
(Bésame)
No encuentro el entusiasmo
en esta atmósfera cargada
de una gris tristeza de mercurio.
(Ízame)
Agito mis alas
negras de pez
que no arderán con el sol
porque no acaban de
levantar el vuelo.
(Empújame)
Serán más amables el precipicio
y sus rocas afiladas
que pisar a diario
este suelo asfixiante
de azufre y lava vieja.
(Corre).




