miércoles 4 de marzo de 2009



Esta mañana

me desperté con tu nombre

enredado entre la ropa

y, al quitarme el jersey,

sus letras se desprendieron

como las cuentas de un collar.

Rebotaban, rodaban por el suelo

y se escondían bajo los muebles.

Intenté recomponerlo

pero me fue imposible.

Aún debe de haber

alguna erre abollada

bajo el aparador.

Maldije mi torpeza

pero, esta tarde,

hice otro collar

que me adorna la garganta

de azul-verano.

Supongo que a ti también

se te habrá enredado

mi nombre entre la ropa

porque a mediodía,

en mitad de la calle,

he sentido un fuerte sabor
a tristeza

en las vocales.

7 comentarios:

antonio alfaro sánchez dijo...

me encanta lo de enredarse los nombres en la ropa, que bueno maja

Ana Beguería dijo...

bufffff

(y no sé qué más decir)

Marian dijo...

yo tampoco sé decir mas que ufff y que a mi si que me emociona leerte, Sonia

Un besazo y gracias

Justo dijo...

Tremendo Sonia...

Beso

guevofrito dijo...

nivelazo de poema-visual. ya podrian las pelotillas que se me forman en mis jerseys botar sin leyes de gravedaz, hilachones y electricidad estatica como tus letras.

carmen beltrán falces dijo...

qué bonico soni

Anónimo dijo...

Precioso Sonia,como todo lo q escribes.

Petons¡¡¡

David Grau