jueves, 30 de diciembre de 2010

Este año que pasa...


...me retiré a pensar y pensé.
Cerré la puerta de esta casa, puse los poemas a remojo y los dejé secar al aire.
Los gurmets aún dicen que les faltan un par de tardes de sol entre cristales.
Demasiada humedad, supongo, aunque ya hay días en que me sorprendo dándoles la espalda un poco.
Y no lo veo necesariamente malo, soy yo que ando sin mover los pies.
La vida es una gigantesca cinta transportadora.
Y cumplí uno de esos sueños que siempre creí inalcanzables sin darme apenas importancia.
Quizá por eso se me concedió, porque me di permiso para aterrizar en él con la naturalidad suficiente para no sentirme demasiado fuera de lugar.
Demasiado, digo, porque algo siempre queda.
Esa sensación de desencajar de forma constante. De ser un siete de copas de hogar del jubilado, cortesía de Pacharán Zoco, arrugado y sin esquinas, en mitad de una baraja de poker sin estrenar del casino de Estoril.
Supongo que esa es la marca de la casa, mi eterno sello de indentidad.
¿Y por qué esquivarlo?
Asumiéndolo avancé, soñé, desperté y el dinosaurio seguía allí.
Y yo aquí, en la víspera de la víspera de este año que viene, con ganas de seguir cumpliendo sueños sin dejar este camino de baldosas amarillas, rojas, blancas y verdes que me sigue dando abrigo cada invierno.

Feliz año nuevo, queridos.
Me siento afortunada por teneros cerca.

Cartel: Vino de Rioja Fino Rubí de Ramón Casas

martes, 28 de diciembre de 2010

Boca



Te llamo,
la perfilo,
la pinto,
la mordisqueo,
la hiero,
la aprieto,
la limpio,
la arrugo,
la estiro,
la ladeo,
la tapo,
la enseño,
sorbo,
suspiro,
sonrío,
la humedezco,
silbo,
la cierro,
callo,
la dejo besar,
beso.

Pintura: Monna Lisa de Rafal Olbinski

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Yule

Feliz Yule, compañeros.
Es un placer que la rueda de la vida siga dándonos la oportunidad de volver a ver el nacimiento del sol juntos otra vez.
Que así sea y por mucho tiempo.

martes, 21 de diciembre de 2010

Escapismo


Lo bueno del existir diario con los grilletes puestos es la liviana ilusión al caminar.
¿Las llaves?
En el fondo del mar.
(Matarilerilerón, chispón).

lunes, 20 de diciembre de 2010

Persépolis de Marjane Satrapi


Lo mejor que uno puede escuchar cuando termina de ver en un cine confortable y caliente una película como Persépolis no es que lo que uno acaba de ver sea bonito o feo, no es si nos ha resultado largo o corto, no es si nos ha gustado o no.
Lo mejor es ver a un hombre de mediana edad, bien vestido y con ínfulas de ciudadano leído y escribido revolverse en su asiento molesto porque esperaba ver una cinta más amable bajo la apariencia naif de los dibujos de Marjane Satrapi.
La realidad es incómoda, caballero, y para mí es un placer que a gente como usted le pertube su agitado día.
Probablemente sea lo único que se le agite hoy.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Inauguración de El espejo de Venus en Logroño con poemas de Gioconda Belli y Yolanda Sáenz de Tejada

Hoy he tenido el privilegio de participar en la inauguración de la escultura "El espejo de Venus" en mi ciudad.
Está ubicada en la intersección de las calles Chile y Duques de Nájera de Logroño y homenajea a las mujeres.
He seleccionado para la ocasión estos dos poemas:


Y Dios me hizo mujer de Gioconda Belli

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.


