martes, 27 de julio de 2010

Máscaras

A pesar de que ya no distingo
la mueca de la risa de la del dolor
-las dos son lo mismo ante el espejo
porque los ojos hablan hacia abajo
y queman la cara
como un pastel de ortigas-
escojo mi deambular extremo, ultramarino,
periférico, Polo Norte y Polo Sur
a tu Ecuador, tu balanza y tu aurea mediocritas
porque es lo que soy,
sin más remedio:

piedra de muralla
arañada por grietas y por tránsitos.

lunes, 26 de julio de 2010

El Reincidente. Un relato de Rafael Sánchez Ferlosio


El lobo, viejo, desdentado, cano, despeluchado, desmedrado, enfermo, cansado un día de vivir y de hambrear, sintió llegada para él la hora de reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador. Noche y día caminó por cada vez más extraviados andurriales, cada vez más arriscadas serranías, más empinadas y vertiginosas cuestas, hasta donde el pavoroso rugir del huracán en las talladas cresterías de hielo se trocaba de pronto, como voz sofocada entre algodones, al entrar en la espesa cúpula de niebla, en el blanco silencio de la Cumbre Eterna. Allí, no bien alzó los ojos -nublada la visión, ya por su propia vejez, ya por el recién sufrido rigor de la ventisca, ya en fin por lágrimas mezcladas de autoconmiseración y gratitud- y entrevió las doradas puertas de la Bienaventuranza, oyó la cristalina y penetrante voz del oficial de guardia, que así lo interpelaba:

«¿Cómo te atreves siquiera a aproximarte a estas puertas sacrosantas, con las fauces aún ensangrentadas por tus últimas cruentas refecciones, asesino?»

Anonadado ante tal recibimiento y abrumado de insoportable pesadumbre, volvió el lobo la grupa y, desandando el camino que con tan largo esfuerzo había traído, se reintegró a la tierra y a sus querencias y frecuentaderos, salvo que en adelante se guardó muy bien, no ya de degollar ovejas ni corderos, que eso la pérdida de los colmillos hacía ya tiempo se lo tenía impedido, sino incluso de repasar carroñas o mondar osamentas que otros más jóvenes y con mejores fauces hubiesen dado por suficientemente aprovechadas. Ahora, resuelto a abstenerse de tocar cosa alguna que de lejos tuviese algo que ver con carnes, hubo de hacerse merodeador de aldeas y caseríos, descuidero de hatos y meriendas. Las muelas, que, aunque remeciéndosele ya las más en los alvéolos, con todo conservaba, le permitían roer el pan; pan de panes recientes cuando la suerte daba en sonreír, pan duro de mendrugos casi siempre. Viviendo y hambreando bajo esta nueva ley permaneció, pues, en la tierra y en la vasta espesura de su monte natal por otro turno entero de inviernos y veranos, hasta que, doblemente extenuado y deseoso de descanso tras esta a modo de segunda vuelta de una antes ya larga existencia, de nuevo pareció llegado el día de merecer reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador. Si la ascensión hasta la Cumbre Eterna había sido ya acerba la primera vez, cuán más no se le habría vuelto ahora, de no ser por el hecho de que la disminución de vigor físico causada por aquel recargo de vejez sobreañadido sería sin duda compensada en mayor o menor parte por el correspondiente aumento del ansia de descanso y bienaventuranza. El caso es que de nuevo llegó a alcanzar la Cumbre Eterna, aunque tan insegura se le había vuelto la mirada que casi no había llegado siquiera a vislumbrar las puertas de la Bienaventuranza cuando sonó la esperada voz del querubín de guardia:

«¿Así es que aquí estás tú otra vez, tratando de ofender, con tu sola presencia ante estas puertas, la dignidad de quienes por sus merecimientos se han hecho acreedores a franquearlas y gozar de la Eterna Bienaventuranza, pretendiéndote igualmente merecedor de postularla? ¿A tanto vuelves a atreverte tú? ¡Tú, ladrón de tahonas, merodeador de despensas, salteador de alacenas! ¡Vete! ¡Escúrrete ya de aquí, tal como siempre, por lo demás, has demostrado que sabes escurrirte, sin que te arredren cepos ni barreras ni perros ni escopetas!»

