
Se nos acaba de ir Josefina Aldecoa.
Desde aquí hasta donde estés te mando un abrazo lleno de gratitud por todo lo que aprendí y disfruté con Historia de una maestra con Mujeres de negro y con La fuerza del destino.
Gracias también por mantener viva la llama del arte, del humanismo y de la literatura en la enseñanza.
Las semillas que has plantado algún día serán árboles hermosos y libres.
Seguiremos tu estela.
Hasta siempre, maestra.
4 comentarios:
brindo por ella
Lamentable partir.
Un abrazo...
preciosa entrada, Sonia. Muchas gracias...
también yo disfruté mucho leyendo esa trilogía... que en paz descanse, gracias por su ejemplo
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