domingo, 24 de febrero de 2008

Con vuestro permiso rescataré hoy este poema que viene más a cuento que nunca:


Tu abuela se ha puesto enferma
en su pueblo del norte.
Tu madre cuida de ella,
la acuesta temprano
y se lamenta de su soledad en la cocina.
El abuelo mira en la tele del salón
la programación en euskera
pero él piensa en la Guerra Civil,
en sus hermanos
y en su pueblo extremeño
donde la vida le obligó a tomar partido.
De lo que hizo esta mañana, ni se acuerda.
Llueve en la calle.
En invierno el monte de Santa Bárbara
está henchido de un verde intenso
y los caseríos asoman entre la hierba
sus tejados rojos y humeantes.
Pasa el Euskotren
bajo el balcón donde tu madre
recoge unas toallas, aún húmedas,
del tendedero.
Sus ojos se montan en los vagones
y piensa en ti.
Te llama por teléfono,
son las once de la noche
de un lunes de diciembre.

Algo más al sur de aquello
estás viendo la tele mientras yo
preparo nuestro primer árbol de navidad.
Suena tu móvil
y hace vibrar la madera del estante del pasillo
donde lo apoyaste al llegar a casa
después de tu eterno
día de trabajo.
Te alejas, murmuras algo,
tardas un rato y me siento
a esperarte en el sillón
viendo, sin mirar, la tele
repleta de telemierda recién hecha
para no pensar.
Llegas a mí con la mirada oscura
y te sientas a mi lado
bajo la escuálida mantita azul,
obsequio de Yves Rocher
por una compra superior a 20€.
Te veo observar con lástima
las luces tintineantes
del pino de plástico recién estrenado.
Sé que tu pensamiento
anda ahora en lugares más verdes
que el del pseudo abeto que observas.
La amona está mala, dices
contando con los ojos mucho más
que lo que puede verse en tus palabras.
Cojo tu mano bajo la manta
y noto que la presionas con fuerza.
Nos vamos a la cama.
Te acurrucas mirando hacia la puerta,
y yo abrazo tu espalda
para que el peso del día
no se te pueda pegar como un parásito.
Te vas quedando dormido
y la noche cae sobre ti plomiza,
hondamente,
confiando en que mañana,
cuando amanezca,
sea verdad lo que cuentan
y, ciertamente,
sea otro día.

4 comentarios:

Justo dijo...

Un beso y abrazo muy fuerte para los dos...

Justo

Anónimo dijo...

Muchos Besos pareja.

David Grau

Abrazos

acróbatas dijo...

Joder... qué bueno!

Besito, besito y besito.

Labegue dijo...

Y más y más besos

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