¡Quién podrá encarecer la desolación, la amargura, el abandono, la miseria, el hambre, la flaqueza, la enfermedad, la roña, que por otros más largos y más desventurados años se siguieron! Aun así, apenas osaba ya despuntar con las encías sin dientes el rizado festón de las lechugas, o limpiar con la punta de la lengua la almibarada gota que pendía del culo de los higos en la rama, o relamer, en fin, una por una, las manchas circulares dejadas por los quesos en las tablas de los anaqueles del almacén vacío. Pisaba sin pisar, como pisa una sombra, pues tan liviano lo había vuelto la flaqueza, que ya nada podía morir bajo su planta por la sola presión de la pisada. Y al cabo volvió a cumplirse un nuevo y prolongado turno de años y, como era tal vez inevitable, amaneció por tercera vez el día en que el lobo consideró llegada para él la hora de reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador.

Partió invisible e ingrávido como una sombra, y era, en efecto, de color de sombra, salvo en las pocas partes en las que la roña no le había hecho caer el pelo ; donde lo conservaba, le relucía enteramente cano, como si todo el resto de su cuerpo se hubiese ido convirtiendo en roña, en sombra, en nada, para dejar campear más vivamente, en aquel pelo cano, tan sólo la llamada de las nieves, el inextinto anhelo de la Cumbre Eterna. Pero, si ya en los dos primeros viajes tal ascensión había sido excesiva para un lobo anciano, bien se echará de ver cuán denodado no sería el empeño que por tercera vez lo puso en el camino, teniendo en cuenta cómo, sobre aquella primera y, por así decirlo, natural vejez del primer viaje, había echado encima una segunda y aun una tercera ancianidad, y cuán sobrehumano no sería el esfuerzo con que esta vez también logró llegar. Pisando mansa, dulce, humildemente, ya sólo a tientas reconoció las puertas de la Bienaventuranza; apoyó el esternón en el umbral , dobló y bajó las ancas, adelantó las manos, dejándolas iguales y paralelas ante el pecho, y reposó finalmente sobre ellas la cabeza. Al punto, tal como sospechaba, oyó la metálica voz del querubín de guardia y las palabras exactas que había temido oír:

«Bien, tú has querido, con tu propia obstinación, que hayamos acabado por llegar a una situación que bien podría y debería haberse evitado y que es para ambos igualmente indeseable. Bien lo sabías o lo adivinabas la primera vez; mejor lo supiste y hasta corroboraste la segunda; ¡y a despecho de todo te has empeñado en volver una tercera! ¡Sea, pues! ¡Tú lo has querido! Ahora te irás como las otras veces, pero esta vez no volverás jamás. Ya no es por asesino. Tampoco es por ladrón. Ahora es por lobo».


Incluido en su libro "Vendrán más años malos y nos harán más ciegos" Ed. Destino

jueves, 22 de julio de 2010

6º Agosto Clandestino



Jueves, 5 de agosto. IRJ, 20.00 horas.
JAVIER GARCÍA RODRÍGUEZ
ALFREDO SALDAÑA
Presenta: Ignacio Escuin


Del 6 al 31 de agosto. Museum Pub&Café
16.00-02.00 horas.

EXPOSICIÓN: La mirada del rock
Fotografías de Lucía de Andrés
Inauguración: 6 de agosto. 19.00 h.


Jueves, 12 de agosto. IRJ, 20.00 horas.
JAIME SILES
ISABEL BONO


Jueves, 19 de agosto. IRJ, 20.00 horas.
ÁNGEL GONZÁLEZ GONZÁLEZ
VÍCTOR GÓMEZ FERRER


Sábado, 21 de agosto. Centro de la Emigración
Torrecilla en Cameros, 20.30 horas.
Los poetas riojanos leen a MIGUEL HERNÁNDEZ


Jueves, 26 de agosto. IRJ, 20.00 horas.
PILAR ADÓN
ANSELMO RUIZ


Sábado, 28 de agosto.
Biribay Jazz Club, 22.30 horas. Concierto:
RUBÉN-CIANO
ENCRUDO


Jueves, 2 de septiembre. IRJ, 20.00 horas.
LUIS ALBERTO DE CUENCA


Organiza:
Ediciones del 4 de Agosto
Cultural Joven (Gobierno de La Rioja, Instituto Riojano de la Juventud, Fundación CajaRioja).