Yo me crié entre chicos de Yolanda Sáenz de Tejada

Yo me crié entre
chicos.
Hombresniños
de vello naciente
en la voz.
Y jugué a indios y
vaqueros
(en lugar de ligarme
al novio de la
Nancy).
Aprendí a conducir
con mi primera
menstruación.
-Aquel R6 atravesaba
(sin freno)
el mar de olivos
en las ardientes tardes
de verano-.
Mi piel huele aún
a aceituna
caliente
y al beso de aquel
chico moreno
que se me escurrió
(años más tarde)
de la vida.
Yo me crié entre
chicos y
robé con ellos
en las casas
abandonadas de mi pueblo;
escondí postales
de mujeres desnudas
que se tocaban
los pechos
y caminé sin miedo
por los tejados de
mi barrio.
Con mi gran parte
masculina,
adoro a las mujeres
que son así.
Y con la inmensa
femenina,
adoro a los
hombres
que aman a esas
mujeres.

Pintura: El espejo de Venus de Edward Burne-Jones

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Espera

Con los huesos heridos de invierno
y de palabras huecas
te espero entre el hielo
para que tus manos amasen un África ocre
en el azul boreal de mi garganta.

Pintura: Esperando del Dr. Hugo Heyrman

martes, 14 de diciembre de 2010

Money money

Entre el dinero y la fe, la fe en el dinero con misa diaria e insomnio obligatorios.
¿Cómo pudimos caer en la trampa?


Pintura: El cambista y su mujer de Quentin Massis

sábado, 11 de diciembre de 2010

Reacción


A A.

Lo que no ha sido capaz de destruirnos en todo este tiempo nos ha hecho más nosotras que nunca.
Y seguimos en silencio.
A nadie le importa cuánta gasolina nos queda en el depósito antes de que estalle.
Porque lo hará.
Sólo tú y yo sabremos quién puso siempre las cerillas.

Pintura: Autorretrato de Tamara de Lempicka

jueves, 9 de diciembre de 2010

Acción


A A.
Demasiados años siendo espectadoras de la misma tragicomedia en la que terminamos decapitadas por los actores.
Ese guión ardió anoche a 451 grados Fahrenheit.
Hoy nos toca actuar y venimos preparadas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Voyeurs


Escasos pero pululantes veo brillar los ojos de quien vigila y celebra que no se cumplen los planes que trazo para mí.
No hay problema.
Puede seguir cotejando mis milímetros con sus medidores de precisión matemática en lugar de crear dimensiones propias.
Puede celebrar mis fracasos si eso le hace la vida más agradable.
Lo veo mirar y excitarse con mis pérdidas.
Fingiré dolor si eso le place.
El problema es que, últimamente, también suelo ser asquerosamente feliz improvisando.


Pintura: Envy de Edvard Munch

lunes, 6 de diciembre de 2010

Descontrol


El viernes a las doce de la noche, yendo hacia el Aeropuerto de Barajas pensaba que los que movían los hilos del país en ese momento eran los controladores aéreos.

A la una de la madrugada, esquivando el hielo en la A1, el vicepresidente primero de nuestro flamante gobierno anuncia Consejo de Ministros para las nueve de la mañana del día siguiente.

Au revoir, a demain, ahí os quedáis españolitos nuestros, que los Lunnis y nosotros nos vamos a la cama.

En el aeropuerto, una estampa propia de refugiados de guerra y unos seres humanos de primera división que no necesitaban al ejército para organizarse.
Por suerte, los militares se limitaron a entrar cajas con mantas amarillas y botellines de agua y a pasearse por los pasillos.

Y desinformación. En el aeropuerto nadie sabe nada. "Informaciones confusas", dicen.
Intentamos descansar en un cuarto a oscuras junto con otras familias. Los niños están agotados, no pueden ni jugar.

Una chica rubia, probablemente extranjera, llora en silencio en un rincón.

Hacemos cola porque, según el panel, nuestro vuelo aún sigue operativo a la hora prevista.

Sin noticias del Consejo de Ministros.
Estado de alarma. El primero de nuestra joven democracia.

Colas interminables para presentar quejas que se mezclan con gente tirada por el suelo y con otras filas de personas que aún conservan la esperanza de volar.

Pilas altísimas de hojas de reclamaciones en los mostradores de información.

Aferrándome a un papel que me asegura la devolución de mi dinero salgo a la calle.
Los taxis se mezclan con furgonetas, autobuses y camiones del ejército.

