jueves, 3 de enero de 2008

Me hacen mucha gracia los futbolistas que salen en la tele.
Estaba ahora mismo terminando de comer y escuchando a uno de esos jugadores de un super equipazo de primera, que cobra un pastizal y que, aún siendo feo como un demonio, las chiquillas le gritan guapo y que, él solito, podría acabar con los problemas de la mitad de los países tercermundistas del planeta y aún le sobraría para vivir como un marqués; pidiendo, con cara de cordero degollado, apoyo a la afición de su equipo porque ellos lo van a intentar pero que está difícil, ¿sabe usté? Parece ser que yo no me entero de cómo va esto, pero no sabía yo que era la afición la que tenía que demostrar que estaba ahí.
Fíjate tú, la afición. Cosa curiosa también. Que se gasta un pastón en entradas o en sus carnés de socios y encima tiene que estar a la altura.
¿Qué pasa? ¿Acaso los van a echar del estadio si no se apasionan? ¿Hay alguna cláusula que lo indique a la hora de ir al fútbol?
La afición siempre está a la altura simplemente por el hecho de gastarse los duros en mantener mega sueldos de empresas privadas en nombre de extraños dictados del corazón.
¡Ya me gustaría a mí tener una afición cuando voy a jugar el partido de todos los días!
No estaría mal. No señor:
llegar al trabajo a las ocho de la mañana muerta de sueño, aún de noche, y que haya unos cuantos aficionados que paguen a mi empresa para que les dejen mirar cómo me las ingenio con los clientes y, si un día meto la pata hasta el fondo por hacer el canelo, les pediré que sigan pagando para verme y que me animen mucho, que me digan guapa aunque esté despeinada, y que se traigan a Makoki si hace falta, que tienen que estar a la altura ellos, que yo puedo fallar, que soy humana. ¡Hombre por Dios!
Y que después de imprimir media docena de albaranes o de despacharme a algún cliente molesto griten (pero mucho, mucho, mucho):
GooooooOOOOooooooooooLLL!

8 comentarios:

Miguelton dijo...

Si yo lo llevo diciendo toa la vida: algunos nos hemos equivocao de oficio. Pero sabes qué te digo? En nuestra cláusula de rescisión no pone nada sobre el consumo de alcohol, drogas y similares :D

Un beso por mejilla

guevofrito dijo...

no he visto el telediario(me quede frito) y no se de quien hablas(espero que no sea del barça) pero bueno que empezamos el año discrepando y eso esta bien. a parte del tema de que son unos mercenarios suficientemente bien pagados(aunque supuestamente generan mucha pasta que va a parar a manos de mafiosos con dinero que se aburren y compran un equipo) ya que pagas por ver ganar a tu equipo es mas facil ayudarles a ganar animando y yendo que yendo pocos y pitandoles o en silencio como quien va a la opera. para no darlo todo en la grada es mejor verlo por la tele. para mi lo ideal es el colorido de campos argentinos y sus canticos mezclados con makoki claro esta. y al que vaya a liarla que no le dejen entrar. es como quien va a un concierto y no canta, te imaginas que el publico de los pajarracos no hubiera cantado ninguna cancion?seria un dvd muy triste. yo en tu oficina no te animo por problemas logisticos pero aqui cada tarde casi tos los dias. pipi pipi pipi goolllll en las gaunas, goolll de la san roman pal logroñes que sentencia el partido con su quinto gol en este logroñes 5 - real madrid 2. viva el fumbol, como dice forges.

boomer dijo...

Cómo era eso de los romanos? Ah, sí, "Pan y circo"... Pues eso. Y que conste que yo soy aficionada al fútbol, pero manda güevos que nos desgañitemos para animar a estos "trabajadores"... El ejemplo de cierto jugador valencianista ha salido a la palestra estos días: por haberle despedido, pide a su club que le abone su cláusula de rescisión al completo: 60 millones de euros.
Y añade: "Es lo que haría cualquier otro trabajador en mi situación."

Oye chico, de qué sindicato eres? Quiero apuntarme...

No puedo con los furbolistas.


PD: Por cierto, perdona por haber entrado en tu blog como un elefante en una cacharrería. Es que me gustó.

Jorge Ampuero dijo...

El futbol siempre es pasión de multitudes :D

Saludos...

PedroP. dijo...

Efectivamente, como dicen por ahí arriba, pan y circo, simplemente.
Un abrazo, Sonia.

Ignacio dijo...

¡Qué suerte tengo de que no me gusta el fútbol!
Saludos, Ignacio

Labegue dijo...

Olé Sonia, olé

kasi_siempre dijo...

Muy irónica la Sonia, muy irónica, jajaja. Pero es cierto todo lo que dices ahí. Supongo que un cirujano que salva vidas también merece que se le haga la ola, y en cambio cuando su nombre trasciende a los medios -malo, malo...- suele ser debido a algún lamentable error por su mala praxis. No estoy justificando la mala praxis, ni mucho menos critico que la sociedad se haga eco de ello, pero los momentos de gloria -que también los hay- puedo aseguraros que no se parecen en absoluto a los de cualquier futbolista -ni famosillo de medio pelo-.
Cosas...
Un besito, sonia, que se porte bien contigo la mágica monarquía.

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