Colaboran:
Husa Hoteles
Biribay Jazz Club
Museum Pub&Café
Diario La Rioja
Grupo Profisegur
Restaurante La Mejillonera

Manifiesto

Creo en la libertad del hombre solo, creo en la integridad del hombre solo, creo en la realidad del hombre solo. No creo en leyes, no creo en naciones, no creo en fronteras, no creo en conflictos de grupo, creo tan solo en la persona, en la persona sola que busca y se pierde, que calla y que grita, que tiene y que llega, y espera, y está, y se planta delante y te mira a los ojos, y te habla y te abraza y te siente y te sufre y te llama y te sabe lejano, indiferente, incapaz de escuchar, incapaz de ayudar, incapaz de mirar, ciego por propia voluntad.

No hay otra realidad que la persona. Leyes, papeles, naciones, historia, cultura, poemas, plegarias, iglesias, progreso, descanso, mentiras, encantos, sueños y despertares se han hecho todos por la persona, para la persona, no hay otra referencia que la persona, no hay otra dignidad que la persona, no existe más verdad que la persona, más objetivo, más luz, más religión, más Dios que la persona que está mal o bien, que la persona que goza o sufre leyes, naciones, religiones, mandatos, clasismos, machismos, modernidades, llantos.

Por eso, en el momento en que leyes, naciones, conflictos, grupos, políticas, familias, partidos y otras mentiras sirven no para la persona sino contra ella, pierden toda validez, pierden toda referencia, pierden toda base, sirven solo para quemarlos y echarlos al viento. No hay otra referencia que el hombre que sufre injustamente. Cuando el orden y la economía y el Estado dejan de servir al hombre y sirven contra el hombre, abajo el orden, la economía y el Estado. No hay otra referencia ni otra verdad ni otro punto válido de apoyo que la justicia caso a caso, que la historia personal de quien legítimamente busca lo mejor para sí y para los que quiere y se ve impedido en su busca justa y legal y debida como ninguna por las necedades de los que creen más en conceptos como Nación, Producto Interior Bruto o Integridad Territorial que en lo que cada uno sabe y siente paso a paso sin mirar leyes ni carnés ni piel ni atuendo. No hay otra verdad que el hombre sufriendo cuando abriendo los ojos se puede hacer que deje de sufrir.

www.poesiasinpapeles.blogspot.com

martes, 20 de julio de 2010

Este verano...


...elijo ocultarme del sol junto al tigre que protege mi biblioteca de las babas del diablo y de las sombras que intentan tomar mi casa con sus armas secretas.

Permito que mis relojes me den cuerda bajo este sol-fuego de todos los fuegos y, al llegar la noche, vestida de rojo, altanera, pasarme la lengua por los labios que sonríen, lenta y golosamente, después de devorar otro cuento de Cortázar.

lunes, 19 de julio de 2010

Más paisajes. Un poema de Agustín Calvo Galán


A pesar de todo, el hombre nunca se integra
en el paisaje,
siempre sobresale de él, porque no es naturaleza
sino artificialidad inconstante.



De su libro A la vendimia en Portugal. Ed. Amargord
Pintura Golconda de René Magritte

viernes, 16 de julio de 2010

Añil. Un poema de Manuel Moya



a Abelardo Rodríguez

Demos a esta isla un corazón
y ojos y manos y estatura,
démosle un camino
que conduzca a un pozo,
un sol tapado por inesperadas nubes.

Demos a la isla nuestras sombras
y en ellas nos vertamos
como esas flores que nacen en peladas piedras.
En ellas dejemos nuestros nombres
y zarpemos luego,
que nos aguarda el mundo.

De su poemario Jerruje. Rafael Inglada Ediciones
Pintura Niña mirando al mar. Sorolla

jueves, 15 de julio de 2010

Sola. Un poema de Karmelo C. Iribarren



A cada rato
se le acerca
algún espíritu perdido
de la noche
y le susurra algo.

Pero ella ni se inmuta,
sólo fuma y espera, la ginebra
hará su trabajo:

pronto
será verano otra vez, sonará
aquella música, él
la sacará a bailar.

De su libro Atravesando la noche. Ed. Huacanamo
Pintura Sonja de Christian Schad

miércoles, 14 de julio de 2010

La vie, c'est comme une dent. Un poema de Boris Vian


La vie, c'est comme une dent
D'abord on y a pas pensé
On s'est contenté de mâcher
Ça vous fait mal, et on y tient
Et on la soigne et les soucis
Et pour qu'on soit vraiment guéri
Il faut vous l'arracher, la vie.