Cierto orden a pesar del caos.

Y ya os digo que el viernes a las doce de la noche, yendo hacia el Aeropuerto de Barajas pensaba que los que movían los hilos del país en ese momento eran los controladores aéreos. Pero una vez en mi casa, dispuesta a entender el problema antes de ponerme a hablar leí esto:

http://bloguionistas.wordpress.com/2010/12/04/no-controles/

Después pensé que en el fondo lo sospechaba y que ya no creo que este país tenga lo que se merece:

es un país de primera con un gobierno y una oposición de tercera regional que no dejan de tomar a sus ciudadanos por tontos.

Y yo estoy tan tan cansada...

Pintura: So so tired de
Justin West

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Viena (-3)

No he crecido ni un milímetro desde los catorce pero mi mirada a los treinta y cuatro puede convertirte en piedra.
Pregúntales a los adolescentes que se reían esta tarde de la chica gorda en el autobús.
Soy la Medusa de la linea 3.
Pintura: Self portrait with chinese lanterns de Egon Schiele

martes, 30 de noviembre de 2010

Viena (-4)

Cuando la política deja de estar al servicio de la polis, se urde en los despachos y los sonidos que emite son solo ecos benevolentes, eufemismofílicos y autocomplacientes me recuerda por qué yo nunca quise caer en sus redes y la amé desde la calle.

El ciudadano de pensamiento libre que es invitado a pasar debe atravesar el umbral que ampara a los gobernantes y hacerlo temblar, tranquilamente, diciendo lo que piensa mientras ve cómo van brotando las ampollas.

Consentir sería como criar setas y comerse el estiércol.

Pintura: Somewhere else de Mikhail Evstafiev

domingo, 28 de noviembre de 2010

Viena (-5)

-5 grados fuera de mi bata y mi pijama.
+37 grados en cada latido que se acerca.
(Y un montón de huesos).

Pintura: Cazadores en la nieve de Brueghel el Viejo

Viena (-6)

Los aguijones de las bayonetas y los bocados como fauces de avispas de las ametralladoras bailaban en el corazón de Europa la danza de la muerte.
Algunos esqueletos aún giran a ritmo de vals en las orillas de un Danubio gris oscuro.


Pintura: Deutsch Der Totentanz von Anno Neun de Albin Egger-Lienz

sábado, 27 de noviembre de 2010

Viena (-7)

La espiral de vidas ajenas intentando aferrarse al mundo con un mínimo de dignidad me sale al paso por los pasillos.
Y en esos mismos corredores me encuentran deslizándome como una serpiente húmeda que no quiere aferrarse a nada salvo a sus sueños de huída por el mundo.
Ein Sacher Kafee, bitte.

Pintura: Schlafende frau de Oskar Kokoschka

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Te sientas enfrente y es como el cine...

Amanezco en contrapicado,
avanzo con un plano frontal,
termino mi día con un esperpéntico y marionetil
plano cenital
y un fundido en negro.


Pintura de Fabio Calvetti

viernes, 19 de noviembre de 2010

Hayedo poético

En el bosque las grandes hayas se aprecian mejor en la distancia.
A los brotes jóvenes más alejados de la espesura les llegarán más sol y agua a pesar de estar desprotegidos de los rayos. Tendrán más probabilidades de crecer, aunque sea entre piedras. Si prosperan, tendrán sus propios nudos, sus propias hendiduras y sus anillos propios que les harán únicos y hermosos.
He visto tallos muy alegres y tiesos arrimados a los árboles mayores con ganas de crecer, envidiosos y serviles. Usan la tierra que los viejos hacen fertil con sus hojas caídas, buscan su protección sin exponerse a los rigores del invierno.
Los he visto, sí, asomando entre helechos cada primavera, mirando por encima del hombro a los troncos derribados.
Por fortuna todo gira y la mayor parte de ellos termina enclenque y débil por la falta de luz o con las raíces levantadas por los jabalíes.

