jueves, 24 de diciembre de 2009

Islas, cabañas, personas.

Fotografía de Chema Madoz


Hoy me han hablado de un hombre que salió a pasear dejando las ventanas de su cabaña abiertas.
Se levantó viento y, al volver, todos sus papeles estaban esparcidos por el suelo.
El hombre, cerró las ventanas, y los recogió.

También me han contado que en una isla se provocó un incendio y que sus habitantes se dedicaron a apagarlo antes de salir corriendo a buscar al culpable.

Obviedades, supongo, pero me pregunto por qué no hacemos lo mismo cuando nosotros somos la isla o la cabaña.

2 comentarios:

trovador errante dijo...

No nos educan para eso, nos educan para evitar al fuego y al viento, como si no existiesen...y cuando pasan, a hacer como que no han pasado...y lo peor: seguir igual.

Buena reflexión Sonia,

Un abrazo

Lara dijo...

isla, fuego, cabaña.


un abrazo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...