[La vida es como una muela(1)

La vida es como una muela
Al principio no se piensa en ella
Uno se contenta con masticar
Eso le daña, y se resiste
Y la cuida y las preocupaciones
Y para que esté realmente curada
Necesita arrancársela, la vida.]

_______________________________
(1) N.d.T. : He traducido dent como muela en vez de como diente para respetar la coincidencia de géneros que hay en francés entre ésta y la palabra vida.

jueves, 8 de julio de 2010

Has olvidado el calor. Un poema de Derek Walcott

Has olvidado el calor. Podría venir ardiendo de una cerca de zinc.
Ni siquiera las palmeras de la orilla del mar se agitan en paz.
El Imperio se mofa de todos los pensamientos en futuro.
Sólo los bajíos de este océano interior murmuran
versos de otro mar, al que éste recuerda-
mitos de islas análogas de olivo y mirto,
el sueño del Golfo adormilado. Aunque sus templos,
bloques blancos contra el verde, sean hoteles, y sus pórticos
centros comerciales, con el tiempo harán buenas ruinas;
por lo tanto ¿qué más da si la mano del Imperio es tan lenta como
una tortuga firmando el oleaje en lo que se refiere a tratados?
El genio llegará a contradecir la historia,
y está ahí en sus cuerpos tostados, en las olivas de los ojos,
como cuando los chulos de la Atenas demótica entretejieron el caos
de Asia, y las chicas de las aldeas de estacas, putas teñidas de alheña,
eran las hetairas. La marea vespertina baja, y el hedor
de imperios ulteriores -alzándose de bayas que orlan
los dobladillos de tiranos y playas- alcanza un tribunal
donde las nubes descienden sus escalones como senados que pasan,
no diferentes de cuando, bajo hojas de mirto que canturrean,
compartieron una sombra, el poeta y el asesino.

Versión de Vicente Araguas
Huerga y Fierro Editores

martes, 6 de julio de 2010

¡Abducida!


Al fin tengo en mis manos el nuevo Vinalia Trippers recién aterrizado del Espacio Exterior y aún calentito...

El resultado:

41 relatos inéditos ilustrados + 1 fotonovela alienígena by hvaldez + 1 portada desplegable a todo color de M.A.Martín + 1 Suplemento Poemash dedicado a Raúl Núñez.

El fanzine se pude solicitar ya por correo en

vinaliatrippers@yahoo.es

al precio de 6 euros + gastos de envío
y los primeros ejemplares, hasta agotar existencias,
se acompañarán de uno de nuestros psicotrónicos pins marcianos.

Las presentaciones, eso sí,
para después de la abducción del verano.

La mejor literatura e ilustración independiente de este país de nuevo al alcance de vuestras manos.

¡¡¡ Déjate abducir !!!

http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/

domingo, 4 de julio de 2010

La Tierra (lo eterno). Un poema de Blas de Otero


Un mundo como un árbol desgajado.
Una generación desarraigada.
Unos hombres sin más destino que
apuntalar las ruinas.

Romper el mar
en el mar, como un himen inmenso,
mecen los árboles el silencio verde,
las estrellas crepitan, yo las oigo.

Sólo el hombre está solo. Es que se sabe
vivo y mortal. Es que se siente huir
—ese río del tiempo hacia la muerte—.

Es que quiere quedar. Seguir siguiendo,
subir, a contra muerte, hasta lo eterno.
Le da miedo mirar. Cierra los ojos
para dormir el sueño de los vivos.

Pero la muerte, desde dentro, ve.
Pero la muerte, desde dentro, vela.
Pero la muerte, desde dentro, mata.

...El mar —la mar—, como un himen inmenso,
los árboles moviendo el verde aire,
la nieve en llamas de la luz en vilo...


Poema inicial del libro Ángel fieramente humano.
Pintura: Árbol vuelto mano y pie de Pavel Tchelitchew.

viernes, 2 de julio de 2010

No volver sino volver. Un poema de Eduardo Milán


No volver sino volver
a decir, ahora adherido
a tu piel, que da lugar. Hablo
de tu piel que es de lo poco
que conozco y esplende.
No soy más que la sombra de tu cuerpo
pero puedo hablar. Sombra que habla
pero habla. Soy un residuo de un cielo,
el tuyo, un azul abierto.
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