Beatitud


martes, 16 de noviembre de 2010

Este jueves, recital en Bilbao



Día: Jueves 18 de noviembre
Hora: 20:30 - 23:30
Lugar: RESIDENCE CAFÉ, CALLE BARRAINCÚA (BILBAO).
Poetas: Sonia San Román, Iñigo San Sebastián y Adrián Pérez, de La Rioja.
José Juan Ferreiro, de Viveiro (Lugo).
Luis Oroz, poeta madrileño residente en Mallorca.
Músico: Bilillo (Bilbao), que nos interpretará algunos temas en acústico.

¡Os esperamos!

domingo, 14 de noviembre de 2010

Ventila


Cuando abro la ventana se cuelan las hojas, las colillas, las moscas, los niños, los trinos de los pájaros, los gritos de mis vecinos, los ladridos de los perros, las bocinas de los coches, el sol, la música y el fresco.

Una ventana abierta huele a calle y a piel viva.

A mi ventana a veces le tiemblan los cristales y se cierra con el viento de la sierra pero en seguida se abre para que mi gato vigile el vuelo sin motor de los gorriones.

Si tu ventana está cerrada y tu casa huele a cofre apolillado no me culpes, no me lances piedras, no sacudas tu escoba justo encima.

Lo ensuciarás todo, maldeciré tu estampa pero barreré y mi ventana seguirá abierta a pesar de tu pelusa.

Tu casa y tú, en letargo.


Pintura: Muchacha en la ventana de Salvador Dalí.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Naturaleza muerta con un molino de café


El cielo
en mi periferia,
en ti cuando llegas,
en el rato libre del café con leche,
en el sábado por la tarde,
en el oasis de nuestro sofá,
en lo que espero.

En mi centro
lo que no pasa,
el infierno

y yo.


Pintura de Joan Miró: Naturaleza muerta con un molino de café

lunes, 8 de noviembre de 2010

jueves, 28 de octubre de 2010

Recital-homenaje a Miguel Hernández




Leeremos:

Antonio Alfaro
Sonia San Román
Enrique Cabezón
Carmen Beltrán
Jorge Salmerón
Francesca Luisi
Iván Mendoza Marrodán
Adrián Pérez Castillo
José Luis Pérez Pastor
Íñigo San Sebastián
Mª Inmaculada Fernández Barjola
Odón Serón
Mª José Marrodán

Mañana viernes 29 de octubre · 20:30 - 21:30

¡Os esperamos!

martes, 26 de octubre de 2010


(La vigilia).

En mi frente, las siglas ONG.
En mis labios, la sonrisa adecuada.
En mi voluntad, la tuya.
En mi boca, sí bwana.
En mi buzón, naranjas de la China .

(El sueño).

Mi frente, con el pelo hacia delante, dice no.
Mis labios, con el pelo hacia delante, dicen no.
Mi voluntad, con el pelo hacia delante, dice no.
Mi boca, con el pelo hacia delante, dice no.
Y mi buzón, ardiendo.

lunes, 25 de octubre de 2010

Reivindico


Reivindico mi derecho a ser contorno,

arrabal,
periferia,
tren de cercanías,
bici de hierro,
barrio bajo,
pueblo alto,
pesa gorda de la balanza,
gota que colma el vaso,
barro,
charco en mitad del camino,
calcetín con agujero,
cuerda cortada,
nudo en el pelo,
pie fuera del tiesto,
silencio,
no-sonrisa,
grito,
frontera,
video Beta,
vinilo de 45 revoluciones por minuto,
pila gastada,
botón perdido,
legaña,
circunferencia,
norte,
invierno.

Reivindico mi derecho a ser torcido.

domingo, 24 de octubre de 2010

Deconstrucción



El cansancio me pesa:
cara de arcilla, piel de adobe.

El agua se me evapora, queda el lodo resbalando y él me da mi verdadera forma:
un falso ídolo sin magia, de ojera grave y resquebrajada.

El sol, la sequía y el aliento son arena que araña la garganta.

Pero al fin diluvia en mi ánfora de barro no cocido, me desgajo y me hago la tierra mojada que fui en el inicio de todos los inicios.

