriba
por si te veo pasar entre el tumulto.
Sólo me llega el ruido, soy un bulto,
una bola marrón de plastilina.
Nunca quise quererte, eso es lo cierto,
ya no hay nada que hacer, así es la vida.
Araño como un gato panza arriba
el peso insoportable del silencio.
No he comido en dos días, no he pintado
ni una mona, no he remendado ni un roto
ni tampoco un descosido. Por no tener,
ni un amigo con el que emborracharme un poco.
Respiro sin pulmones un aire espeso
que me anega la sangre de resina.
Yo que era una roca entre los tiernos
y ahora me aturde la melancolía.
Y miro la ciudad desde aquí arriba
por si te veo pasar entre el tumulto.
Sólo me llega el ruido, soy un bulto,
una bola marrón de plastilina.