Tus dedos me moldean y vuelve la armonía antigua. Ésa que ni siquiera sé si un día tuve.
Vas uniendo mis fragmentos.
También pones flores y agua en mi círculo hueco y así me creas la ilusión de bosque.
Y no soy más que un trozo de suelo rojo empeñado en ser rama de olivo que dé sombra en la casa de mi padre.

Ilustración de Dave Mckean


jueves, 21 de octubre de 2010

Un poema de Ana Pérez Cañamares

Este poema me ha dado hoy los buenos días y ha sido un regalo del poeta y rapsoda Vicent Camps.
(¡Gracias!).


Entonces ¿Tú también me ves así?
¿Tú también me ves fuerte?

Porque le echo cayena a la comida,
porque bebo como un hombre
( un hombre que bebe mucho)
porque me he horadado el cuerpo
---y el cerebro---
porque he parido a cuatro patas
como una hembra en su guarida
porqué okupé en Londres
porque he hablado en público
y he lavado y vestido a mi madre muerta
porque me he rapado el pelo
y lo he teñido de amarillo
porque he dormido sola en el monte
y he puesto a conversar
mi oscuridad con la oscuridad de fuera.

Así que tú también me ves fuerte.

Serás de los que te sorprendas
el día que me desplome;
insistirás en que nunca me viste
dar una señal de debilidad
o de abatimiento.

Te equivocarás como todos
y no podré culparte:
toda la vida llevo apoyándome
en esta fama de fuerte.
Sólo yo sé que la fama camina
sobre muletas podridas.

Poema: Ana Pérez Cañamares, La alambrada de mi boca (Baile del sol, 2007)
Fotografía: máscara de la artista plástica Mª Eugenia Scioli

viernes, 15 de octubre de 2010

Pescado, un poema de Eyra Harbar

Como sedales
aún mojados
que no niegan la huella
en que anda
su naturaleza pescadora,
el olor que desprenden
las branquias de sal
me guía al mercado.

jueves, 7 de octubre de 2010

Aquiles por su talón es Aquiles, un(a) poema (canción) de Jorge Drexler



Se es lo que se es
lo que siempre se ha sido.
Se siente lo que se siente
en el centro del centro silente
tenga o no tenga evidente sentido.

Y rara vez se es tal y como se quiere
se llora lo que se llora
uno no elige de quien se enamora
ni elige qué cosas a uno lo hieren.

Y en lo más sutil de los cuerpos sutiles
lejos de la noria de causas y efectos
se tiene el corazón que se trae por defecto
así como Aquiles, por su talón, es Aquiles.

La sed, aquella sed
la que el agua no cura.
La cruz de un presentimiento
que nos suelta hacia los cuatro vientos
con el mandamiento de buscar a oscuras.

Y en lo más sutil de los cuerpos sutiles
lejos de la noria de causas y efectos
se tiene el corazón que se trae por defecto
así como Aquiles, por su talón, es Aquiles.


Escúchala aquí
Ilustración de Dave McKean

miércoles, 6 de octubre de 2010

Estos días



Esta última semana ha sido un poco cucharilla y lo peor es que la taza de café era yo.

Ya parece que las cosas se van reposando, que he terminado de contestar a todos los correos pendientes, que me he descubierto a mí misma aceptando negativas con un aplomo inusual a mi temperamento y que he estado en mitad de un par de tempestades ajenas sin salir demasiado mal parada.

No he dejado de pensar en el post que colgó el otro día mi amigo Kb en su blog sobre Rafael Azcona y también he estado tentada, una vez más, a "quitarme" de poeta. Al menos de poeta público, de los que necesitan lectores y de los que deben demostrar a diario si lo que hacen tiene valor a gente que, probablemente, le dé lo mismo.

Estoy un poco cansada de este baile de máscaras pero soy incapaz de dedicarme a algo a medio gas.

O me tiro de cabeza o no me baño.

Así que he decidido seguir en la brecha y darme otro chapuzón sin tener muy claro hasta cuándo va a durarme el entusiasmo.

No es fácil mantenerse a flote ni avanzar a contracorriente cuando tú eres animal de secano, de tierra roja del curso bajo del Iregua, de las piedras ásperas del valle del Leza, de chuletillas, de jotas y de vino tinto.

Lo demás, como diría Azcona, ripios.

sábado, 25 de septiembre de 2010

De profundis

La pregunta:
¿Qué te pasa?

La realidad:
al cerrar los ojos, un caballo ciego y azul me succiona un dedo; arañas eléctricas forman tulipanes de luz blanca; los ojos infinitos de mi abuela en su silla de ruedas; las ojeras de mi madre; la agonía pasada de mi abuelo, siempre presente; las nubes que se enroscan de frío; los ladrones en nombre de la ley; los oficios perdidos; los fantasmas besándome en el pasillo; los hijos que se van desagüe abajo; los silencios con sabor a mercurio; mi eco ronco; mi tos de pompas de jabón ahumada; el miedo al cuerpo desnudo sobre un catre metálico; el espacio que ocupa la nada entre nosotros; el reloj sonando a tierra.

La respuesta:
me duele la cabeza.
Fotografía: Maury Perceval, Mujer durmiendo

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mar antiguo

El tráfico te amenaza de muerte ¿o era la vida?
Un gato aturdido no es un gato aplastado aunque huyas.
En él la acción y en ti las arenas movedizas.
Tú, Sísifo, empujando maletas por ciudades empinadas sin completar el ciclo.
Piedras viejas te susurran como surrurran viejas petrificadas.
Y el mar del color del mar arrastrándonos hasta el centro de los volcanes sin oponer resistencia. Hasta el lugar donde la tierra es carne y la carne es piedra y la piedra es agua.
Los alfabetos antiguos renegridos por líquenes de tiempo asoman en las rocas y me hacen parvularia.
La amistad que nace, crece y se emborracha. El insomnio contra la dictadura del tiempo de las esferas.
Los dioses hombres observan en blanco y negro las dos orillas de los dioses dioses.
Las nubes cuelgan suspendidas de las montañas.
El muecín llama a la oración pero media ciudad hace sonar el claxon en el cuello del embudo por el que vuelven a casa.
Siempre hay sitio para comprar rosas de plástico a los vendedores ambulantes del centro de la carretera.
Se mueven como gatos aturdidos entre el tráfico que les amenaza.
En ellos la acción, la vida.
En tus manos la roca que vuelve a rodar como al principio.

domingo, 12 de septiembre de 2010

viernes, 10 de septiembre de 2010

Patoso


Algunos le llamarían cooperación para la supervivencia, otros instinto de protección o locura o, simplemente, amor por los animales.

Lo que está claro es que cuando esta mañana he rescatado a Patoso también yo me estaba rescatando.

¿De qué? Pues ni idea, pero cuando lo veo nadar en el estanque de la huerta o revolcarse por el barro me siento un poco más a salvo de las ocas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Y sin embargo...casi verdad

Se levantó siendo un marido ejemplar.
Besó a su mujer, sonrió a sus vecinos y fue puntual al trabajo.
Dio los buenos días a sus compañeros, realizó sus tareas escrupulosamente.
Salió, visitó a sus padres, toleró sus manías de personas mayores que niegan serlo, toleró su egoísmo con paciencia y compasión.
Tomó café en el bar de abajo. Pagó un euro con treinta céntimos dando las gracias a la camarera y acercándole la taza hasta la barra para evitarle salir a recoger.
Volvió al trabajo, impecable, sonriente, educado y cordial.
Salió el último, apagó las luces, cerró la puerta, subió a su coche y lo aceleró por la avenida hasta que el cuenta revoluciones rozó la linea roja.
Y chocó contra el Banco Central.

Pintura: Incuneandosi nell'abitato (in tuffo sulla citá) de Tullio Crali
Canciones de Joaquín Sabina que sonaban en mi cabeza mientras lo escribía: Ciudadano cero, A la sombra de un león, Pisa el acelerador, Y sin embargo

sábado, 4 de septiembre de 2010

Corazón de leona, un poema de Miguel Hernández

Corazón de leona
tienes a veces.
Zarpa, nardo del odio,
siempre floreces.

Una leona
llevaré cada día
como corona.

Pintura: Leona de Jazeh Tabatabai

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Otredades

La explosión nos repliega y nos dispersa:
una palabra violenta, un mal gesto, lo que ya no podemos soportar, la rabia, el comportamiento variable que nos aturde, la pringosa hipocresía con que nos ungen y ungimos, el asco, la nausea, la arcada, la mentira, la gota que nos colma y nos derrama y sin embargo, la constante necesidad de buscar nuestros fragmentos perdidos en el otro.

Escultura: El beso de Constantin Brancusi

domingo, 29 de agosto de 2010

Retornos


En la calle San Martín pienso que las ciudades que viven en nosotros no son las mismas por las que paseamos los domingos por la tarde, ni hace diez o doce años.
Ni las gentes que son son realmente las mismas que fueron.
Viven ahí, en esa matriz de los recuerdos donde todo es inmutable y el tiempo no pasa.
Fuera todo es vergüenza y vías cortadas. Poco se corresponde con lo que hubo.
Tampoco mis suelas son las mismas que un día pisaron estas piedras.
Y pensar que un día tuve la llave de esa puerta...
Pintura: Los arqueólogos de Giorgio de Chirico

viernes, 27 de agosto de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010

Uvas


Gracias a Isabel últimamente observo con detenimiento mis sueños.
En el de esta noche Elena comía un enorme racimo de moscatel y yo me alegraba muchísimo.
Hacía calor y reíamos en la azotea de una chabola blanca como en los viejos tiempos.

Gracias a que, como los camaleones, con un ojo observo la realidad seria y con el otro la realidad que me importa, entre otras cosas he podido ver esta mañana cómo me daban los buenos días un camión en cuya cabina se leía mi nombre con letras gigantescas, el del almacén de fruta de Carmen y otro destartalado y azul buzo en cuyo lateral podía leerse la palabra Moisex.

Así he tapado el recuerdo de que ayer, en la tienda de fotocopias, vi en la tele a un señor apaleando a un perro con tanta saña que todavía sigue aullando en mi cabeza.

No se borra ni dejándolo aquí escrito. Me entristezco y me encojo como un jersey de lana en agua hirviendo.

Ahora tengo ganas de ver qué me deparan los días que me invento cuando duermo.
Tal vez esta noche sea yo quien me coma las uvas.
Pintura: Dos niños comiendo melón y uvas de Bartolomé Esteban Murillo

domingo, 22 de agosto de 2010

Ajedrez


Necesitamos ubicarnos en el tablero y nos devanamos los sesos ideando jugadas maestras.
La mayor parte del tiempo el movimiento es tan simple como levantar la vista para ver con(tra) quién estamos jugando.

Grabado: Lenin y Hitler jugando al ajedrez en Viena de Emma Lowermann

sábado, 21 de agosto de 2010

Sueño(s)


Con lo que me gusta soñar
y lo poco que duermo...

(Hasta mañana).

Pintura: Andrè Masson Meditación sobre una hoja de roble

martes, 17 de agosto de 2010

Sueños

Para que el hábito no nos uniforme y nos haga masa,
para que no nos engulla lo monótono
sigamos soñando.

Pintura: Último sueño de Gregorio Samsa de Claudio Goldini

lunes, 16 de agosto de 2010

El colgado


«Una vez encontré a un hombre que había pasado diez años en un gulag porque intentó colocar un pesado busto de Lenin en una sala del segundo piso de un edificio. Las puertas eran muy estrechas y, así, el desafortunado decidió levantar el busto desde un balcón. Ante todo debía amarrarlo con una cuerda y así lo hizo: puso una cuerda en el cuello de la estatua, en el cuello del autor del marxismo y del empiriocriticismo. No tuvo el tiempo ni de desatarlo antes del arresto».

Cita de Ryszard Kapuscinski extraída del artículo "La televisión" de Álvaro Ruiz Abreu.
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